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Soy un coleccionista de rarezas musicales. Busco álbumes, vinilos, tapes, cualquier rareza de géneros diferentes a las corrientes comunes; por lo general, encuentro muchas en línea o en tiendas de antigüedades, o ventas de garaje, pero hubo una que nunca olvidaré. Caminando por mi ciudad, vi una tienda algo desarreglada, la curiosidad me ganó y entré. Había muchos CD de muchas bandas. El dependiente llegó y me preguntó:

-¿Buscas algo en particular?

A lo que le respondí:

-Busco lo que nadie busca y que nadie quiere.

El joven me dijo que pasara al sótano con él, entramos y había una gran cantidad de vinilos, tapes y material de lo más raro, desde dibujos, esculturas, hasta textos en idiomas que no entiendo. Me percaté de un CD en una caja negra, lo abrí, y el CD estaba negro también.

El dependiente me dijo que ese CD lo trajo un hombre hace unos días, estaba bastante flaco y tenía el rostro demacrado, como si no hubiese dormido en mucho tiempo. También dijo que no lo había escuchado. La curiosidad me ganó y me lo llevé.

Llegué a mi casa, hice mi tarea y me dispuse a escuchar el álbum; al ponerlo en el reproductor, este decía que tenía 58 horas de audio, lo que me pareció algo rarísimo. Empezó con una extraña música de piano, sonaba casi como una grabación casera, era una música hipnotizante, entre relajante y aburrida, pero mantenía mi atención, hasta que se escucha un golpe, como si hubieran golpeado la cara de la persona con las teclas, se escucha un grito de un niño pequeño, y otro golpe, hablando en un idioma que no entiendo, se escucha con mucha desesperación.

En ese momento detuve la grabación, y adelanté un poco, no había sonidos, adelante otro poco, y se escuchaba a un niño cantando, en un idioma extraño; creo era serbio o polaco; era muy pegajoso ese canto, parecía una canción infantil, cuando es detenido abruptamente por un grito, un grito como si le estuvieran cortando las manos. Me estremeció tanto que lo detuve, no sabía qué pensar. Si la idea era confundirme y asustarme, lo habían logrado, no quise seguir escuchando eso. Ya era tarde, por lo que me fui a dormir.

Empecé a soñar, caminando por una calle, solo, gritaba, escuchaba mi eco, caminaba y parecía no tener fin, cuando de pronto empiezo a escucharlo, sí, era el canto de ese niño. Empecé a seguir su voz, cuando empezó a deformarse esa voz, a una de un adulto, gritando, y veo un cuerpo, DESPIERTO.

Me dolía mi cabeza, volteo y veo por la ventana que llueve terriblemente. Ya estaba amaneciendo, debía ir a la escuela. Caminé entre la lluvia, veía extrañas sombras, y el agua la veía manchada con un olor bastante desagradable. Llegué a la escuela, en los vidrios empañados se formaban rostros, gritando, no podía creerlo, me quedé paralizado.

La maestra se me acercó y me preguntó si me pasaba algo. Yo no sabía qué hacer, me dijo que me veía cansado, le contesté que fue por ver televisión. El regreso a mi casa fue igual, casi me fui corriendo.

Cuando llegué, entré a mi habitación, tomé el CD y lo arrojé por la ventana, a un lote baldío de enfrente. Me sentía muy cansado, me vi en el espejo, mi rostro, por unos segundos, era como un anciano. Salí de ahí y me dispuse a dormir.

Soñé de nuevo, caminando por la misma calle, pero había velas a los lados, delgadas y negras. Me acerco al cuerpo, y veo que estaba llorando, llorando sangre. Cuando se abre su pecho, sale un cráneo, empieza a reír macabramente, comencé a correr. Por más que corría, terminaba en el mismo lugar. Observé el cráneo, se regeneraba, era mi cabeza, empieza a llorar sangre y a vomitar. Corrí de nuevo, vi que llovía, pero eran mis lágrimas. Me tropiezo, y me volteo hacia el cielo. DESPIERTO.

Desperté gritando, y en la ventana veo un rostro, me froto los ojos, no había nada. Decidí no dormir, me mantenía despierto a como podía, escuchaba voces en extraños idiomas, me tapaba los oídos con la almohada a como podía, pero provenían de adentro de mi cabeza. Sabía que el CD tenia algo que ver, corrí y bajé al lote baldío, y por suerte, encontré el CD. 

Regresé a mi recamara, las voces seguían. Abrí la caja, tomé el CD, pensé en romperlo. Estuve a punto de hacerlo, cuando noté que la caja tenía una abertura donde se mete la contraportada, la abrí, y estaba una hoja de papel, de un lado, una mancha de sangre, del otro lado decía: NO TE DESHAGAS DE MÍ O SERÁS MÍO POR SIEMPRE. Las voces se fueron.

