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Voy a contarles un suceso extraño que me sucedió hace alrededor de un mes. Me llamo Victoria.

Vivo en una zona un tanto apartada de mi ciudad, cerca de un bosque el cual frecuento cuando quiero pensar o tomar aire puro.

Hace días que mi vida se ha vuelto complicada. En las noticias salió la noticia de la desaparición de varias personas, entre ellas una chica bastante guapa de mi escuela llamada Ana Clara.

No se sabe nada del responsable, solamente se deduce que es hombre debido a que casi todas sus víctimas son mujeres, y al parecer bastante selectas, todas rubias o pelirrojas.

Una tarde en la puesta de sol decidí salir al bosque a despejarme, lleve un aerosol de pimienta y mi celular por si las dudas. Era una tarde maravillosa, los pájaros cantando eran lo único que se escuchaba, debe ser porque me había alejado demasiado.

Mientras caminaba mi mente se perdía en la tranquilidad de la tarde que ya casi era noche, cuando un ruido me arrebata esa tranquilidad de golpe, era como unas hojas secas crujiendo.

Miré hacia atrás pero no había nada, deduje que algo cayó de un árbol o fue algún animal pequeño. Unos cuantos pasos mas adelante, ahora en la oscuridad de la noche, sentí el mismo ruido dos veces, ya me estaba inquietando así que aceleré la marcha mientras esos ruidos se volvían pasos que me perseguían.

Estaba realmente asustada así que comencé a correr a todo lo que daba, ese sujeto era muy rápido y no creo que estuviera a mas de 3 o cuatro metros de mi. El miedo recorría todo mi ser hasta que sentí las hojas crujir de forma brusca, al parecer tropezó, por lo que corrí aun mas rápido hasta perderlo y llegar a una zona que, gracias al cielo, ya no habían ojas en el suelo que delataran mi presencia.

Me escondí tras un gran árbol y estuve unos cuantos minutos ahí, ese tipo estuvo bastante cerca, lo sentía, pero en algún momento se alejó.

Caminé bien despacio con el aerosol en la mano, perdida en la profundidad del claro por la oscuridad y el miedo que tenía encima.

En un momento mientras caminaba me topé con una escena que me petrificó. Un niño que no pude apreciar bien, solo se que era rubio, estaba sentado de espaldas a unos pocos metros de mi, tenía una piedra en su mano, la cual, a menos que mi mente estuviera lo suficientemente agotada como para hacerme ver cosas, estaba levitando.

No supe como reaccionar, solo me alejé en silencio, y en todo el camino de regreso a casa esa escena permaneció en mi mente, y, a su vez, no podía pasar por algo el horrible momento que viví siendo perseguida por ese delincuente.

Llegué a mi casa y de ahí partí a la comisaría, donde hice la denuncia y los oficiales de policía me trataron de calmar. Confirmé el dato de que era un hombre, bastante robusto por cierto, y fueron los únicos datos que pude dar, pero al menos era algo.

Ya en mi casa, estaba siendo atormentada por la imagen del claro, pensé que podía ser una jugarreta de mi cerebro, pero no creo, todo parecía muy real.

Lo único que se es que llegaré al fondo de esto, necesito saber quien era ese niño, haré todo lo posible para averiguarlo...