Wiki Creepypasta
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Era un joven de 17 años, bastante adicto al terror y al Internet. No había momento en el que no estaba en mi computadora buscando lo más perturbador que se podría encontrar.

Un día mi amigo Mark me recomendó la Deep Web, me dijo que allí podría encontrar todo lo que quisiera.

Empecé tranquilo con los primeros dos niveles, luego me adentré más profundo hasta llegar al tercer nivel. En ese momento descubrí mi fanatismo a este foro. Todo el día me la pasaba viendo enlaces de secretos de la humanidad, alienígenas, horror, experimentos, etc. Simplemente me volví un admirador de esta página.

Hace poco Mark me mandó un mensaje en el que venía un link de la Deep Web, que decía "CircusOfTheDeath.Tor.Onion.to/124323.Death616".

Mi curiosidad fue tan grande que hice clic rápidamente. Al entrar, apareció un mensaje de bienvenida en inglés que por suerte, logré traducirla:

- Bienvenido al Circo de la Muerte, aquí vas a poder disfrutar de cada Show escogido por el público y ser parte de nuestro gran elenco -.

El Circo De La Muerte

Al leer la notación, inmediatamente me dispuse a investigar: había gente siendo masacrada, torturada, violada, atacada por leones, obligadas a hacer el ridículo para luego ser aniquilados.

Al principio no podía aguantar lo que veía pero luego de estar horas contemplándolo, me acostumbré, hasta me gustaba lo que estaba viendo, por más sádico que suene.

Luego de días de estar mirando la página, me llego otro mensaje de mi amigo, en la que decía que el circo iba a estar cerca de la ciudad donde vivíamos. Al principio no lo creía, hasta me daba un poco de temor pero al final opté por ir. Gran error.

El tan esperado día llegó.

Al llegar divisamos un circo normal, no tenía nada diferente ha los demás en el exterior.

Ni bien ingresamos nos pidieron que dejemos todas nuestras pertenencias en un cubo de metal que se posaba en la entrada. Extrañados preguntamos el porqué pero no obtuvimos respuesta alguna. Otra cosa que me pareció de por sí raro, fue que Mark y yo eramos los únicos presentes en el circo.

Todo me resultaba insólito, le rogué ha mi amigo que nos fuéramos de este lugar pero él no me hizo caso, estaba tan emocionado que ni me prestaba atención.

La función dio comienzo y un hombre con capucha entró con dos personas a sus lados, ambos estaban enmascarados. El sujeto se presentó y sacó un látigo, en ese momento sus seguidores sacaron una jaula con 5 personas, obligándolas a salir desnudas y desnutridas.

Se acercó a uno de ellos y lo empezó a golpear, obligándolo a asesinar al que tenía al lado con sus propias manos. Al terminar golpeó a otro, exigiendo que le sacara las tripas y ahorcara al primero con ellas. Era un espectáculo grotesco y no era capaz de seguir viendo, de por sí, en el ordenador era algo totalmente diferente. Por otro lado, Mark lo estaba disfrutando, se le notaba en la mirada que tenía; para terminar, impuso a los dos últimos a comerse al tercero, dejando solo los huesos.

El hombre mandó que se llevaran a los esclavos que quedaron y trajeran la siguiente atracción: una mujer atada a una ruleta.

Las luces se apagaron enfocando únicamente el centro, donde se encontraba otro sujeto con los ojos vendados y 20 cuchillos que colgaban de su cadera. Empezó a aventárselos hacia la señorita y atinó la mayoría de los tiros. Al acabar, saco una sierra y empezó a mutilar a la mujer. Quise salir de allí al ver eso.

Cuando estuve ha punto de llegar a la salida, sentí un golpe en la nuca y caí al piso desmayado.

Al despertar, mis pies se hallaban esposados con cadenas. Estaba en un calabozo muy oscuro. No lograba articular palabra alguna ya que tenía un calcetín en mi boca cubierto por una cinta de embalaje.

Intentaba desesperadamente buscar la manera de salir de este lugar pero me sobresalté al escuchar una puerta abrirse y posteriormente, una motosierra. Provenía desde fuera de la habitación, percibía los gritos de Mark; luego otra puerta se abrió, dejando ver a un hombre cubierto por una máscara que me llevó hacia donde estaba mi amigo. Lo que vi me dejo anonadado, a Mark le faltaba una pierna. El individuo que me trajo hasta aquí me quitó las cadenas y me entregó la motosierra... Quería que mutilara a mi compañero; el corazón me latía mucho. No, no quiero hacer esto, todo menos esto.