No sabía qué pensar, volví a cerrar todo, puse el CD en el reproductor, aproximadamente en el minuto 47, y comencé a escuchar: ahora se escuchaba una mezcla de piano con violín. La música era triste, se quiebra con un rugido, parecía de un oso o un león, pero más fuerte, se escucharon ruidos bastante extraños después, una mujer agitada, no entendía lo que decía, balbuceaba, se escuchaba como si vomitara. Después grita, casi grito yo también.

La mujer empieza a llorar, lloraba con un sentimiento horrible, y gritaba. De pronto, se escucha como si vomitara de nuevo, y no se escucha más, me quedo escuchando hasta que amanece. No había mucho, solo ruidos de gente caminando, algunos golpes, cosas rompiéndose. Ya eran como 4 horas, no podía resistir el sueño. Mi cuerpo es vencido por el sueño y caigo dormido.

Despierto, no tuve ninguna pesadilla. Inmediatamente relacioné la pesadilla con el disco, continúe escuchándolo. De la hora 4 a la 10, escucho cosas indescriptibles, parecían cantos en idioma extraño, una música tétrica los acompañaba, después gritos de personas, parecían sacrificios por parte de alguna secta, lo detengo y salgo de la casa; caminando por la calle sentía como si alguien me siguiera, volteo y nadie estaba. Decían mi nombre, lo escuchaba, pero nadie lo decía. Decidí ignorarlo todo hasta llegar a mi casa, estaba decidido a escuchar ese CD por completo, sabía que ahí estaba la clave para salir de este infierno.

Empieza la hora 10; se escucha un leve sonido de interferencia, mientras un suave sonido emitido de al parecer una caja de música, se hace más fuerte, abruptamente. La música se detiene, empiezan unos sonidos de cerdos, sus gruñidos eran fuertes y desgarradores, entre esos sonidos, distingo la voz de una mujer, empieza a gemir de placer, se escucha cada vez más bajo, hasta que grita, pero no era un grito como los otros. Este era diferente, penetrante, una mezcla de dolor y miedo, unas risas masculinas acompañan a el grito, de nuevo el sonido de la interferencia, y empieza una música muy suave, y el sonido desaparece.

Adelanto, empieza la música de nuevo, escucho a gente, gente conversando. Parecía un restaurante o un café, se concentran en dos personas, conversan en un idioma que no entiendo. La conversación es de lo más normal, ríen y conversan como una simple platica, están así por más de una hora.

De pronto, las voces empiezan a distorsionarse, se escuchan chillidos. Sentía que mis oídos iban a reventar, después, los chillidos aumentan, eran como de rata, escucho un golpe, el chillido se detiene, como si la rata fuese aplastada. Empieza la misma risa macabra, después, silencio, se escucha una música, calmada, relajante, pero empieza a distorsionarse, y se vuelve inaudible. Sorpresivamente, el CD es expulsado solo. No sabía por qué, el reproductor estaba bien, decidí dejarlo ahí por el momento.

Abro la caja para guardar el CD. Cuando reviso la nota de nuevo pero donde estaba la mancha, arriba, se había formado una frase, decía: "AHORA EMPIEZAN LOS QUE SON PARTE DE MÍ". No sabía qué significaba, dispuesto a continuar escuchando el CD al día siguiente.

Comienzo a dormir, empiezo a soñar, soñaba con la misma calle, ya no estaba ese cuerpo. Veo a muchas personas caminando, estaban con el rostro demacrado, algunas arrastrándose, todos con heridas, algunos en las muñecas, en el cuello, disparos en la cabeza. Parecía como si se hubieran suicidado, todos me decían: "ÚNETENOS".

Desperté y entendí lo que pasaba, esas personas tuvieron el CD, pero no soportaron las pesadillas ni el infierno estando despiertos y se terminaron suicidando, por eso ahora eran parte del CD.

Comienzo a escucharlo, hora 15: empieza en silencio, después, la voz de una mujer, estaba en español, entendía lo que decía, mas no había mucho que escuchar, solo decía; "Déjenme, no, ya vallase". También se oían rezos y plegarias, lloraba y gritaba como loca, después, solo lloraba, se escucha como si tomara algo, después, solo sonidos de asfixia, y empieza el silencio, se acaba la hora 15. Empieza la 16, bastante similar, pero con un hombre; escuché hasta la hora 22.

Todas eran similares, gente desesperada y llorando y, al final, por los sonidos, parecía que se quitaban su vida, y empezaba otra hora, entendí que cada persona era una hora en el CD, calculando, llegué a la conclusión de que 43 personas eran las que ahora eran parte de ese audio, las primeras 15 eran las propias del CD.

