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--BlackHawk300 (discusión) Ganador concurso, no borrar

Siete bocas se abrieron lentamente mientras entonaban una canción. Siete bocas que dolorosamente chirriaron en los oídos de billones de personas. En los oídos de todo el mundo. Mil ancianos cayeron moribundos al piso. Dos mil adultos rogaron juntos por sus vidas. Tres mil jóvenes corrieron aterrados. Cuatro mil niños murieron aplastados por los mismos.

El canto se detuvo un momento, intrigando cientos de oídos atentos. Y cientos de manos ensangrentadas. Las puertas al infierno se abrieron, en el cielo. Seis enormes grietas se abrieron entre las nubes, solo para cantar nuevamente.

Y entonces, pararon definitivamente. La voz grave que solo se había hecho presente en sus sueños hablo, mientras todos los demás callaban.

-Decenas-Se escuchó decir difícilmente a las grietas rojas-, decenas de países, pero solo uno puede sobrevivir a la séptima canción.  

Un chuchillo raspo el aire, una escopeta disparo ruidosamente, unas garras abrieron carne aun sangrante.

-Y así tratan de ignorarme, pues no les importa que les pase a ellos. Pero todos tienen una meta, y si no luchan, caerán junto a las esperanzas de alcanzarla.

Un hacha paro de cortar, unos dientes dejaron de roer, una motosierra se detuvo de improviso en pleno trabajo.

-Los llamaron monstruos, asesinos... Pues ahora sus vidas están en sus manos. Y también las vuestras.  


La tierra se tambaleo, y países completos fueron arrancados y unidos con otros. Ciudades pequeñas se apartaron de su nación para parar en donde nunca habían estado. Seis grietas se cerraron en el cielo. Pero una más grande empezaba a abrirse...

Nurse Ann VS The RakeEditar

Nurse Ann termino de cocer sus heridas, totalmente herida. Su pierna en plena descomposición se tambaleo mientras se levantaba, miro perpleja el cielo agrietado. Lo había escuchado todo, y toda su ciudad se había movido hasta un país remoto en Latinoamérica.

Salió del hospital, bañada en sangre. Entonces lo noto. Miles de ojos se dirigían hacia ella ¿Porque? ¿Acaso creían que ella era la campeona de su -nuevo- país? Era cierto que la habían llamado monstruo, y también que tenía razones por las cuales no morir, pero no era ella.

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De pronto el cielo se prendió en rojo vivo, y dos ojos sangrantes observaron a todo el mundo. Ojos vacíos. Ojos juzgadores.

-Ann...-La séptima boca había dicho su nombre-...Representante del país Zxomxie. Ha llegado la hora de luchar.

Los ojos de Ann derramaron lágrimas nuevas, tenía miedo. Entonces miles de palmas se unieron al unisonó, no de furia, no de odio, de aprobación.

-¡Si! ¡Tú puedes! ¡Demuéstrales quien manda! ¡La mejor campeona de todas!

Un intento de sonrisa salió de la boca de Ann, justo antes de desaparecer en un fuerte brillo rojo carmesí. Los ojos de Ann dolieron aterradoramente mientras los abría, como si no estuvieran hechos para eso. Una gran cantidad de sangre salió de sus parpados mientras la piel se separaba dolorosamente.

Se recompuso de inmediato, lista para luchar, mientras intentaba distinguir en donde estaba. Era un viejo campo nevado, las ventiscas eran arremetedoras. Su contrincante estaba frente a ella, su piel era grisácea, sus ojos borrosos, y cinco largas y poderosas garras se posaban en cada mano de este.

The rake.

Todos conocían a The rake. Incluso ella. El ente la observo fríamente, y en un acto de bestialidad se arrojó sobre la moribunda mujer mientras sumergía sus garras profundamente entre sus costillas. Las alejo un segundo, solo para volver a rasguñar su cara múltiples veces en cosa de segundos.    

Miles de personas miraron asustadas la proyección en el cielo, desesperados, esperando un milagro que los salvara de la destrucción. Otros miles miraban alegres, iban ganando por el momento, pero sabían que con bestias como aquellas debían estar atentos.