Traté de oponerme pero el sujeto agarró un machete y lo colocó en mi cuello. Tragué en seco.

- El sacrificio de uno, es la salvación de muchos - dijo.

Deseaba con todas mis fuerzas que esto fuese un sueño pero desgraciadamente no lo era. ¿En verdad iba a hacer esto? Mark estaba llorando, suplicándome que no lo hiciera. Las manos me temblaban y sentí un pequeño corte en mi cuello, me alarmé mucho.

- Lo siento...- susurré con lágrimas en mi ojos.

Encendí el aparato y tan pronto como la cuchilla empezó a girar, lo coloqué en uno de los brazos de Mark para luego escuchar el desgarrador grito de este. Cerré los ojos, no quería verlo.

Sentí un pequeño empujón, era el hombre que aún tenía el machete en mi cuello. Entendí perfectamente, quería que siga...y así lo hice, estaba matando a mi mejor amigo.

Cuando terminé me sentía raro. Deje la motosierra a un lado y me tiré de rodillas al suelo, rompiendo en llanto.

Pasaban los meses y aquí estaba, torturando a personas mientras me grababan para subirlo a Internet. Cada vez llegaban más a este lugar y terminaban aniquiladas con mi propias manos y, al final de la noche, lloraba en mi habitación por hacer tal acto.

Hubo un día en el que conocí al "Jefe" de este sitio y me dispuse a entablar una conversación con él.

- ¿Por qué hace esto? ¡Miente a la gente diciendo le que harán realidad sus gustos, y en realidad los hará sufrir con ellos! - exclamé.

- ¿Es que no te acuerdas de nuestro lema? - preguntó, tomando asiento en un sillón de cuero - ¿Cuál lema? - dije, frunciendo ligeramente el ceño.

- Aquí vas a poder disfrutar de cada Show escogido por el público y ser parte de nuestro gran elenco - formuló, haciendo comillas con los dedos en la oración - ¿No lo entiendes? Aquí haremos que la gente sacie sus gustos, pero obligando los a pagar el precio, ¿O es que tú no lo disfrutabas también al comienzo? -.

No sabía que responder, en cierto modo, él tenía razón. Disfrutaba ver sufrir a los demás, me encantaba estrangular a los demás con mis propias manos y porque no, cercenarlos si así lo quería. Pero otra parte de mi, no quería seguir con esto, ya no.

Al día siguiente, el circo estaba lleno, perfecto para llevar mi plan a cabo: irme de este lugar. Para que no sospecharan de mi actitud, hice mi "función".

Me trajeron cinco jaulas y en ellas, habían parejas amarradas de manos y pies. Con un movimiento de mano, uno de mis ayudantes abrió la primera jaula sacando primero a la chica, la cual con un bisturí le clavé en su ojo y, al chico con el mismo instrumento le hice una abertura en la espalda en forma vertical para sacarle los pulmones, estrujando los con mis manos; luego de hora y media, solo faltaba la última pareja. Decidí pedir una escopeta y tan pronto como la tuve en mis manos, apunte hacia luces y disparé. Tomé carrera hacia la salida, mientras era perseguido por las personas que cuidaban el lugar.

Hice dedos y tome el primer taxi que hizo caso a mi seña. Cuando quise decirle mi dirección, escuché un disparo, el taxista estaba muerto. A lo lejos divisé a los sujetos que me perseguían y tire el cuerpo de este señor, pisando freno a toda velocidad.

Llegando a casa, vi que todo estaba apagado. No había nadie; entré lo más rápido que pude y busqué madera con la cual clavar la puerta para que nadie entrase.

Ahora me encuentro escribiendo esto.

Mi familia se mudó a otro lugar dejándome aquí, solo. Ya no tengo a nadie. Mamá, papá, mis hermanos, mi mejor amigo, todos... Todos se fueron. He perdido todo y gracias a una estúpida página. Saben donde vivo, saben todo de mi; escucho varios hombres intentando quitar las tablas de madera que coloqué en la entrada. Es el fin. Hasta aquí llegué y solo tengo una cosa que decir: por nada del mundo entren al enlace del "Circo de la Muerte" a menos que aprecien su vida, se los dice alguien que está a punto de conocer su muerte.

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