FANDOM


Quiero contarles de mi más grande temor, para algunos sera absurdo, pero habrá otros que tal vez me entiendan.

Cuando era un niño vivía en la casa de mis abuelos, algo de esta casa no me gustaba para nada, tenía algo raro, un día escuché a mi mamá y a mi tía hablando; comentaban de una cosa llamada ouija, decían que no debían haber jugado nunca, yo sin saber que significaba ouija lo ignoré. Un tiempo después mi tío casi me mata de un susto, causa del juego de la bolita (si chocaba con un borde saltaba la cara de Regan de el exorcista), no dormí bien esa noche, tenia ese horrible rostro grabado en mi mente.

Desperté un poco asustado, ahora no quería saber nada mas de la oscuridad, como es natural uno se asusta de lo desconocido... ¿a que viene eso? en mi habitación había una cortina que separaba mi cama y cosas con la sala, de pronto dicha cortina comenzó a hundirse por así decirlo, como si alguien la empujase, no era posible que sea el viento, ya que las ventanas estaban cerradas al igual que las puertas.

Como era de esperarse me asuste y me tapé con mis sábanas tratando de ignorar el miedo.

Debió pasar una semana del suceso. Ya me había olvidado del hecho... bien, estaba sentado en mi cama viendo televisión, y de pronto todo se volvió estática o granulado en la tele, no era posible que sea una falla en la antena ya que estaba viendo una película que mis papas trajeron del sitio donde solían rentar las películas. No sabía qué hacer, sentí miedo nuevamente, el mismo miedo de aquella noche volvió a mi mente como empujaban la cortina, volteé lentamente hacia la puerta, no se lo que vi, tal vez fue mi imaginación, tal vez no, pero vi alguien parado en la puerta, esta figura desapareció cuando posé mi mirada en ella, la vi por el rabillo de mis ojos y cuando volteé completamente ya no estaba, un temor indescriptible vino a mi con más fuerza, así que me recosté en mi cama y solo lloré rezando por que nada malo suceda.

Años después me mudé, pero aún iba los fines de semana a dormir a la casa de mis abuelos, ya que mi tía, tío y prima estaban ahí, eran con los que más tiempo pasaba. Una de las noches que fui a dormir y me desperté muy tarde, bajé al baño con temor, porque estaba totalmente oscuro, prendí la luz del pasillo, y fui entré, cuando salí noté que había un cuadro en retablos de madera, tenía un oficial con una boina roja, cuando empecé a irme noté que sus ojos parecían seguirme, corrí hacia mi cama y me intenté dormir.

Pasaron otros sucesos más que contribuyeron a mi temor a la oscuridad, no puedo pasar por un pasillo oscuro si hay puertas abiertas, siento que alguien me observa, cuando camino a oscuras siento que si volteo veré una figura parada detrás de mí.

Desde luego muchas gracias por leer mi historia, espero haya sido de tu agrado, se siente bien liberarse de una carga tan pesada como esta.