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A finales de 1978, Carlos Villagrán, que desde el principio de la serie interpretaba a Quico en "El Chavo del 8", deja la serie. Los motivos reales nunca fueron oficialmente divulgados, y muchas hipótesis fueron levantadas en el intento de explicar su salida. Lo que sí es cierto, es que Villagrán y Roberto Gomes Bolaños, creador de la serie e intérprete del personaje-título, nunca más retomaron la amistad que mantenían desde el inicio de los años 70. En 1978, cuando de la salida de Villagrán, el diario mexicano " El Universal "publicó una materia que explicaba las razones de la ronda entre Villagrán y Bolaños. Según el periódico, la salida de Quico se dio por diferencias creativas.

Durante el rodaje de un episodio piloto, que abriría la temporada de 1979 del programa, Villagrán habría considerado el contenido del programa como "repulsivo", y dejado el equipo en la secuencia. Sin embargo, el periódico no decía cuál era el contenido del episodio en cuestión. Vilagran, hasta hoy, se niega a comentar este asunto. Cualquier entrevista en que sea abordado ese asunto es inmediatamente encerrada por el equipo de asesores de Villagrán. Supuestamente, el periódico tuvo acceso a una copia del guión del episodio en cuestión, pero no publicó ni mencionó nada sobre su contenido. Eso sería fruto de un acuerdo entre la directiva del periódico con altos ejecutivos de Televisa, que desembolsaron una cantidad sustancial en efectivo para evitar la publicación de este guión.

Se dice que copias del tal guión sobrevivieron, guardadas por funcionarios del periódico. El episodio piloto llegó a ser grabado, e incluso editado, para posterior presentación ante los ejecutivos de Televisa. Se dice que habrían quedado horrorizados con el contenido. Un director de programación, en la época, habría dicho que el programa era "absolutamente inapropiado para los niños, y, en realidad, absolutamente inapropiado para cualquiera". La grabación original de este episodio fue destruida por Televisa. Sin embargo, una copia clandestina fue hecha por un funcionario de la emisora. Esta copia habría sido vendida a un coleccionista argentino en 1996, en una transacción que habría implicado algo en torno a los 4 mil dólares.

El testimonio a seguir es un compendio de declaraciones de algunos funcionarios de Televisa que, en la época, fueron sometidos a la exhibición del programa. Todos ellos pidieron no ser identificados. Pocos llegaron a ver el episodio finalizado y editado, y algunos de ellos ya murieron.

"A partir de la temporada de 1974, el Chavo fue ganando destaque en la programación de Televisa, y consiguiendo cada vez más éxito junto al público. Bolaños, sin embargo, artista inquieto que era, quería introducir cambios en el programa. Pocos saben, pero en la época, Bolaños hacía planes de escribir guiones de misterio y horror, y abandonar los humorísticos. Durante la temporada de 1975, Bolaños intenta introducir algunos de esos elementos en el 'Chavo'. En este año, va al aire el célebre episodio en que Chavo, Quico y Chilindrina entran en la casa de Doña Clotilde, y allí, descubren que ella era, de hecho, una bruja. Originalmente, el guión preveía que la incursión de ellos a la casa de la bruja realmente sucedería, y el descubrimiento de ellos tendría implicaciones en episodios futuros. Los ejecutivos de Televisa intervinieron, e impusieron el final que fue al aire: todo no pasaba de un delirio de los niños. En ese año, va al aire un episodio en el que las travesuras y trampas de Chavo hacen que varios residentes de la vecindad coman insectos embebidos en gasolina.

El guión original preveía un programa más sombrío y grotesco, pero nuevamente fue alterado por directores de Televisa. En los dos años siguientes, Bolaños continuó introduciendo elementos sobrenaturales, de horror o misterio, en los episodios del Chavo. Episodios como aquel en que los niños asiste a una película de terror, y la saga de los espíritus chocarreros son fruto de esa influencia de Bolaños. A principios de 1978, Bolaños decidió cambiar radicalmente el programa. El Chavo, a partir de entonces, sería un programa de comedia con elementos de horror, mirando a un público más adulto. Mal comparando, algo similar a la serie de películas 'Evil Dead'. Él escribió un episodio piloto en esa línea, que llegó a ser filmado y exhibido a los ejecutivos de programación de Televisa. La reacción fue absolutamente negativa. Los ejecutivos vetaron terminantemente el cambio de rumbo propuesto por Bolaños. Carlos Villagrán, el Quico, quedó tan horrorizado con el resultado final del episodio que dejó la serie.

A continuación, una sinopsis del contenido de tan controvertido episodio. Esta sinopsis fue escrita a partir de diversos testimonios de funcionarios de Televisa que llegaron a ver el programa finalizado y editado, o que participaron de la grabación, o incluso que tuvieron acceso al itinerario.

 El episodio comienza con Chavo jugando en el patio de la vecindad, yendo hacia allí y hacia aquí en un patinete. Quico sale de su casa, ve a Chavo jugando y hace expresión enojada. Vaya hasta él, y sostiene el manillar del patinete con las dos manos. Se sigue un diálogo:

 Chavo, ¿quién te dio permiso para mover mis juguetes?

-Es que el patinete estaba jugado allí en el otro patio y yo ... yo ... -Quico se pone más enojado:

-Yo nada Chavo, devuelve aquí mi patinete.

Acto continuo: Quico tira del patinete bruscamente, derribando el Chavo. Quico deja el patinete en el suelo y rie escandalosamente.

Chavo levanta, toma del patinete, lo empuña y avanza sobre Quico.

-Ahora vas a ver sólo una cosa, Quico! -Quico corre y grita "¡Mamá!".

