Wiki Creepypasta

Estaba una noche...esa noche, saliendo finalmente de trabajar, soy oficinista, y en ocasiones ese trabajo me cansa bastante, esa vez estaba cansado a más no poder, eran aproximadamente las 12:00 de la madrugada, por lo que quería ir a casa lo más pronto posible para tomar un descanso y tenderme en mi cama.

Estaba bajando por el elevador, me perdía entre mis pensamientos o más bien entre el estado casi somnoliento en el que me encontraba, hasta que ocurrió algo que me dio un vuelco al corazón e intenso terror, además de haberme despertado por completo, el elevador había fallado por unos momentos, pues se había detenido muy abruptamente y luego había seguido bajando, por un momento creí que se iba a quedar siempre detenido, o que iba a comportarse de formas muy raras, pero no, siguió su curso normal, lo que me alivió.

-Uff que susto, el sueño me esta volviendo paranoico-

Cuando salí del elevador empecé a buscar mi auto en el estacionamiento, el oscuro y silencioso estacionamiento. Las luces parpadeaban, y hacía un frío intenso, entonces me puse la bufanda y unos guantes, recordé que se acercaba el invierno, y que iba a ser muy frío y crudo, no era raro que las noches fueran así de congeladas.

Entonces mientras caminaba escuché unos sonidos muy extraños, como de zapatos o algo así, me detuve un instante para ver a todas direcciones pero después me puse en camino al no ver nada raro, aunque debo decir que en todo este lapso de tiempo, me sentí observado, y alerta, tanto que al volver al auto, entrar y cerrar la puerta, dije

-Sí, definitivamente este maldito sueño me esta volviendo paranoico-

Intente encender el auto, pero este después de varias ocasiones, no encendía, "maldición", pensé, y seguí intentando, hasta que escuche algo fuerte, allá afuera a mi lado, entonces impactado voltee mi cabeza hacia la izquierda, viendo todo el estacionamiento, para darme cuenta de lo se trataba, pero no vi nada, esto hasta que voltee al otro lado, al lado derecho de mi auto, y casi me da un ataque al corazón.

En ese momento vi aterrado como un payaso muy mórbido me miraba por fuera a través de la ventana, empuñando un gran cuchillo, y sin poder soportar su sonrisa tan retorcida, di un grito de pavor. Ese maldito payaso le pego un puñetazo a la ventana y la rompió, metiendo su mano e intentando herirme con su cuchillo.

Mientras él quería matarme, yo solo pensaba que esto no podía estar pasando, y entonces empecé a darle puños y patadas a su brazo, hasta que me corto una pierna.

Ese tipo tenía una fuerza monstruosa, casi inhumana, porque seguía atravesando el cristal, entonces cuando metió su cabeza, yo le di un rodillazo en la cara, pero él como si no hubiese sentido ningún dolor, me clavó el cuchillo en las costillas:

-Mierda, mierda, quítame esa mierda, ahhh...-

Grité y luego salí del auto por el otro lado lo más rápido posible, seguir corriendo herido mientras me presionaba la herida que botaba sangre. entonces comencé a escuchar los pasos rápidos y frenéticos de ese maniático tras de mí, por lo que apresure mi paso, estaba pensando en que hacer, pero mi mente estaba totalmente llena de adrenalina, entonces sin saber que hacer, comencé a darle vueltas a los autos para confundir al asesino, quien se estaba perdiendo, pero gracias a su gran velocidad, y a sus locas acrobacias montándose en los autos, se acercaba mas y mas a mí.

Llegó un momento en el que no podía más, entonces me intente meter a algún cuarto de conserjes, pero ninguno estaba abierto, entonces sentí como aquel me atravesaba el cuchillo en la espalda en repetidas ocasiones, y yo solo gritaba y volteaba para intentar darle un golpe, pero ese tipo era bastante errático, yo solo podía sentir como me pateaba, me golpeaba y me acuchillaba, mientras hacía sonidos y gruñidos.

Desde ese momento no recuerdo nada mas, lo ultimo que recuerdo es que abrí mis ojos y me encontraba atado, de pies y manos, sentado y apoyado en la pared, me encontraba mareado, no podía ver ni entender casi nada, hasta que unas luces me cegaron, más tarde lo comprendí...esas luces... eran mi auto, que se acercaba mas y mas hacia mi.

Tas ver eso, desesperado, me intente quitar del lugar, pero no me podía mover bien por las malditas cintas que me tenían atado, pero sin darme cuenta, el auto llego y me aplasto los huesos, el cráneo, las costillas, y todo. Un charco de sangre se formo, mis huesos estaban destrozados, mis musculos retorcidos y mis órganos agonizantes.

En ese momento, sentí un dolor indescriptible, y me estaba retorciendo de ese agudo dolor, hasta que sentí otro aplastonazo, y otro y otro. así hasta que perdí por completo el conocimiento. Lo último que recuerdo es que desperté en este hospital, y que una enfermera me dijo que tenía suerte de salir vivo, pues había ingresado casi muerto, y recuerdo que no podía ni moverme ni hablar, pues estaba completamente cubierto de yeso, vendas, aparatos y más, en pocas palabras, fue horrible.

He estado meses aquí internado, y todas las malditas noches, grito por ayuda, porque siento en algún lugar del cuarto, a ese maldito payaso lunático, quien me dice entre risas:

-Hola Robert, aquí esta Demon Clown, jajajaja...-

-Ahhh...., ayudenmeeee...-