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Un día, un hombre dejó una caja de perritos recién nacidos frente a una casa, tocó el timbre y se alejó para que el dueño o dueña recogiera a los pequeños perritos, una chica joven salió de la casa, su nombre era Rocío, tenía ojos azules, castaño (casi rubio) y la piel pálida, al ver a los cachorritos ella no reaccionó como la mayoría de las personas, en lugar de cuidarlos, venderlos, o regalarlos, recogió la caja y se la llevó consigo hasta un río, una vez ahí empezó a arrojar a los perritos al río hasta que no quedó ninguno.

Una vez terminó dio una sonrisa y se fue pensando que nadie la había visto… pero ella no sabía que alguien… la vio…

Entre las sombras de los árboles se veía con mucha dificultad una figura. De camino a su casa Rocío notó que alguien la estaba siguiendo, miró hacia atrás, pero no vio a nadie, continuó, sintió la misma sensación y hasta escuchó pasos atrás de ella, se volteó y esta vez vio por un segundo a una persona, pero desapareció repentinamente.

Rocío se preguntó si estaba alucinando, pero luego dio una risa burlona y dijo “bah, debe ser por esa película de terror que vi” siguió todo el camino a casa, sintiendo como alguien o algo la seguía y la observaba.

Al llegar a casa se puso a mirar la tele, entonces notó que alguien la observaba por la ventana, la veía por el rabillo del ojo, estaba completamente vestido de negro, no podía ver su rostro, miró velozmente para saber quién era y no vio a nadie, rápidamente se paró y cerró las puertas con llave y aseguró todas las ventanas, ya de noche mientras cenaba con su familia ella comió intranquila por esa sensación de ser observada, cosa que le hizo perder el apetito, subió a su cuarto y se acostó a dormir.

A la mañana siguiente esa sensación continuaba, al salir de la casa y durante todo el trayecto vio a una sombra por el rabillo del ojo, ya sea del lado izquierdo o derecho, la vía siguiéndola y sin importar que tan rápido girara la cabeza esta desaparecía sólo para volver. Una vez en el colegio ella por fin tuvo un respiro de esa incomoda sensación. En lo que duraban las clases, durante la clase de historia, Rocío por aburrimiento miró por la ventana que estaba a su lado… ¡y entonces la vio!

Parecía una chica, usaba lo que parecía un saco negro con mangas largas las cuales cubrían sus manos, unos pantalones ajustados también de color negro, y tenía el pelo corto (también negro), pero lo más raro era su “rostro” no tenía cara ni ningún rasgo facial apreciable, además de tener una piel tan negra como un trozo de carbón. Rocío asustada rápidamente miro a otra parte, volvió a mirar de reojo y seguía ahí, entonces Rocío le pregunto a su compañera de al lado si veía a alguien extraño por la ventana, la chica miró y dijo que no…

Rocío volvió a mirar y la “chica” ya no estaba ocasionalmente Rocío miraba por la ventana, a veces veía a la criatura, y a veces no.

Al terminar el colegio ella salió por el portón principal, y entre los adolescentes y niños del lugar vio a la cosa que la estuvo mirando toda la mañana, pero nadie más parecía verla, Rocío corrió viendo por el rabillo del ojo a la chica de negro siguiéndola, cada vez que se topaba con un policía le pedía ayuda pero estos decían no ver nada, incluso si Rocío miraba y señalaba fijamente a la chica, esta persona o cosa ya ni siquiera se molestaba en ocultarse cuando Rocío giraba la cabeza.

Al llegar a casa Rocío vio una nota sobre la mesa, la nota pertenecía a los padre de Rocío y decía “cariño, hoy llegaremos muy tarde posiblemente después de medianoche” La nota decía más, pero sólo eso bastó para que Rocío cerrara todas las puertas y ventanas. Subió al cuarto de su padre, hurgando dentro de uno de los armarios hasta que sacó un arma y muchas balas.

Rocío pasó la tarde escuchando golpeteos en puertas y ventanas, ella se aferraba a la pistola manteniendo cerca un teléfono siempre a menos de un metro…

Esa tarde a las 5 aproximadamente Rocío sencillamente se quedó dormida por el cansancio, se despertó por un ruido, a las 10:30 de la noche Rocío mientras salía del sueño notó un ruido en su cuarto, miro de reojo y vio a la chica de negro parada al final de la cama, velozmente tomó el arma y le apuntó pero ya no estaba, Rocío pensó que se estaba volviendo loca, fue a lavarse la cara y al mirarse en el espejo vio a la chica, ella se dio velozmente la vuelta pero ya no estaba, fue a su cuarto para buscar su celular, al pasar al lado de la cama vio el celular en el piso con la pantalla abajo, lo levanto y vio que estaba destrozada, salió del cuarto con el arma en la mano, entró en el cuarto de sus padres y tan pronto como entró vio a la chica sentada en la cama de sus padres, la chica de negro lentamente giro la cabeza hacia Rocío.

Rocío levanto el arma y empezó a disparar, hasta que se le acabaron las balas, se quedó temblando, ¡¡la chica de negro no tenía ni un rasguño y por si fuera poco esta empezó a levantarse y a caminar hacia ella!!

Rocío corrió y mientras bajaba por las escaleras se tropezó, rodó por ellas hasta caer en una alfombra, miro hacia arriba y vio a la chica de negro, observándola, Rocío grito y grito por ayuda, los gritos se escucharon en las casas de los vecinos quienes corrieron a ayudarla, al llegar a la puerta escucharon un aullido de dolor, en ese momento tumbaron la puerta de una patada y al entrar sólo vieron una zona quemada rodeada por un par de piernas y brazos, junto con una nota con el dibujo de una chica de color negro, que decía…

“yo te vi…”

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