En ese tiempo, Don Ramón sale de su casa, y toma el patinete de Chavo, impidiendo que él golpee a Quico. Doña Florinda viene al patio, apresuradamente.

-¡Mamá, él quería golpearme con el patinete!

Dona Florinda da una cachetada en Don Ramón. Dice:

-Vamos tesoro. No se junte con esa chusma.

Vuelve hacia adentro. Quico aplica el tradicional "Chusma, Chusma" en Don Ramón, y también vuelve a su casa. En ese momento, un primer plano de Don Ramón revela que su nariz está sangrando. Él intenta detener el sangrado, bajo la mirada preocupada de Chavo, pero sin éxito. Ambas narinas echan una gran cantidad de sangre, hasta que Don Ramón cae al suelo del patio.

Corta a Quico, Chilindrina y Chavo en la escalera de la vecindad. La iluminación del escenario sugiere ser noche. Los tres lloran mucho. En Chavo, cada personaje posee un modo característico de llorar, pero en este momento, no. Ellos lloran de forma común, a los hipo. Este plan dura aproximadamente 1 minuto. A continuación, llegan el Profesor Girafales y Señor Barriga, acompañados de 2 policías. Se dirigen a la casa de Doña Florinda. El Profesor golpea la puerta, nadie atiende. Él llama:

-Dona Florinda, abre la puerta por favor.

No hay respuesta. El profesor abre la puerta, los policías entran, y salen con Doña Florinda esposada. Su rostro exhibe una inmensa apatía mientras los policías la llevan. Quico, al ver a su madre siendo llevada, se desespera: intenta atacar a los policías, pero es contenido por señor barriga. Doña Florinda ni parece tomar conocimiento de la situación, manteniendo siempre la expresión apática y la mirada vacía. Quico, seguro por señor barriga, llora mucho y balbucea "mamá" algunas veces. Después de que los policías dejan la villa, llevando a Doña Florinda, señor barriga intenta consolar a Quico, pero él corre a casa. Se sigue un diálogo entre Señor Barriga y Profesor Girafales:

- Qué terrible tragedia tuvimos aquí, señor Barriga.

- Es verdad profesor. Debería haber previsto que esto acabaría ocurriendo.

- ¿Cuál fue la causa de la muerte? -

Don Ramón fue boxeador en la juventud. Los golpes que llevaba causaron un hundimiento en el cráneo. La cachetada que la Doña Florinda dio hoy causó un traumatismo bien en esa región. Él tuvo una hemorragia cerebral y no se resistió.

-Una tragedia horrible, señor Barriga!

Sí.

-¿Quién cuidará de los preparativos del funeral?

-Yo cuido de todo Profesor. No se preocupe. ¿Usted se quedará aquí con los niños?

-Sí, naturalmente.

Señor barriga deja la vecindad. El profesor Girafales entra en la casa de Doña Florinda. Chilindrina y Chavo siguen sentados en la escalera. Ahora, dejaron de llorar, apenas miran fijamente al vacío. Dona Clotilde sale de su casa y viene hacia los niños. Ella usa una ropa diferente de lo que solemos ver, una especie de bata negra con varios símbolos bordados en rojo y morado. En ese momento, las declaraciones son contradictorias. Hay quien afirme que Doña Clotilde trae consigo un libro semejante a una Biblia. Otros dicen que la cinta falla cuando aparece, y sólo vuelve a la normalidad en un momento más avanzado del episodio.

Una fuente describe que Doña Clotilde va hasta la escalera y la charla, a los cochichos, con Chilindrina. Lo que es consenso es el contenido que viene en la secuencia. El patio de la vecindad está vacío, la iluminación es más tenue que en la secuencia anterior, probablemente sugiriendo que la noche está más avanzada. Una panorámica por el escenario muestra las escaleras vacías, luego el centro del patio, donde está diseñado un gran pentagrama rojo; y luego Chlindrina sentada a la puerta de su casa, abrazando las rodillas. Sus muñecas están envasadas, y los vendajes sucios de algo que parece ser sangre.

Entonces empieza a ventar en el patio. Se oyó un estruendo, es la puerta del frente abriéndose. Corta para una reacción de tiro de Chilindrina: sus ojos están abiertos, su boca entreabierta, una expresión de puro horror. Oímos el sonido de algo pegajoso. Nunca se puede ver claramente lo que o quién entró en el patio, pero planos breves, de un máximo de 1 segundo, muestran una figura magra, enrollada en un paño blanco, dejando tras de sí un rastro de una sustancia pegajosa, aparentemente negra. La figura se acerca. Nueva reacción de Chilindrina: ahora ella sonríe. A partir de ahí, los testimonios nuevamente se vuelven contradictorios. Hay quien afirma que la cinta sólo presentaba estática después de esa escena. Otros afirman que no, pero no supieron decir lo que sucedía después.Otros prefirieron apenas no decir nada. Lo que es cierto es que el episodio tuvo pésima recepción junto a los ejecutivos de Televisa, y que Carlos Villagrán dejó el programa enseguida. Supuestamente, una copia del episodio existe en el acervo de un coleccionista argentino, pero, buscado para este trabajo, negó netamente poseerla, y pidió no tener el nombre divulgado. Se dice que Bolaños pretendía desplegar los acontecimientos de ese episodio a lo largo de aquella temporada del Chavo. No se sabe exactamente lo que él tenía en mente, pero funcionarios de Televisa que tuvieron acceso a fragmentos del contenido, por medio de anotaciones que Bolaños hacía en sus cuadernos; o incluso en conversaciones con el Chespirito, dicen tratarse de un material absolutamente sombrío y perturbador, obviamente inadecuado para un humorístico infantil. El contenido de estos fragmentos, sin embargo, permanece desconocido.