Wiki Creepypasta
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El sábado pasado estaba buscando un teléfono público. Encontré uno frente al Unicentro, así que me estacioné unos metros más atrás y bajé del auto. 

Mientras estaba hablando, llegó un minusválido: un hombre sin una pierna y con muletas. Cuando terminé la llamada, me preguntó si le podía ayudar a marcar un número: me ofreció la tarjeta para la llamada y un papel en el que estaba el número anotado.

Con mucho gusto, le ayudé; tomé el papel y empecé a marcar el número.

Luego de unos segundos, empecé a sentirme extraño: parecía que desvanecía, que perdía todo. Me iba a desmayar. Inmediatamente me alerté del peligro, no era algo normal.

Salí corriendo y entré al auto. Mareado y desorientado logré encenderlo y manejar unas pocas cuadras lejos de allí. Me estacioné, y... No recuerdo más: quedé inconsciente. Cuando desperté más tarde, seguí mareado y sentía la cabeza a estallar; manejé como pude hasta mi casa.

Luego pude ir al hospital. Después de unos exámenes de sangre, se confirmaron las sospechas: estaba presenta una droga de moda, la "burundanga" o "escopolamina". 

- Tuviste suerte. -Me dijo el doctor.- Lo tuyo no fue una intoxicación, solo una reacción. No quisiera imaginar lo que hubiese pasado si tus dedos hubiesen absorbido la droga o si te quedabas unos treinta segundos más allí. Con una dosis más fuerte, una persona puede quedar hasta ocho días "desconectada" de este mundo.

Jamás pensé que eso pudiera pasarme a mí... ¡Fue todo tan rápido! Manténganse alerta, ¡no se dejen sorprender!

El médico del hospital comentó que ya frecuentaban casos como el mío; de las muertes registradas, varios carecían de órganos... No se han publicado las desapariciones como deberían, no nos han puesto al tanto, pero se han encontrado restos de la droga en los dedos.

Te drogan, se llevan tus órganos. El tráfico de estos aflora más y más. ¡Me quita el sueño pensar en lo que pasaría si me hubiese quedado allí un rato más!

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