Wiki Creepypasta
Advertisement

Todo sucedió por la década del 80. Recuerdo bien que había una dulcería que creo se llamaba "El Emporio Del Señor Dulce"; muchos de mis amigos y yo solíamos ir allí después de clases, ya que era una dulcería muy popular, no por que vendiera los mejores dulces, sino porque los dulces eran gratis.

¿Por qué? Ni yo sabía, o quizás sí, todos lo sabíamos en un principio. Podías tomar todos los dulces que quisieras, pero no era tan sencillo. El Señor Dulce te hacía firmar un pequeño contrato, el cual decía lo siguiente:

"Yo _____________________ acepto que todos los dulces que hoy tome se los devolveré al Señor Dulce en un favor, a corto o a largo plazo.

Firma _______________"

Nosotros, siendo niños, firmábamos sin pensarlo: un favor por los dulces que quieras era el mejor trato para un pequeño.

Pero un día pasó algo inexplicable. Esa dulcería llena de colores, de olores y de sabores quedó reducida a cenizas y lo peor fue que El Señor Dulce estaba allí adentro, todos lo vimos. Esa imagen quedó impresa en cada una de nuestras memorias: parado frente a la ventana, quemándose con una sonrisa en su rostro, una sonrisa macabra. Sus únicas palabras fueron: "Todos ustedes me deben algo...". Esa frase sigue en mi mente desde aquella escena.

He estado tratando de contactar con mis amigos de la infancia; he tenido sueños muy constantes sobre mis amigos que solo desaparecen. Solo he logrado contactar con Jade. Ella me dijo que solo sabe que Armando sigue vivo.

También me contó que él ya cumplió con su favor, y que en cuanto más tarde en llegar el "Señor Dulce", peor es el favor que te pide. Todavía él no me ha venido a buscar, pero sé que Armando se vio obligado a matar a su hermano menor para cumplir con su parte del trato... Tengo miedo, miedo a lo que él me pueda pedir... Pero tú dime, ¿también quieres dulces gratis?

Advertisement