De un solo zarpazo, The Rake atravesó la cabeza de Ann, que cayó sin vida en la nieve. Miles de gritos de euforia se escucharon a lo largo de Besphiolis. Pero miles de llantos de tristeza, desesperación y decepción, también se hicieron presentes.

The Rake lamio la desabrida sangre del rostro de Ann, el cadáver ni siquiera se inmuto. La bestia estaba lista para retirarse, pero alguien lo sujeto del hombro.

-¿Ya terminaste?


Un grito de emoción se escuchó incluso en el bosque nevado. Nurse Ann se había vuelto a levantar, como si no sintiera las profundas heridas que poseía. Movida por la adrenalina, ataco a The Rake, que apenas pudo predecir su ataque.

Una batalla difícil, definitivamente, pero algo que jamás tuvieron en cuenta fue la consciencia de Ann. No solo era alta, no solo era fuerte, ahora era tan inteligente como lo había sido en su vida humana. Era una versión dura de sí misma.

Las garras del monstruo gris se le inyectaron muchas veces a lo largo del cuerpo, pero seguía luchando. Sentía el dolor, pero era muy inferior a lo que había sentido al ser considerada un monstruo como The Rake.

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Las garras de la bestia atravesaron una vez más la carne de Ann, pero esta no dudo y de un solo movimiento le quebró el brazo. Rake aulló, a diferencia de Ann, no estaba adaptado al dolor. Ann sujeto su cabeza entre sus manos, y comenzó a exprimir.

The Rake grito, aulló y se contorsiono de dolor mientras su cráneo crujia fuertemente. Y exploto, manchando a la enfermera con trozos de monstruo.

-Felicidades Ann-Un poderoso brillo la llevo de vuelta a su ciudad, también a The Rake-, salvaste a tu país, por ahora.


En otra parte, decenas de pies pateaban el cadáver de The Rake, furiosos. Del dependían sus vidas, y ahora, ninguno sobreviviría. Una enorme boca reapareció sobre sus cabezas, y con solo mascullar un verso, miles de vidas se extinguieron en una tormenta de sangre... 

Chris VS Jane the killerEditar

Chris corría aterrada a través del bosque. Su mochila en su espalda se arremetía con cada paso, decenas de personas corrían tras ella, pero no se detendría, hasta llegar a la playa, hasta subirse a un bote, hasta llegar a un país con un campeón mucho más fuerte.

-¡Dejen de seguirme! ¡No soy su campeona!

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-¿Entonces quién?-No sabía de quien era aquella voz, pero tampoco le importaba, seguía corriendo-No tenemos a un cadáver viviente, o a un ángel negro, pero te tenemos a ti.

-¿No lo entienden? ni siquiera soy una asesina, fue un accidente, no he matado a nadie más después de aquello.

-Chris-De entre las sombras salió Sam, su mejor amiga, o al menos la mejor aún viva-, te necesitamos.

-Moriré-Dijo Chris entre lágrimas-, moriremos todos. 

-Moriremos si no lo intentas... Por favor.

Chris miro a toda la gente en busca de una respuesta. Habían mujeres con bebes, hombres heridos, niños ingenuos. Y niñas. Niñas como...

-Chris...-El suelo se sacudió frenéticamente-Campeona de Inixcent.  ¿Lista para pelear?

Dudo un rato, queriendo gritar que jamás estaría lista, que jamás lo lograría, pero envés de eso soltó su mochila. Y sujeto su cuchillo.

-Lista.

Un resplandor carmesí recorrió su cuerpo. Reacciono rápidamente, sus manos estaban atadas, pero de un solo movimiento corto la soga. Se levantó de un salto. Sam. No le fallaría, no de nuevo.

-Hey, niña, por aquí.

Un fuerte golpe le llego de improviso a la mejilla, cegándola por un instante. Cayo al piso mientras intentaba distinguir a su atacante. Al fin pudo verla.

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Era alta, delgada. Vestía un chaleco con capucha color blanco, shorts delgados y calcetas negras y largas. Su cabello era rizado y largo y su cara estaba recubierta con una delgada y casi invisible mascara blanca, con labios y ojos negros.

Jane the killer.

¿Podía ser peor su mala suerte? Un oponente más que digno del mismo Jeff, incluso la peor de sus rivales. Intento levantarse, pero una fuerte patada la hizo caer en un rio, mas abajo. Jane se dirigió hacia ella, arrojando su escopeta.

