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Un día normal de Jueves Rogelio Cruz fue al río llamado los “troncones” con sus amigos, comieron y se divirtieron, todo iba normal hasta que un amigo suyo les dijo que si le ayudaban a lavar su camioneta.


-Claro ahorita la dejamos reluciente- dijo Rogelio-

-Bueno pero deja meto la camioneta un poco mas hacia el río para mojarla y así solo tendríamos que sacarle- respondió Juan Pablo- 


Al instante que se adentró mas hacia el río, la tierra que se encontraba en la parte trasera de la camioneta se derrumbó, lo que ocasionó que no pudiera regresar, el agua llegaba hasta las llantas, la marcha atrás no servía, intentaron lo que pudieron para sacarla pero no podían hacer nada, la camioneta estaba con demasiado lodo y agua en las llantas, todo era resbaladizo, sólo les quedaba esperar a que otras personas con algún vehículo viniera y les ayudaran remolcando la camioneta.


Los 6 amigos esperaron, se hacia mas noche, el lugar era cada vez mas oscuro, Rogelio escuchó un sonido como si algo estuviera en los árboles, se escuchaba como si fuera un hombre subiendo por las ramas, se puso de pie y dijo.

Bauk

-¿Escucharon eso?- -No escuché nada- respondió Jesús-


Se volvió a escuchar un sonido, ahora estaba seguro que si era algo, por lo que se adentró mas hacia el camino cada vez mas oscuro.


Al entrar mas, sin perder de vista la camioneta para evitar perderse, vio cosas en el suelo, se agachó y observó que eran plumas de aves, al intentar tomar una, un sonido fuerte se escucho detrás de él, algo detrás de los arbustos, sonaba como si corriera un poco, se detuviera y corriera de nuevo. Sentía la sangre congelada, pues pensó que era un animal salvaje que podría atacarlo en cualquier momento.


En eso Jesús le habla, estando detrás de el, ya siendo dos personas Rogelio agarró valor y como no quería quedarse con la duda, debía averiguar que era, por lo que le dijo a Jesús que abriera los ojos y tuviera cuidado. Jesús se quedo quieto, no sabia que sucedía.


Rogelio caminó cada vez mas hacia el último lugar donde se escuchó el sonido que se detuvo, su respiración se le cortaba, sentía mas miedo con cada paso que daba. En el momento que separó los arbustos para ver que era y metió mas su rostro para mirar con claridad, su sorpresa fue que vio un muñeco sentado, con la cara viendo a otro lado.


Sintió un gran alivio al ver que solo se trataba de un simple muñeco, pensó que talvez un animal como algún mapache lo tenía arrastrando por todo el lugar y lo dejo ahí.

Al verlo notó que era extraño, parecía que tenia años tirado, su cabeza casi desprendida y un traje de payaso todo sucio con manchas negras.


Lo levantó y giro al muñeco para verle los ojos, tenía un ojo casi cerrado y eran de color café, tampoco tenía pelo, en eso llega un vehículo y le piden ayuda para sacar la camioneta.


Decidió llevarse el muñeco porque le pareció gracioso con un ojo cerrado y su traje feo de payaso, así que lo metió en su mochila.


Llegando a su casa siendo las 10:34 PM entro a su cuarto, abrió la mochila para ver al muñeco, se asombró al ver que el muñeco quedó decapitado en el transcurso del viaje.

Se le ocurrió una idea, de que le pondría un cuerpo de otro muñeco y la cabeza de ese payaso pelón, para ver que tan gracioso quedaría.


Escogió el cuerpo de un muñeco de su hermana que ya iba hacia la basura, una especie de conejo blanco, el cuerpo era un poco mas grande que la cabeza, aun así se la cogió, Rogelio no dejaba de reírse al ver como quedó el muñeco. Llegaron sus padres y no dudo en enseñárselo, los padres no entendían la gracia, lo miraban como si estuviera loco, ignoraron eso, se pusieron a cenar y ver la televisión.


Lo dejó sentado en la mesa con la cara del muñeco hacia la televisión como si la estuviera viendo. Como tenían un gato y un perro, estos entraron cuando los padres estaban cenando, el gato al instante bufó y salio corriendo de la casa, el perro parecía que tenía demasiado miedo, tenía la cola entre las patas, se quedó en una esquina.


Rogelio fue hacia él y le dio de comer, pero este no quería, al voltearse a ir hacia la mesa, observó que el muñeco estaba con la cara hacia él, le pareció raro pues el recordada haberlo puesto como si estuviera viendo televisión, no le dio mucha importancia, como era hora para dormir, lo levantó, se lo llevó a su cuarto, lo subió hasta arriba de su ropero y se acostó en la cama para dormir.


Ya siendo mas de las 2 AM, se escuchó un sonido como si una almohada se hubiera caído, Rogelio, se levantó y encendió la luz, su sorpresa fue que no vio al muñeco donde lo había dejado, por lo que busco en todas partes de su habitación, cuando miro debajo de su cama, pudo observar el cuerpo del muñeco, estiro su brazo y lo tomó, al levantarlo vio al muñeco como lo miraba fijamente con los 2 ojos abiertos, ahora eran rojos, el muñeco abrió la boca, mostrándole unos colmillos enormes, y emitió un fuerte chillido de gato que lo aterro, el muñeco se le abalanzó.


Rogelio se despertó espantado, rápidamente miró hacia su ropero buscando el muñeco, sintió un alivio al ver que todo estaba como él lo había dejado, se dio cuenta que era una pesadilla.


