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La brigada Dirlewanger (o SS-Sturmbrigade Dirlewanger), posteriormente llamada División SS de Granaderos “Dirlewanger” fue un batallon de castigo (en aleman Strafbataillon) creada por el oficial de las SS Oskar Dirlewanger, bajo la anuencia de Himmler y que destacó por sus actos atroces en Polonia y Bielorrusia principalmente.

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Emblema de la Emblema de la 36. División Waffen SS

Ante el tipo de tropa compuesta por criminales de diversa índole, el uso que las SS darían al “Dirlewanger” iba a ser evidente. Básicamente su uso se reduciría a acciones de contraguerrilla y antipartisanas en el Frente Oriental, donde los alemanes necesitaban desplegar la máxima violencia contra la población afín a la Unión Soviética. Así pues, miles de convictos desde vulgares ladrones a peligrosos violadores y psicópatas, todos equipados con armas de fuego y explosivos, se les autorizó a tener vía libre para hacer lo que quisieran con los habitantes de poblaciones enteras, una crueldad extrema por parte del “Dirlewanger” que ni en las peores pesadillas un ser humano podría imaginar.
Bundesarchiv Bild 183-S73495, Oskar Dirlewanger

Oskar Dirlewanger, creador de la infame brigada Dirlewanger

Origenes:

En junio de 1940 Himmler autorizó la creación del oficial Oskar Dirlewanger con el objetivo de formar una unidad penal compuesta por 300 hombres denominada Wilddiebkommando Oranienburg (Cazadores furtivos de Oranienburg) integrada inicialmente por soldados de las Waffen-SS penados por indisciplina (en su mayoría cazadores furtivos o francotiradores) y que operaron en Polonia ganándose una cruenta reputación por sus métodos empleados contra la población judía. La unidad comenzó con 84 convictos militares especializados en "cacería humana".



Aunque la idea de seleccionar a cazadores furtivos fue buena en sus orígenes, no bastó para llenar los cupos exigidos por las delegaciones de reclutamiento. Fue entonces como ante la escasez de soldados, las SS decidieron ampliar las plantillas a otros criminales entre los que se hallaban delincuentes, ladrones, atracadores, alcohólicos, asesinos, traficantes, mafiosos, violadores, pederastas, pirómanos y psicópatas mentales. Sin embargo no fueron los únicos, pues también se echó mano de antiguos soldados del Ejército Alemán (Wehrmacht) encarcelados por deserción o insubordinación, así como a presos comunistas en campos de concentración a cambio de reducir su penas. Incluso llegó a reclutarse a convictos extranjeros muy peligrosos como rusos y ucranianos, además de radicales musulmanes de Oriente Medio y Turquía. Hecha la selección y agrupada toda esta tropa compuesta por auténticos canallas nació el Batallón SS “Dirlewanger” (SS-Sonderbataillon Dirlewanger), una unidad que sin duda reunía a la escoria humana del mundo. A estos criminales se les ofrecía la opción de servir en el ejército a cambio de conmutar la pena que pesaba sobre ellos.

En caso de cumplir con su cometido, su historial delictivo sería borrado y serían reintegrados, bien en el ejército o en la sociedad alemana. La intención oculta de Himmler era utilizarlos contra los partisanos, lograr el objetivo y deshacerse luego de estos "indeseables" tal como sucedió al ser colocados en primera línea de combate

En octubre de 1940, la unidad fue enviada a la Polonia ocupada para tareas de seguridad; los informes de atrocidades empezaron casi de inmediato y continuaron durante todo 1941, año en que la unidad fue empleada para luchar contra los partisanos. El batallón convirtió la ciudad polaca de Lublin en habitual escenario de saqueos, incendios, asesinatos, violaciones y atrocidades sin límite. Entre las barbaridades cometidas por los Dirlewanger estaba inyectar estricnina a sus víctimas femeninas, tras haberlas desnudado y golpeado previamente, y observarlas, junto a sus oficiales, convulsionar hasta la muerte como simple entretenimiento. Los informes sobre su lucro personal y las barbaridades cometidas en Polonia incluso atrajeron la atención de un fiscal de las SS, Conrad Morgen, que inició una investigación sobre sus siniestras actividades, pero su amistad con Gottlob Berger, le protegió incluso del SS-Obergruppenführer Friedich Krüger, jefe superior de las SS y la Policía en Polonia.

