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En un pueblo no muy lejos de Oregon, una chica llamada Damy Davis de 16 años, castaño claro y de ojos marrones claros ,de tes medio morena,  paseaba por un bosque de la cual se encuentra cerca de una cabaña. Sus padres la esperaban. 
Ella se atrevió a pasear sola por aquel y oscuro bosque,  que según dicen...habitaba seres. 
Pero los padres creían que era historia para asustar a cualquiera, por lo cual solo dejan que su hija paseará por aquel lugar. 
Pero mientras ella hacía esto. 
Noto que a los lejos había un hombre y este estaba encorvado. Parecía que no usaba ropa. ¿Será un hombre del bosque, quizás estaba perdido? . Pero no lo sabía. 
Damy se le acercó para preguntarle...
Sin embargo, cuando apenas piso una rama, este hizo sonido. Rebotando por todo el bosque. 


Aquel hombre, o lo que se supone que era, volteo. Y con gemidos la miro a Damy. 
Ella supo que aquella cosa no era un hombre, era un monstruo. 
Tenia en vez de dedos, garras y sobre todo llevaba sangre de que le brotaba en la boca. 
Asustada, corrió lo que más pudo hasta su cabaña. 
Cuando pudo encontrarse con su familia. Le pareció que todo estaba en calma. 
Pero cuando ella quiso decirle a su madre, ella la silencio y le dijo que la comida ya estaba lista. 
Damy asintió sin poder concretar lo que había visto con sus propios ojos. 
Al día siguiente, ella se fue a aquel lugar, pero con un hacha, que consiguió de parte de su padre que no lo había notado. 
Busco y busco. Pero aquel ser ya se había ido sin dejarle rastro. 
—¿Qué era?. 
Se pregunto, pero prefirió hacerse la ilusión de que tal animal no existía. 
Pasaron varios días cuando ella quiso ir al colegio, antes  de hacerlo ,  escucho que alguien  intentaba  abrir  la puerta trasera. Pero  como no podia empezó  a rasgar la madera  de la puerta. 
Al principio le dio terror, por que al escucharlo que seguía  intentando  pero  con más  velocidad. La abrumo. 
—NO....., por favor que no sea esa cosa.
Cuando quiso acercarse a la ventana que daba  a su costado . Entro en pánico cuando una mano se apoyo sobre la misma. 
Ella grito, pero cuando quiso retroceder. Se golpea la cabeza contra una mesa de la cocina. 
Inconsciente, veía borroso y con machas negras. 
Lo que no sabia es que lo que  iba a pasar después, quedaría de por vida en su mente. 
Ese ser encorvado se le acercó, al parecer había encontrado la forma de entrar a su casa. Camino encorvado,  su piel  era la más  pálida que ella jamás  vio  en otro  persona. Sus ojos  eran saltones  y muy  grandes. Se le acercó  hasta ponerse cerca de sus pies. 
Damy, idenfesa gritaban en sus adentros. 
Aquella cosa sólo mostró sus garras y luego, sin que lo pensara. Le corto las muñecas y con un  eso le sonrió después. Puso un dedo en su boca y solo logró entender un : Shhhhh.....
Fue ahí donde Damy se desmayo.
Despertó es un hospital. 
Los padres charlaban con un psicólogo. 
Al parecer pensaban que ella se quiso suicidar. 
—No lo entiendo— decía su madre. 
—Jamas pensé que ella lo haría, es mi hija— dijo su padre. 
—Lo sabemos. ..pero si sigue de este modo, deberán firmar estos papeles— dijo el doctor al entregarle unos papeles. 
—Mamá no... No estoy  loca —murmuraba  débilmente.  
Pero siendo unos cuantos días,  sus heridas sanaban. 
Desde  ese entonces, ella se sentía  observada  constantemente por las noches. Sabía  que era esa cosa pero  sus padres  como no lo veían, no le creían. 
Pasaron semanas después  de lo ocurrido pero  en esos  instantes  aquel  ser  siempre  la miraba  a la distancia. Casualmente  ella solo lo veía pero  sus padres  jamás  lo detectaban. 
Cuando  ella cumplio  diesiete sus amigos  la visitaron. Y finalizando  ya el día  cada  uno se fue  a su casa. 
Sus padres, le dijeron  que irían  en busca  de leña y que ella se cuidara  y encerrara  las puertas  y ventanas. "Por sí  aparece  esa cosa", era obvio  que le tomaban  del pelo. Pero  ya eran muchas  noches  en la que Damy  lo veía. 
Sin embargo, un  viento  arrasó  las ventanas  de su habitación  y al mismo  tiempo  escucho  pisadas  desde  abajo. 
Comenzó  como el viento  y termino  como el silencio. Esas  pisadas  eran rápidas, tales  así  que ella  grito  de espanto  cuando  nuevamente  lo vio  venir  hacia  ella. 
Corrió  de forma  inhumana . 
Se abalanzó  sobre  Damy y le comió  las manos. 
La sangre  se salpico  en todo  el lugar. Damy  había  sufrido  un paro  cardíaco , producto  de la pérdida  de sangre. La policía  había  llegado segundos  después  de ver  aquella  ecena  atroz. 
Por suerte, le habían  salvado  la vida pero  sus manos  ya no estaban. Sus padres  se sentian  totalmente  avergonzados  ya que ella siempre  les había  advertido  y nadie  le había  hecho  caso. Los médicos  aseguraron  que un animal  pudo  haber  hecho  eso. Pero  en la zona  en donde  ellos vivian  estaban  muy  protegidos  de osos, lobos o de cualquier  otro  animal. 
Nada  se comparaba  con la mordida  que se le hizo. 
Sacaron  la conclusión  de que tenía  más  el parentesco  de un ser humano. Por la forma  de la mordida  y los restos . 


En un noche mientras  Damy  aguardaba  en silencio  en la camilla, escucho  un susurro  y luego  despertó. 
Miro  a su alrededor, no encontró  a nadie. 
Lo que había  confundido  eran el sonido  de las ramas  provenientes  de afuera. 

Los médicos  le dieron  prótesis  para ambos  manos. 
Sus padres  la llevaron  nuevamente   a casa. Mientras  ellos  cocinaban,  sintieron  el ruido  de algo  romperse. 
Por miedo  de que fuera  su hija,  fueron hasta  donde  ella estaba. 
—¿H-Hija... Quién  es él? —pregunto  con miedo la madre. 
El hombre  encorvado  estaba  a su lado  y ella le acariciaba  el rostro  deforme. 
—Se llama Alexis, él  vino  por ustedes. 
—¿Qué? 
Fue  tarde  por que El hombre encorvado los deboro  en cuestión  de segundos. 
—Se los dije, el sí  existe. 


Damy abandono su casa. 
Dejo todo atrás. 
Solo caminaba sobre el bosque con el aquel ser encorvado, a su lado.