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Antes de encontrar aquel estúpido papel no me seguían. No era tan perturbador.

Nunca pedí que me siguieran esos tipos, pareciera que son todos iguales con esos trajes negros prácticamente implacables. Recuerdo que todo empezó cuando lo leí, y maldigo el momento en que entré a mi cuarto, lo saqué de mi bolso y empecé a leerlo. No se si el pobre diablo era el tipo que lo escribió o soy yo, pero esa es la razón por la que estoy como estoy. Perdí el miedo hace unos meses, tal vez porque ahora “soy uno de ellos”. Nunca me gustó que me controlaran, sin embargo, ahora probablemente saben que estoy escribiendo esto.

En fin, después de aquel encuentro con uno de ellos todo es tan...confuso, dicen que soy el que esperaban pero, ¿Por qué me esperan? ¿Por qué me dijeron eso?

Yo se que desde pequeño no soy como las demás personas, no solo por mi inteligencia o por la extraña combinación de colores en mis ojos, mis sentidos más agudos que el de los demás niños o personas, siempre supe que hay algo en mi.

Maldigo aquella frase, como olvidarle si desde ese día me dí cuenta de lo que vengo sufriendo desde que nací. “Aléjate de los hombres de negro, aléjate de cualquier persona sospechosa, aléjate de quienes te siguen todos los días. No aceptes pruebas médicas que te parezcan fuera de lugar. Ellos te necesitan tanto como nosotros, pero nosotros buscamos protegerte.

Perdón por las manchas de sangre en esta nota pero es lo único que puedo hacer ya, perdón por fallarte y por revelarte todo esto, ahora que ya sabes cuídate porque ya no puedo cuidar yo de ti —Justo aquí la tinta se había corrido y no entendía más que un par de palabras, era como unos cinco párrafos más— Se que todo será muy confuso al principio, más si le pasa algo extraño a quienes te siguen, solo eres tu tratando de defenderte. Perdón por no enseñarte a controlarte, espero que aprendas bien solo. No se si logre terminar de escribir esto solo quiero que sepas que te…” Justo ahí no se que más decía, no tengo nada claro porque seguramente la parte que se corrió la tinta tenía lo que necesito saber.

Dejé de tener miedo cuando me dí cuenta que cada vez que alguien trataba de hacerme daño algo raro le pasaba, por suerte a los compañeros que intentaron molestarme no fue más que dolores de cabeza o torceduras, siempre pensé que eran pura coincidencia. Hasta que me he dado cuenta como cada vez que algunos de esos hombres tratan de hacerme algo simplemente mueren ante mis pies.

He llegado al punto de querer suicidarme y he tratado pero no logro hacerlo porque el arma no funciona en ese momento, o se rompe la cuerda o algo. Solo se que ahora no me queda más que esperar a que termine porque tampoco he podido envejecer en mis malditos 45 años de vida. Dios santo sigo teniendo la apariencia de hace 30 años.

Realmente me encuentro aburrido, no he podido relacionarme con nadie, nunca conocí a mi padre solo se que tenía del mismo color los ojos. Mi madre desapareció cuando traté de explicarle lo que me pasaba y sigo preguntándome como es que la nota estaba tirada justo en donde iba pasando, lo más curioso es que de haber pensado que era un disparate si resultó siendo para mí.

Ahora que recuerdo en la parte borrosa mencionaba mis ojos y “mis habilidades” pero sigo sin entender que pasa.

Solo se que la única vez que pude hablar con un tipo de esos de negro me dijo que su organización me necesitaba y que el era inmune pero no superior a mi, que solo de pensarlo podría matarlo pero sigo sin entender nada.

Mi vida es una mierda.

¿Estoy maldito? Tengo hambre.




Creacion de Carlos Avalos