Kaito Matsumoto, el líder de los "Million boys", se sentía como un Rey en su reino de bullying. Con 15 años de edad, ya había dominado la escuela y todos sabían quién era el dueño de la zona. Pero este año, las cosas iban a cambiar. Los alumnos nuevos iban a llegar y Kaito estaba emocionado de tener nuevos juguetes con los que jugar.
Mientras esperaba a los nuevos alumnos, Kaito y sus amigos se reunieron en el patio para planificar su estrategia de bienvenida. "Vamos a hacer que sepan quién es el jefe aquí", dijo Kaito, sonriendo con un brillo malvado en sus ojos.
Pero justo cuando estaban a punto de empezar, vieron llegar a los nuevos alumnos. Entre ellos había una chica que llamaron "fantasma" o "harina" debido a su piel muy pálida. Kaito se rió al verla y dijo: "¿Qué te pasa, eres una muerta viva?". La chica se quedó callada y Kaito se acercó a ella con una sonrisa malvada.
Pero justo cuando estaba a punto de atacarla, la chica levantó la mano y le dio una buena paliza a Kaito. Los otros chicos se quedaron sorprendidos y se alejaron rápidamente. La chica se quedó sola con Kaito en el suelo, gritando de dolor.
"¿Quién eres?", preguntó Kaito, todavía con la cara llena de sangre.
"Me llamo Laura", respondió la chica, con una sonrisa fría.
Kaito se rió y dijo: "¿Laura? ¡Eso es un nombre de muerta!". Pero la chica no se inmutó y lo levantó jalandole el cabello mirándolo con una expresión de desprecio.
"Me llamo Laura", repitió. "Y voy a hacer que te recuerdes mi nombre".
La situación había cambiado drásticamente. Después de la disculpa, él se esforzó por ser más amable y considerado con ella. Empezó a sentarse con ella en el comedor escolar, a pedirle ayuda en los problemas de matemáticas y a charlar con ella sobre sus intereses comunes. La señorita de los ojos verdes ya no era solo una persona que se sentaba cerca de él, sino alguien con quien había comenzado a conectar. Pero, ¿qué pasaría si ella no sentía lo mismo? ¿Qué pasaría si solo era una amabilidad fingida?
La señorita de los ojos verdes había sido la primera en romper el hielo. Le llegó a llamar amigos y él se sintió agradecido por tenerla a su lado. La relación se había vuelto más cercana y él se había acostumbrado a su amabilidad y cariño. Pero, ¿serían solo amigos o algo más? ¿Sería una relación interesada o una amistad verdadera y sólida? El solo podía esperar y ver qué depararía el futuro.El chico comenzó a sentir algo más intenso en su corazón por la señorita de los ojos verdes. El simple hecho de verla hacía que su corazón latiera más rápido y su mente se llenara de pensamientos. Incluso, el color de sus ojos se volvía más brillante cada vez que la veía. Era como si algo mágico hubiera ocurrido, algo que no podía explicar con palabras. ¿Era amor a primera vista? ¿O algo más profundo que el chico no podía entender? Solo el tiempo lo diría.El chico decidió aceptar el misterio que rodeaba a la señorita de los ojos verdes. No podía seguirla para ver qué hacía, así que decidió disfrutar de su presencia cuando estaba en la escuela y extrañarla cuando no. Era como si hubiera aceptado que ella era un misterio que no siempre podría ser resuelto. Pero en lugar de sentirse frustrado, se sintió agradecido por tenerla en su vida, incluso si era solo por un tiempo. La relación se volvió más intima y profunda, y el chico comenzó a apreciar cada momento que pasaba con ella. La incertidumbre se convirtió en una parte de la atracción que sentía por ella, y él se sintió afortunado de poder experimentar esa sensación.La señorita de los ojos verdes se había convertido en una parte integral de la vida del chico. Incluso en sus sueños, ella estaba allí, presente y real. La obsesión que sentía por ella no era algo que pudiera explicar con palabras, era como si su corazón estuviera conectado a ella de alguna manera. El chico se preguntaba si era amor, si era una conexión profunda y verdadera que lo unía a ella. O si era algo más, algo que él no podía entender. Pero una cosa era segura, la chica había capturado su corazón de manera irreparable. Incluso cuando ella estaba ausente, él podía sentir su presencia, como si su espíritu estuviera siempre cerca. La duda se cernía sobre él, ¿era amor o algo más? Pero una cosa era segura, él no podía evitar sentir que estaba destinado a ella de alguna manera.. Parece que la señorita de los ojos verdes ha decidido cambiar de estrategia y ha comenzado a