Después de eso ya no le pareció chistoso verlo, al levantarse para desayunar, vio a sus padres en el patio de su casa, se acercó y vio los restos de su gato, eran casi puro huesos y algo de pelo, lo reconocieron porque la mitad de su cara junto con su collar estaban entre los restos, todos estaban horrorizados.


Sus padres pensaron que otros gatos lo habían matado, aunque Rogelio pensó diferente y le pareció algo extraño su pesadilla con lo que ocurrió. Paso el día y no sucedió nada raro incluso el perro estaba mas feliz, pero al caer la noche, Rogelio sentía que no debía entrar a su habitación sentía un miedo inquietante, aunque él sabia que todo eso era absurdo, no tenía porque temer.


Al entrar a su habitación, se fue directo hacia su cama sin mirar hacia el ropero, en la noche nuevamente escuchó un sonido, la puerta de su habitación se había abierto, salió y escuchó al perro aullando, al mirar por la ventana hacia el patio, se quedó sorprendido, sus ojos no podían creer lo que veía, el muñeco estaba en una rama del árbol justo encima del perro.


Vio como se le tiró encima y violentamente le mordió en la nuca, el perro estaba paralizado, solo se lograba escuchar unos sonidos ligeros de llanto, aterrado vio como empezó a comérselo desde las patas traseras con tanta rapidez, como si no huera comido en mucho tiempo, una rama golpeó la ventana, el muñeco dejo de comer y rápidamente giró su cabeza sin mover su cuerpo, Rogelio se dio la vuelta e iba a avisar a sus padres, pero el muñeco ya estaba en la mesa viéndolo. 


Sintió un terror enorme no se quería mover, con los rayos de la luna que entraban por la ventana podía ver los colmillos llenos de sangre, y una cara como si estuviera muy enfadado, al abrir la boca, Rogelio tan rápido como pudo, corrió directo al cuarto de sus padres abrió la puerta y la cerró, antes de poder cerrarla bien, sintió como empujaron la puerta con tal fuerza como si de un hombre adulto se tratara.


Él intentaba detener la puerta con todas sus fuerzas, pero la empujaba tan fuerte que se empezaba a escuchar la madera de la puerta como se rompía.


Rogelio gritó a sus padres pidiendo ayuda, quedó impactado al ver las siluetas de ellos en el suelo, quería prender la luz pero apenas si podía detener la puerta, en un intento, alcanzó a encender la luz de la habitación, sus padres habían sido decapitados, el estómago de los dos había desaparecido, sus brazos y piernas tenían marcas de mordidas enormes, era como si un animal los hubiera dejado a medio comer. 


En eso la puerta fue empujada con demasiada fuerza lo que ocasiono que se rompiera de la parte del centro, Rogelio fue lanzado hacia el cadáver de su padre.


Al momento se escucho un silencio espantoso, el sonido del aire se detuvo, ya no se escuchaban los grillos, y la puerta ya no estaba siendo golpeada. Solo se escuchaba la respiración agitada de Rogelio, por lo que volteo, y vio un agujero enorme en la puerta, esta empezó abrirse lentamente …


Antes de abrirse por completo la puerta, Rogelio cerró los ojos y grito 

-¿Qué es lo que quieres?-

-¿Qué es lo que quieres?-

-¿Por qué haces esto?-

- …. -


Al abrir los ojos vio la puerta completamente abierta, pero no había nadie, con la luz de la habitación se podía ver todo, con todo su valor busco debajo de la cama, no había nada. Apenas empezaba a sentirse bien, cuando escuchó que goteaba algo, al ver bien, se dio cuenta de que era sangre, después de eso un sonido lo congeló de terror, con tanta intensidad se escuchó como si fuera el llanto de un niño recién nacido por toda la casa, miro con miedo hacia el techo de la habitación.


El muñeco estaba pegado en el techo de la pared, emitiendo el chillido, cuando lo miró directamente a los ojos, los tenía muy abiertos, notó que ahora eran de color amarillo, entonces abrió la boca….


-TENGO HAMBRE!!! –respondió el muñeco con una voz demoníaca- Al instante se le lanzó directo a la cara.


Rogelio se levantó sudando en su habitación.


-Otra vez una pesadilla –Dijo pensando-


Volteó a ver arriba de su ropero, salio corriendo de la habitación, pues el muñeco no estaba en su lugar. Al momento de salir, vio a otras cuatro personas desayunando, sus padres, su hermano y su hermana.


-Quienes son ustedes –Dijo sorprendido-


-Tus padres, quien mas podríamos ser, vente a desayunar –respondió su padre-

empezó a recordar a su familia, todo era una pesadilla, pero era tan real, preguntó por el perro y por su gato, sus padres, le dijeron que ellos nunca han tenido animales en la casa.


Pero Rogelio recordaba que los habían enterrado en la parte trasera de su casa, por lo que sintió una necesidad de excavar en ese lugar, al poco rato de empezar a cavar, se topó con algo, empezó a de ese objeto, hasta que lo sacó por completo.


El cuerpo sin cabeza de un payaso estaba enterrado junto con varios huesos. Rogelio tiró el cuerpo del muñeco y se dirigió corriendo a la sala. Antes de entrar, escuchó a su hermana menor como le decía a su mamá como encontró un muñeco que estaba encerrado en una caja de herramientas.


Al entrar Rogelio se quedo aterrorizado al ver como su hermana tenia en brazos al mismo muñeco de sus pesadillas…


-Mira Rocky encontré un muñeco -Dijo su hermanita-


“TUS SUEÑOS TE DICEN MAS DE LO QUE CREES”