Bundesarchiv Bild 183-97906, Warschauer Aufstand, Straßenkampf

Tropas de la Dirlewanger en Polonia

Así que, gracias a sus amigos de alto rango, Dirlewanger y su banda de criminales - ahora un "Regimiento Especial de las SS" - fueron transferidos a Bielorrusia en enero de 1942. Nada más llegar se pusieron a reclutar personal local para las operaciones contra los partisanos, en las que serían empleados exclusivamente hasta noviembre de 1943, cimentando la bárbara y cruel reputación que traían de Polonia. Se estima que el regimiento asesinó al menos a 30.000 civiles durante su estancia en Bielorrusia, aunque otras estimaciones hablan de 120.000 muertos y 200 aldeas incendiadas. Parece ser que el modus operandi preferido de estos individuos (algunos de cuyos miembros parece ser que se ocultaban bajo máscaras) era entrar en los pueblos, reunir a todos sus habitantes y encerrarlos en un granero, para después incendiarlo, acribillando con  ametralladoras a todo aquel que tratara de escapar de las llamas y el humo. También utilizaron a civiles como escudos humanos o los hacían caminar sobre campos minados.Solamente en los primeros meses 30.000 civiles eslavos fueron aniquilados; sin contar los 8.350 judíos asesinados en la ciudad de Baranovichi.

Ss-dirlewanger maski

Muchos de los miembros de la brigada Dirlewanger usaban mascaras para ocultar su identidad.

A nivel táctico los soldados del “Dirlewanger” que se enfrentaron sobre Bielorrúsia a los partisanos soviéticos en los bosques y estepas no cosecharon muy buenos resultados. La razón de ello fue que como la mayoría de sus integrantes eran criminales o delincuentes, su capacidad combativa era muy escasa. De hecho, entre Febrero y Agosto de 1943, las bajas del Batallón SS “Dirlewanger” ascendieron a los 300 hombres, por lo que fue necesario sacar de las prisioneros a 1.200 convictos más para taponar las pérdidas, entre ellos a unos 300 rusos. Tampoco la tropa demostró ser disciplinada porque constantemente desobedecían las órdenes de los oficiales alemanes y se tomaban permisos por su cuenta para dedicarse al pillaje y al saqueo de las localidades vecinas. Precisamente uno de los pocos militares que destacó en la lucha fue su comandante Oskar Dirlewanger, quién obtuvo la Cruz Alemana en Oro tras ser herido varias veces (lo que le valió ser sustituido provisionalmente por su lugarteniente Kurt Weisse).

Tanto las deserciones como las elevadas bajas sufridas contra los partisanos, terminaron rebajando drásticamente los efectivos del Batallón SS “Dirlewanger” a la cifra de 259 hombres según se contabilizó el 30 de Diciembre de 1943. Fue entonces cuando se incrementó la plantilla con 1.000 antiguos presidiarios más procedentes de cárceles y campos de concentración, los cuales ampliaron el batallón al tamaño de Regimiento SS “Dirlewanger”.

Cuando el Ejército Rojo desencadenó la “Operación Bragation” en Junio de 1944 sobre Bielorrúsia, el Regimiento SS “Dirlewanger” se vio obligado a luchar por primera vez en la línea del frente contra las tropas soviéticas. Lógicamente fue un combate desigual porque dicha unidad, adiestrada exclusivamente en acciones antipartisanas y policiales, fue parcialmente disuelta ante el choque de los soldados soviéticos que forzaron su retirada a Polonia y redujeron sus efectivos a 971 hombres.
Sonderbataillon Dirlewanger executes partisans small

Miembros de la Dirlewanger ejecutando a partisanos

El Levantamiento de Varsovia que organizó la Resistencia Polaca (Armia Krajowa) para expulsar a los alemanes y de ese modo evitar la entrada del Ejército Rojo en la capital, fue el capítulo más negro del historial del Regimiento SS “Dirlewanger” tras recibir sus 648 efectivos la orden de liquidar la sublevación sin importar los métodos aplicados para tal fin. Fue así como todos los delincuentes de la unidad dieron rienda suelta a sus instintos y comenzaron a saquear los apartamentos polacos, a violar mujeres o matar niños. Tampoco faltó la crueldad de los musulmanes que integraban la formación porque se dedicaron a cortar los dedos, lenguas y orejas de sus víctimas; mientras que los pirómanos disfrutaban destruyendo con granadas o rociando con sus lanzallamas todo lo que encontraban a su paso, incluyendo seres humanos. Uno de los sucesos más terribles tuvo lugar en el Nº5 de la Calle Nowy Zjazd, concretamente en la Universidad de Varsovia, donde los hombres del “Dirlewanger” asesinaron salvajemente a numerosos profesores en las aulas. Peor todavía fue el asalto protagonizado el 5 de Agosto al Hospital de Plocka porque golpearon hasta la muerte a todos los enfermos y pacientes en las camillas, además de acabar con la vida de todo el personal sanitario. Pero no satisfechos con aquel crimen, la misma noche los antiguos convictos se dirigieron al Nosocomio de San Lázaro situado en la Calle Leszeno, un centro estatal en el que perpetraron una terrible matanza liquidando a las 1.000 personas que había ingresadas. Incluso poco antes de abandonar Varsovia, el Regimiento SS “Dirlewanger” todavía tuvo tiempo de masacrar a todos los empleados de la Fábrica de Fotografía en el Nº4 de la Calle Wolska.
Polish civilians murdered by German-SS-troops in Warsaw Uprising Warsaw August 1944

