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Estoy seguro de que todos ustedes están acostumbrados a las historias de auxilio. Ayúdame, ayúdame, bla-bla-bla. No voy a aburrirlos con eso. Aunque quisiera tu ayuda, no me la podrías dar, porque tu ayuda es inútil.

¿Por qué?

Porque no son miembros.

Sólo desearía que yo tampoco.

Todo comenzó inocentemente. Con una llamada telefónica.

Había estado ocupado varias horas limpiando y esperando a que el plomero llamara. Me acabo de mudar y los contratistas jodieron todo. Ahora tengo la maravillosa tarea de hacer llamadas a personas competentes que pueden arreglar lo que los contratistas originales hicieron mal.

El teléfono sonó a las 12:06.

No está mal, pensé. Por lo general los plomeros no se molestan en llamar o aparecer hasta 5.

Cuando tomé el teléfono ni siquiera tuve la oportunidad de saludar, una grabación me indicó que esperara al siguiente operador disponible.

Música de elevador. Empecé a quedarme dormido y entonces la música se detuvo.

Una voz llegó en la línea.

"Bienvenido a Industrias Boothworld. Mi nombre es Franco y seré su operador en el día de hoy. ¿Nombre?"

No sabía qué decir, así que dije mi nombre.

"Señor, sabemos quién es usted. Soy su operador. Por favor, dame un nombre para acceder."

"No entiendo.", dije.

"Puede ser cualquiera, señor. Sólo necesitamos un nombre."

"Uh, bien," dije. Inventé un nombre. "Francisco Delgado".

"Señor, como su operador, debo señalar que nombres ficticios, o nombres de personas que no conozca, no pueden utilizarse."

"¿Utilizarse para qué?", pregunté.

¿Cómo supo que había inventado ese nombre? Todo esto se sentía como si fuera una especie de broma, pero casi nadie sabía mi nuevo número de teléfono.

"Remodelación."

¿Remodelación? ¿Este es el plomero?

"Bienvenido a Industrias Boothworld. Mi nombre es Franco y seré su operador en el día de hoy. ¿Nombre?"

Tomé eso como un sí y les di el nombre de un antiguo amigo. "Sebastian Vega."

"Sebastian Vega, la remodelación está programada para el 16 de marzo de 2017. ¿Le gustaría cambiar la fecha?"

Me quedé en silencio. No podía creer esto. Alguien tenía que estar jugándome una broma.

"¿Quién habla? ¿Eres tú, Sebastian? ¿Me estás jugando una broma?" Le pregunté.

No hubo respuesta.

"¿Hola?" Pregunté.

"¿Sí o no, señor?"

"¿Sí?" Dije, sin entender lo que estaba preguntando.

"Tengo una cita disponible para el martes. ¿Funciona para usted?"

En este punto pensé que me estaba volviendo loco y que en verdad era la empresa de plomería.

"¿Qué hay de hoy?", pregunté. "¿Tienes algo disponible para hoy?"

"Normalmente no podemos reprogramar las citas en tan poco tiempo, pero hoy tuvimos una cancelación. ¿A las tres de la tarde estaría bien?"

"A las tres está bien."

"A las tres, entonces. ¿Quieres una llamada de cortesía?"

"Por supuesto."

"Maravilloso. Industrias Boothworld le agradece y le da la bienvenida al club. Que tenga un maravilloso día.

En ese momento terminó la llamada. Suspiré y continué con la limpieza.

Mi teléfono sonó a las tres de la tarde.

"¿Hola?"

"Señor. Habla Franco de Industrias Boothworld. Su llamada de cortesía comienza ahora."

"¿Qué quieres decir con...?"

"¿Por qué haces esto?"

"¿Sebastian?"

"Señor, él no puede escucharlo. Esta es una llamada de cortesía."

"Por favor", -le suplicó Sebastian. "Por favor, no hagas esto. Haré lo que quieras."

La voz de Sebastian disminuyó en un grito. Pude escuchar como se asfixiaba.

"El trabajo programado ha sido completado, espero que haya sido de su agrado."

Me quedé sentado por un largo tiempo, el sudor frío recorría todo mi cuerpo. Sebastian ya no era mi amigo, porque en la universidad me lo encontré teniendo relaciones con mi novia.

Sonreí y susurré, "Eso fue increíble."

"Maravilloso", en Industrias Boothworld servir es nuestro objetivo. ¿Quieres hacer otra cita?

"Sí, sí, quiero."

"¿Nombre?"

"Leonel. No tengo el apellido. Es contratista."

"Leonel Arencibia. 13 de julio de 2017. ¿Te gustaría reprogramar?"

"Sí."

"¿El miércoles está bien para usted?"

"¿No dijiste que tenías el martes disponible?" Pregunté.

"Lo hice, pero por desgracia esa ranura ha sido ocupada por otro miembro. ¿El miércoles está bien para usted?"

"No, tengo una entrevista de trabajo ese día. ¿Y el jueves?"

"Lamentablemente, el jueves no podrá ser. Tiene programada una remodelación para el jueves a la noche."

"¿Qué?"

El operador solo repitió la misma frase.

"¿Podemos reprogramar mi remodelación?", Pregunté.

"Por supuesto que sí señor, siempre hay una manera."

Esperé a que me dijera cómo. Pero no volvió a hablar.

"¿Cómo?" Pregunté.

"Industrias Boothworld siempre está buscando agregar nuevos miembros. Somos, por supuesto, un club de membresía solo por invitación. Lamentablemente, nuestros números de membresía han disminuido en los últimos años. Recesiones económicas. Guerras políticas. Lo que nos gustaría que hicieras, para evitar tu propia cita de remodelación, es ayudarnos a añadir miembros nuevos."

La luz al final del túnel, pensé.

"¿Cuántos miembros necesita?"

"Mil."

Me ahogué. "¿Mil?"

"Sí señor. De lo contrario tendremos que mantener nuestra cita programada. Debemos informarle que el miembro que programó esta cita pidió una llamada de cortesía."

Todo se detuvo en ese momento para mí. En toda mi vida no he hecho algo importante, nunca intenté hacer una diferencia.

Mi boca se secó. Siempre pensé que esa expresión era algo inventado para hacer más dramática una situación.

Pero no es así.

"Te traeré mil miembros."

"Industrias Boothworld le agradece y le da la bienvenida al club. Que tenga un maravilloso día."

La llamada terminó en ese momento.

Colgué el teléfono y me quedé mirándolo durante varios minutos. Estoy programado para la remodelación el jueves, y en algún lugar, alguien recibirá una llamada de cortesía para escuchar mi último aliento si no consigo mil miembros nuevos para Industrias Boothworld.

Es gracioso. Siempre quise unirme a un club de élite. No estoy seguro de cómo entré, pero ahora soy un miembro. Y tengo hasta el jueves para disfrutarlo.

Como dije al principio: incluso si quería tu ayuda, no me la podías dar, porque no eres miembro.

La membresía es sólo por invitación.

Te estoy invitando a entrar.

Puedes ayudarme.

Solo llama al número 630-296-7536.