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He estado en esta maldita habitación durante días esperando a que mi madre me diga que pueda salir. Gracias a Dios se olvido llevarse mi laptop o me hubiera vuelto loco para estos momentos. La estúpida está siempre intentado hacer de mi vida un infierno. A veces me pregunto si esa es la única razón por la que nací. Esta discusión si que fue mala, casi me arrepiento de haberla golpeado.

La discusión sucedió hace ya unos días. Acababa de llegar de la escuela y ya me esperaba en la sala. Encima de la mesa delante, de ella había una bolsa de hierba que había comprado el día anterior. Ni siquiera tenía que decir una palabra.

"Qué demonios es esto".

Obviamente sabía lo que era. No tenía sentido responder a una pregunta estúpida, así que solo entré a la cocina.

"¡Te estoy hablando!"

"Bueno, te estoy ignorando". Le respondí con una sonrisa arrogante en mi cara.

No fue la decisión más inteligente. Me agarró del brazo y me llevó a la sala. La expresión de su cara casi me daba miedo... Casi.

"Estoy cansada de tu actitud, primero comienzas a meterte en peleas y desobedeces a tus maestros, y ahora estás usando drogas... Bla bla bla". Ustedes entienden el punto.

Me senté ahí por lo que parecieron horas sus regaños. Fue entonces cuando la voz que había estado oyendo tan a menudo comenzó a interrumpirla.

"HAZ QUE CIERRE LA PUTA BOCA". Escuché dentro de mi cabeza.

No podría hacer eso. Ésta era mi madre, sabía que no sería lo mismo que luchar contra un bravucón en la escuela. A veces yo perdía el control, pero nunca con mi madre.

"¿Me estás escuchando?"

Asentí con la cabeza y la miré con una falsa expresión de remordimiento. Tal vez si fingía entender, se callaría. Pero me descubrió y se enojó aún más. Hablaba de lo desensibilizado que era ahora y que necesitaba un terapeuta. De como mi padre no podía soportarme antes de ser enviado a la marina, etc.

"CALLA A ESA PERRA". La voz resonó más fuerte en mi cabeza. Repitiéndose una y otra vez.

Me puse de pie y la golpeé. Después me desmayé y desperté en mi habitación. La oí gritarme a través de la puerta para que no dejara la habitación hasta que ella lo dijera. No era el momento para desobedecerla. No podía creer que no llamara a la policía después de eso.

Me senté en la habitación todo el día. Comencé a tener hambre y cuando grité si podía salir por comida no respondió. Ella obviamente estaba ignorándome, así que decidí salir por mi ventana e ir por comida en la calle. Han pasado días y aún sigo en esta habitación. No ha venido a verme para ver como estoy.

Me asomé desde las escaleras para ver si estaba allí y estaba en el sofá justo como cuando la había golpeado.

"¿Ya puedo salir?" Pregunté.

Ella no respondió... No se movió. Salí de la habitación y me dirigí hacia ella. El lado de su cabeza estaba echo un desastre, y la lámpara estaba tendida a su lado en el sofá. No sabía que la había golpeado con tanta fuerza. En silencio, volví a entrar en mi habitación y me senté en mi cama.

Había pasado otro día en esta habitación. Sé que está ahí afuera en el sofá, pero sé que está bien. La escuché decirme que me quedara en la habitación y lo haré hasta que me deje salir.

Espero que sea pronto porque la sala está comenzando a oler muy mal...