mostrar interés en el chico, lo que ha hecho que él se sienta atraído hacia ella. A pesar de que inicialmente había decidido volver a su forma anterior de ser, la atención de la chica lo ha hecho sentirse interesado nuevamente..Laura, una joven con gustos peculiares, se movía con una gracia que era a la vez atractiva y perturbadora. Su compañero, un chico con alucinaciones y sueños perturbados, se sumía en una espiral de confusión y miedo. Su relación era un laberinto sin salida, donde la realidad y la paranoia se entrelazaban en una danza macabra. Y con cada paso, se acercaba a la oscuridad que los esperaba.La ciudad se sumía en la paranoia, como un hervidero de sentimientos de miedo y ansiedad. El chico, una vez más, se retiraba a su propia burbuja de silencio, solo hablando con Laura, como si ella fuera la única que podía entender su mundo en caos. Pero mientras tanto, la ciudad se convertía en un escenario de horror, donde las víctimas eran chicas jóvenes, hermosas y con vidas prometedoras. La policía, desesperada por encontrar al asesino, comenzaba a sacar sus propias conclusiones, y la sospecha caía sobre los estudiantes de la escuela. Los profesores, ajenos a la atención, parecían ser los únicos inocentes en un juego de acusaciones y sospechas que se volvía cada vez más profundo y oscuro. La pregunta que todos se hacían era: ¿cuál de los estudiantes era el asesino? ¿O era alguien más? La respuesta parecía estar escondida detrás de una máscara de inocencia, esperando a que alguien la descubriera.La oscuridad se adueñaba cada vez más del chico, su alma siendo consumida por las sombras que se escondían en su mente. Laura, la única luz en medio de la tormenta, parecía tener un poder sobrenatural sobre él. Eran como marionetas en las manos de un titiritero invisible. Los asesinatos continuaban sacudiendo la ciudad, dejando un rastro de miedo y desesperación. Los estudiantes se volvieron cautelosos, sus miradas llenas de sospecha y temor, incapaces de confiar en nadie.
Un día, el chico descubrió a Laura frente a un cadáver, una escena que desencadenó una tormenta de emociones en su interior. Para su sorpresa, no mostró interés ni miedo, como si Laura tuviera un control absoluto sobre su mente y su voluntad. Era como si estuviera bajo un hechizo inquebrantable, su alma enredada en un juego mortal de poder y secretos oscuros.La situación se puso cada vez más tensa. Kaito se sentía cada vez más presionado y abrumado por la situación. La policía estaba cada vez más cerca de él, y él no sabía qué hacer para demostrar su inocencia.
Mientras tanto, Laura seguía manipulando la situación a su favor. Estaba experta en aparentar inocencia y no sabía quién podía desconfiar de ella. Kaito, sin saberlo, estaba cayendo en su trampa.
La policía siguió investigando, y cada vez que se acercaban a Kaito, él se sentía cada vez más desesperado. No sabía qué hacer para demostrar su inocencia y se sentía cada vez más solo y abandonado.Kaito se sentía cada vez más confundido y preocupado. Laura siempre llegaba tarde y esta vez parecía que tenía una excusa muy forzada. Kaito no sabía qué pensar, pero se sentía cada vez más incómodo con la situación.
La luna estaba llena y el bosque estaba en silencio. Kaito se sintió un poco nervioso, pero decidió esperar a Laura. Después de unos minutos, escuchó pasos acercándose y Laura apareció entre los árboles.
"Lo siento por llegar tarde", dijo Laura, sonriendo. "Tenía que resolver algunos asuntos importantes".
Kaito se sintió un poco esceptico, pero no dijo nada. "No importa", respondió. "Estás aquí ahora"Kaito se encontraba en el bosque con Laura, que de repente se detuvo y miró hacia un lugar lejano. Intrigado, Kaito se acercó y se quedó boquiabierto al ver los cadáveres de las víctimas de las noticias. Laura no era la misma, se había transformado en un lobo con colmillos afilados. Era Yuki Kai.La risa maníaca de Yuki Kai resonó en el bosque mientras la perseguía a Kaito. Pero de repente, Kaito cayó junto a los cadáveres
Yuki Kai: "Serás parte de mi manada...cómo el plato principal", y Yuki desapareció en la oscuridad. La policía llegó y investigó los asesinatos, y Kaito, rodeado de los cadáveres, fue considerado el sospechoso principal. A pesar de su protesta, nadie le creyó, y Kaito fue encerrado en una celda, considerado un loco peligroso. La risa de Yuki Kai y la sombra de sus crímenes permanecieron en el aire.