-No parece que vaya a necesitar esto.

Saco un cuchillo y corrió hacia Chris. Esta se levantó como pudo, el ataque de Jane venia dirigido hacia su corazón, pero logro bloquearlo con su propio cuchillo de cocina, mientras el impacto la arrojaba nuevamente contra el piso.

La batalla sonreía fielmente hacia la Killer, pero Chris estaba decidida, no dejaría morir a sus padres o a Sam. Se levantó y comenzó a luchar ferozmente contra Jane. Pero aun con todas sus habilidades al máximo, Jane se mostraba muy superior en batalla. 

El grito de alegría de Vixmizam no tardó en hacerse presente, confiados en la ya casi presente victoria. Mientras tanto, Sam miraba la proyección con tristeza, era su mejor amiga a la que habían enviado a luchar.  

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El aire estaba tenso en todo su país, pero Sam sabía que en el fondo todos creían en Chris. Todos tenían sus corazones puestos en aquella chica a la que habían acusado de asesinato antes. Todos tenían fe.

Jane golpeo eficazmente a Chris. Esta no tardó en darse cuenta que su estilo de pelea era parecido a una danza, una impredecible danza. En pleno giro, Chris se arriesgó a atacar a su oponente en un movimiento inesperado.

Un pequeño rio de sangre salió de la herida de Jane. Una herida muy insignificante, tal vez, pero era suficiente para hacerla enojar, incitándola a atacarla nuevamente. Chris aprovecho este momento de furia y se echó a correr por el bosque, mientras Jane intentaba alcanzarla.

-Por mis padres-Susurro Chris-, por Sam-Hablaba sin parar de correr-y por Jessica.

De un salto alcanzo la escopeta que Jane había arrojado antes, y la tomo fuertemente entre sus manos mientras se daba la vuelta. De entre los arboles surgió Jane, que dio un salto hacia ella. Y entonces jalo el gatillo.

El tiempo pareció detenerse mientras un chorro de sangre caía en su rostro de ojos brillantes... Y entonces llego el dolor. Su mano cercenada callo junto a la escopeta mientras la bala se incrustaba en un árbol. Jane había sobrevivido apenas, entonces tomo la escopeta y le apunto a la cara.

-No es personal, muchos dependen de mí.

-También de mí.

-No me puedo permitir morir, no sin antes matarlo.

El sonido del disparo se escuchó en todo el mundo. De pronto la séptima boca susurro un verso, y miles de cadáveres comenzaron a volar por los aires. Los padres de Chris se abrazaron mientras se los llevaba la tormenta de sangre. Y Sam. Sam lloraba, pero no por ella, entonces la tormenta comenzó a alcanzarla. Y sonrió, perdonando a Chris, mientras la tormenta se la llevaba como una más entre los cadáveres.

***Editar

­El fenómeno de siete labios yacía sentado en su trono, entre sus manos, escurría la sangre de dos países completos. Pero aún estaba muy hambriento. Un heraldo de ojos sangrantes se acercó a Zalgo, mientras lo miraba, o algo así.

-¿Qué quieres?-Dijo con tres voces frías.

-Es “ella”, otra vez.

Zalgo miro con furia al heraldo mientras este se deshacía en un rio de sangre. Pero sabía que no valía la pena desquitarse con el soldado, así que se levantó. Terremotos y tsunamis se creaban con sus pasos, dirigidos al fondo del más grande castillo jamás construido.

Allí estaba encadenada una mujer joven y delgada, de cabellos oscuros, en estados deplorables. Se acercó a ella, y esta, apenas noto su presencia, trato de arrojarse sobre él, pero las cadenas la detuvieron a pocos centímetros de su cara.

-Sería un desperdicio hacer eso.

-Haría el más grande bien.

-Los estoy salvando, solo el más fuerte puede vivir, solo el país más poderoso.

-¿Por qué no me sueltas para que el más fuerte sobreviva?

-Porque te mataría, y aun me sirves... Poison. 

  

Homicidal Liu VS Eyeless JackEditar

Todos Aman y adoran a Liu Luego de verle como un monstruo, y lo aclaman Liu no entendía el porque

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