Duermo, lo mismo, las personas pero eran menos, me decían lo mismo, que me les uniera. Corría alejándome de ellas, despierto. Debía ir a la escuela, corría por las calles, me sentaba en mi pupitre y solo pensaba en llegar a mi casa para terminar el CD. Regreso a mi casa, quería terminar el CD lo antes posible, la hora 22 a la 32 eran bastante similares.

Los últimos momentos de esas personas: llanto, desesperación hasta el momento donde se quitan sus propias vidas. Se escuchaba como si se cortaban, otros se arrojaban de edificios, hubo algunos disparos.

Empiezo con la hora 33: Esta era diferente, empieza con música, música clásica, tranquila, empieza una voz: ÚNETENOS, ÚNETENOS. Eran ellos, los de la pesadilla, de pronto. Empieza a oler fétido, insoportable, empiezo a vomitar sangre, se empiezan a formar cortes en mi cuerpo, adelanto a la hora 34, el olor y el malestar desaparecen, los cortes también, el vómito se va, lo entiendo. Ellos intentaron matarme, intentaban detenerme, pero no entendía por qué.

De la hora 34 a la 40, era como las anteriores, gente muriendo. El sueño me vencía, guarde el CD pero revise la nota de nuevo, la mancha de sangre, había formado otra frase: "TERMINA, TERMINA Y SERÁS LIBRE". Más que nunca, sabía que debía terminarlo.

Duermo. Lo mismo: las personas diciendo que me les uniera, pero eran menos. A cada hora que pasaba, uno desaparecía. Despierto y comienzo a escuchar; de la hora 40 a la 51 fueron como las demás, personas en sus últimos momentos de vida, hasta la hora 52.

Hora 52: empieza con un tambor, empieza a generar ritmo; de pronto, escucho el grito de una niña, no entendía el idioma, pero parecía feliz, hasta que un golpe. La niña lloraba, de pronto, silencio, y escucho una voz, de un hombre, grande. No entendía lo que decía, después escucho gritos, gritos de placer de parte del hombre, otro golpe y empieza la hora 53. Detengo y guardo el CD, reviso la nota de nuevo, se había formado otra frase: ASÍ MORÍ.

Duermo de nuevo, no estaba en la calle ni estaban las personas. Era un bosque, bastante lleno de niebla, cuando escucho un canto, una niña, era la misma de antes. Con miedo, avanzo, y veo a la niña cantando. Era muy bella, rubia, pequeña, de unos 5 años. Me empieza a hablar, entendía lo que decía.

- ¿Tú eres mi salvador?

Yo no sabía qué responder. Llega una señora, anciana, me dijo:

- El salvador. Eres quien puede salvarla - su voz se transforma a una demoníaca y dice: "SÁLVALA".

Despierto, decido terminar con el audio. Empieza el 53: Nada nuevo, gente muriendo hasta el 58. Decidido a terminar con este infierno, empiezo con el 58: una música indescriptible, la niña empieza a cantar; de pronto, se escucha la voz del hombre, ese hombre, el del audio anterior. Empiezan a escucharse golpes, esos golpes, estaban tan cerca.

Instintivamente volteo atrás. ESTABAN AHÍ. La niña siendo golpeada. No sabía qué hacer, el hombre era grande, golpeaba a la niña. Tomé una silla y lo golpeé, me voltea a ver, me intenta dar un puñetazo, pero tomo la caja del CD y la abro. El hombre es absorbido por la caja, la niña se levanta y se recupera.

- Gracias, buen hombre - me dice la niña, entonces, la niña cambia de voz a una terrorífica: DESHAZTE DE MÍ.

La niña desaparece, el CD es expulsado solo. Lo tomo, abro la caja y reviso la nota, solo decía: DESHÁZTE DE MÍ, DESHAZTE DE MÍ, y abajo, estaba el rostro de ese hombre, en sangre.

Entendí que la niña quería que todo el CD fuese escuchado, quizás para que intentaran salvarla. Sus víctimas fueron atormentadas para que lo volviesen a escuchar, y como no soportaban el tormento, se suicidaron, y se volvían parte del CD, condenándose a una eternidad de tormentos.

Meto el CD en su caja, llego adonde un tipo que vendía CD’s, se lo entrego, solo le digo: "Escúchelo todo o no lo escuche", y me retiro.

Desde ese día, mi vida ha sido normal de nuevo, ya no tengo pesadillas ni escucho voces ni nada fuera de lo común, solo me queda el recuerdo del tormento que pasé, del que logré salir, pero tú, lector, si llegara a tus manos un CD en caja completamente negra y el CD fuera totalmente negro, NO LO ESCUCHES. Y si lo empiezas a escuchar NO TE DETENGAS, salva a esa niña, o te volverás parte del CD por toda la eternidad.