Wiki Creepypasta
Advertisement

La siguiente fue una experiencia sumamente traumática en mi vida. Era aquel un día como cualquiera, exceptuando que lo pasé en mi casa. En esa ocasión el ambiente era algo extraño, puesto que sentía a alguien observándome desde las ventanas; me recorrían los escalofríos por esa mirada, pero no le di mucha importancia: sería la típica paranoia que causa la soledad.

Me mantuve tranquilo en mi ordenador, pero al caer de la primera noche, la sensación regresó. Me propuse dormir rápido, pero sin quererlo abrí mis ojos justo cuando el reloj marcaba las 3:32 a.m., escuchaba susurros bajos, y me invadió una extraña sensación. Repentinamente, una pequeña risa chillona se oyó a mi lado, estaba demasiado asustado como para voltear a ver, así que me enrollé en mis cobijas y cerré los ojos. Lo que sea que estuviese ahí conmigo, caminó encima de mí mientras me retorcía por los escalofríos e intentaba aguantar la respiración. Lo peor era su risa burlona, era absolutamente desagradable, quise abrir los ojos y apenas lo logré, me invadió una sensación irreal, noté que era un sueño. ¡Había despertado!. Decidí simplemente ignorarlo y volver a dormir.

Para la segunda noche, nuevamente desperté en la madrugada: 3:31 a.m., exactamente. Me extrañó despertar a esa hora, yo generalmente duermo toda la noche sin despertarme. Nuevamente oí esa risa, cerré mis ojos esperando a que se fuera, pero una pequeña y arrugada mano acarició mi brazo. Demasiado pequeña para ser humana pense yo, cada roce provocaba un escalofrío paralizante, y las risas se volvían más y más cercanas. Nuevamente abrí los ojos, y desperté. Traté de conciliar el sueño nuevamente, y al cabo de un rato lo logré.

A la tercera noche, desperté a las 3:30 am, estaba asustado pero sumamente enojado por lo sucedido días anteriores; no lograba descansar. No cerré mis ojos esta vez. Nuevamente oí esa risa, y escuché unas palabras en una voz ronca y tenebrosa, como si perteneciera a un anciano.

¿Qué te pasa, no puedes dormir?

Luego continuó la risa, me senté y busqué al foco del sonido con la mirada y me detuve en un pequeño ser a mis pies, máximo medía unos treinta y cinco centímetros de altura. Se acercó a mí hasta que quedamos cara a cara, y detallé su ser desagradable, arrugado, velludo, de ojos vidriosos y grandes. Llevaba un pequeño sombrero de punta y zapatos de charol pulidos y sumamente limpios. El tono de su risa se volvió casi diabólico, y habló a gritos.

¡Nunca más volverás a ver la luz del día!

Empecé a llorar. Recé, recé cada oración que conocía, que por suerte eran muchas por pertenecer a una familia creyente. Escuchaba sus maldiciones e insultos, pero me mantuve rezando por el miedo. Repentinamente calló y sentí que se acercaba y susurraba a mi oído.

Si no fuera por tus patrañas de súplicas, te hubiese arrastrado e cuerpo y alma hasta el infierno. Pero volveré!.

Al instante, desapareció. me sentí aliviado, y culminé mis oraciones. No dormí esa noche, como es de esperarse.

Hasta el día de hoy rezo antes de dormir y cargo conmigo un pequeño crucifijo, y me encomiendo a Dios cada día. Siempre pido por no volver a ver a aquella criatura, pero a cada momento que paso a solas en mi habitación, siento que me observan desde afuera de la ventana.

La historia es completamente real. Juzguen su veracidad si así lo desean, pero espero nunca sufran la suerte de ver a esa criatura, pues lo más probable es que sea lo último que vean.

Croos94

Advertisement