Victimas de los Dirlewanger

Terminado el Levantamiento de Varsovia, el Regimiento SS “Dirlewanger” fue trasladado en esta ocasión para acabar con el Levantamiento Nacional Eslovaco. Afortunadamente sobre Eslovaquia la brutalidad de Varsovia no se repitió, aunque sí hubo muchas ejecuciones de estilo clásico mediante fusilamientos. Curiosamente fue en territorio eslovaco, cuando el 30 de Septiembre, el comandante Oskar Dirlewanger ganó la Cruz de Caballero por sus mértios en batalla, lo que sirvió para que las SS tomaran la decisión de incrementar nuevamente la plantilla. De este modo reclutaron 4.000 ex-presidiarios y ampliaron la unidad a la denominación de Brigada SS “Dirlewanger” que se dividió en el 72º Regimiento SS de Granaderos al mando de Erich Buchmann y el 73º Regimiento SS de Granaderos liderado por Ewald Ehlers.

Bajo la reciente organización de Brigada SS “Dirlewanger”, la unidad fue desplegada en Hungría para intentar frenar la invasión del Ejército Rojo. Sin embargo, nuevamente las bajas fueron enormes durante los combates contra las tropas soviéticas entre el 14 y 29 de Diciembre de 1944, lo que forzó que toda la Brigada SS “Dirlewanger” fuese trasladada y acuartelada en Eslovaquia.

Durante su reorganización en Eslovaquia, la Brigada SS “Dirlewanger” volvió a dar muchos problemas, pues aunque los eslovacos eran aliados de los alemanes, los antiguos presidiarios se dispersaron por las localidades vecinas robando a los habitantes, violando mujeres y asesinando en algunos casos. Ante esta actitud intolerable, un contingente de tropas alemanas tuvo que rodear los cuarteles donde se hacinaban los hombres de la Brigada SS “Dirlewanger” para evitar que no salieran al exterior y de ese modo no provocasen el pánico.

36ª División SS de Granaderos “Dirlewanger”:

En febrero de 1945, mientras estaba estacionada en Hungría, la unidad fue rebautizada "36. Waffen Grenadier Division der SS", aunque en realidad nunca tuvo los efectivos, ni de lejos, para ser una división. Ese mes, Dirlewanger regresó a Alemania para someterse a tratamiento hospitalario y fue sustituido por Fritz Schmedes. La división se vino abajo durante la ofensiva soviética de primavera, en abril de 1945, y muchos hombres desertaron antes de quedar atrapados en la Bolsa de Halbe.
Soldados-de-la-36ª-División-SS-de-Granaderos-Dirlewanger-entrando-en-una-ciudad-que-sufrirá-las-consecuencias-de-la-visita.

Soldados de la 36ª División SS de Granaderos “Dirlewanger” entrando en una ciudad que sufrirá las consecuencias de la visita.

El 29 de abril, algunos elementos de la división fueron capturados por los soviéticos al sureste de Berlín, y pasados por las armas de forma sumaria. Unos pocos lograron entregarse a las fuerzas estadounidenses. Curiosamente jamás se juzgó a nadie de la división por crímenes de guerra a pesar de ser una de las unidades con más asesinatos y torturas a sus espaldas de la Segunda Guerra Mundial. Únicamente pagó por sus crueldades Oskar Dirlewanger, quién mientras se encontraba recuperándose en el Hospital de Althausen en Baviera, fue reconocido por soldados polacos y voluntarios de la Francia Libre sobre su camilla, por lo que en un acto de rabia, levantaron sus fusiles y con la culata le golpearon hasta provocarle la muerte. Terminada la contienda aquel 1945, la 36ª División SS de Granaderos “Dirlewanger” fue convertida por la historiografía en un mito cercano al horror.