FANDOM


Una pandilla formada por cuatro chicos y tres chicas, estaban de pie observando detenidamente un viejo edificio, abandonado y muy antiguo. La pálida luz de la luna llena daba al edificio un aire fantasmal, y espeluznante. Uno de los chicos se acercó más a la puerta.

Seguro que este lugar esta embrujado. Después se rió.

Todos rieron, hacía mucho tiempo que dejaron de creer en esas viejas y absurdas leyendas de brujas, fantasmas, hombres lobo, vampiros, pero Mark, uno de los chicos no rió.

- Este edificio puede que esté embrujado de verdad, eso hizo que se rieran más.

- ¿Por qué?, preguntó una chica rubia sonriendo...

- Porque esta casa tiene una historia, una historia macabra.

- Cuéntala, dijo otro chico de pelo oscuro.

Vale: Este edificio antes, en la edad media perteneció a un castillo, allí la santa inquisición capturaba a los herejes, y los torturaban sádicamente, no tenían escapatoria. Los malignos sacerdotes los torturaban sin piedad, y si no confesaban sus errores eran más torturados hasta morir. Una familia de herejes temía que los sacerdotes los torturaran. Y en efecto los capturaron. La familia formada por la madre, el padre y tres hijos pidieron piedad. Pero la santa inquisición no escuchó sus plegarias y ordenaron que los llevaran a la sala de torturas. Les emplearon torturas distintas. Al padre le estiraron los brazos y las piernas, hasta que los huesos se desencajaron y se despegaron. A la madre la ataron a una enorme mesa. Y le hicieron cosquillas en las plantas de los pies con toda clase de plumas. Al final la madre murió de un ataque de risa, a los dos hijos los lincharon sin piedad. Hasta que los mataron. 

El más pequeño de 10 años, vio con la más absoluta tristeza y pánico como sus padres y sus hermanos habían muerto. Ahora llegaba su turno, pero esta vez llegó un solo sacerdote y le dijo con maldad:

- No temas lo tuyo será más rápido.

Y dicho esto el hombre abrió la boca y sus dientes se afilaron hasta ser como dagas, su palidez aumentó, y parecía que flotaba en el aire. El pequeño lloraba de terror e intentaba liberarse, pero el sacerdote que se había convertido en una bestia sujetó con fuerza la cabeza del niño. Este sintió el apestoso aliento, y como los dientes se le hundieron en el cuello.

Mark terminó la historia.

- Que historia tan malvada, dijo una chica morena.

- Oye, espera, dijo otro chico. ¿Cómo sabes esa historia con todo detalle?

Porque... ¡Yo era ese niño! Y dicho esto comenzó a flotar, su piel se volvió pálida, y sus dientes se afilaron. Los muchachos aterrados intentaron huir. Pero el monstruo alcanzó al chico del pelo corto y hundió sus colmillos en el cuello hasta matarlo, este tragó la sangre con placer haciéndole tener más fuerzas, lo mismo hizo con la chica rubia y con los demás. Los cadáveres con dos perforaciones en el cuello y totalmente desangrados se hallaban tirados al lado del edificio. 

Mientras que Mark reía con maldad. Su diabólica sombra se veía reflejada en la luz de la luna llena. Si la gente encontrara a los chicos muertos en ese estado, al lado del edificio y conocieran la historia. Los vampiros dejarían de ser una leyenda.