FANDOM


Hace apenas unos minutos yacías recostada en tu cama cuando un ruido te sacó de tus dulces sueños.

Alguien había entrado en tu hogar.

Un extraño o extraños estaban en el mismo lugar que tú.

Tus padres no estaban. Habían salido como todos los sábados por la noche a sus visitas sociales y siempre regresaban a la misma hora, a las 3:30 am.

Los números rojos de tu reloj despertador parpadeaban en una hora fija, 12:00 am.

Ahora estabas ahí, en un rincón de tu armario, temblando de miedo, abrazando tus rodillas, esperando que quienes quiera que fuesen los extraños se fueran sin encontrarte.

Oías claramente las voces. Ellos susurraban entre sí. Buscaban algo que claramente no estaba en la planta baja.

Las pisadas resonaban en los escalones de madera. Y el chirrido del penúltimo escalón, ese que tú conocías bien resonó en tus oídos estridentemente.

Uno de ellos ya había subido. Un segundo rechinido te dejó todavía más alerta. Eran dos extraños.

Y estaban muy cerca. Adivinaste que irían primero a la alcoba de tus padres.

Te encogiste aún más y un pequeño sollozo escapó de tu garganta.

"Ahora no", te decías con desesperación "Ahora quédate en silencio", te ordenabas a ti misma mientras mordías tu mano y las lágrimas la humedecían.

"Click" y el pomo dorado de la puerta de tu habitación comenzó a girar.

Te encogiste aún más, abrazando con fuerza tus rodillas hundiendo el rostro en ellas tratando de escapar de la situación, aun cuando era imposible.

¿Qué pretendían esos tipos? ¿Por qué estaban ahí? ¿Querían hacerte daño? ¿Por qué a ti?

Los latidos de tu corazón resonaban en tu cabeza, un calor quemante en el pecho comenzó a extenderse desde tu estómago.

Era muy doloroso, pero lo soportaste para no gritar, el aliento te faltaba y la boca se te secó. Apretando la mandíbula sentiste un punzada muy aguda. Mientras te repetías a ti misma una y otra vez: "Ahora quédate en silencio".

La negrura envolvió tu conciencia mientras un último suspiro salió de tus pulmones.

El funeral fue dos días después. Tus padres te encontraron en tu armario en cuclillas y totalmente rígida. La autopsia reveló que sufriste un infarto por terror extremo.

Esa noche tus padres habían regresado a la misma hora, había fallado el suministro de energía pero tu padre logró resolverlo. Subieron a verte mientras susurraban entre ellos para no despertarte pero ya habías muerto.

Tu deseo se cumplió: ahora siempre te quedarás en silencio.

   =>Y r v o z<=