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[Aclaración: Esta es una Creepypasta/ Relato de horror basada en un universo alternativo(AU) que toma como base el lore de los juegos clásicos de la franquicia Sonic The Hedgehog, en específico (Sonic 1, Sonic CD, Sonic 2 y Sonic 3 & Knuckles) Se recomienda tener en cuenta la historia de estos juegos y conocimiento de sus personajes y mundo.]

Las ilustraciones sobre este relato estarán disponibles en mi pagina de twitter con contenido referente a la historia. (https://twitter.com/SiriusK76)

¡Disfruten la historia!



Un epitafio solo tiene valor tras la muerte, una inscripción celebrando y dando sentido a la vida, intentar negar a la muerte es ir en contra de un destino, algo que solo puede desencadenar algo peor.


Una noche nublada, en la punta del edificio más alto dos bestias pelean hasta la muerte donde ninguna de las dos puede reconocerse con quien fue en un pasado, alrededor yacen tres cuerpos destrozados, de quienes acompañaban a estas criaturas.

¿Cómo es que las cosas se han torcido tanto en un mundo aparentemente tranquilo?

Este mundo emana con un aura insólita, no debió existir tanto tiempo, estas son las consecuencias de permanecer con vida, de no aceptar un final. Un destino ya escrito que intentará cumplirse sea cual sea el costo. Sin importar retrasos.

Tras derribar la Death Egg y restaurar Angel Island gracias al poder de las Super Emeralds, Sonic, corriendo felizmente es atacado una vez más por Robotnik, su más grande enemigo, es un robot gigante, el cual fácilmente era destruible por el erizo.

Un ciclo interminable del bien contra el mal, una rutina tan pesada que ambos contrincantes empezarían a hartarse tras años de luchar.

Ambos podían dar mucho más de sí, después de todo, uno es un animal supersónico y el otro es un humano con la capacidad de crear armas realmente mortíferas.

Libraban combates como estos rutinariamente, pero ambos estaban molestos de que ninguno se rinda, sería el momento perfecto para que el viejo doctor se le ocurra otro plan que ponga al mundo en peligro.

No. El erizo no estaba dispuesto a seguir con esto, debía hacer algo más, en el ataque del robot gigante, Robotnik alardeaba de la posibilidad de encontrar algo más conveniente que las Chaos Emeralds en Angel Island, por lo que deforestaría el lugar para conseguirlo.

Sonic, realmente molesto destruyo el robot como de costumbre, al igual que todos los robots pilotados por el doctor en las anteriores 4 aventuras, pero esta vez, se le saldrían las cosas de control.

Daño los circuitos interiores del robot lo que provocó que se sobrecalentara y en poco se cubriera en llamas, el erizo esperaba que Robotnik saldría volando en su cápsula que usaba como vehículo para huir de las llamas.

Pasaron los segundos y no ocurría nada, el fuego empezó a desmoronar el robot y Robotnik seguía dentro, se había atorado allí, Sonic por in segundo se dispuso a sacar de allí a Robotnik, pero, dudas llegaron a su mente.

¿Será algo positivo? ¿Es lo correcto? Sonic estaba cansado de todo, de su más grande enemigo, de que el mundo sufra, simplemente salió corriendo sin mirar atrás.

Pasaron unos meses sumamente tranquilos después de ese incidente, los amigos de Sonic notaron que Robotnik había desaparecido, pensaron que finalmente se había rendido ya que no venían ni rastro de sus robots alimentados por animales.

Sonic solía estar intranquilo, con su conciencia pesándole de vez en cuando, si no había rastro de su enemigo, lo más probable es que ya no esté en este mundo, intentaba convencerse de que era lo mejor y en caso de que haya sobrevivido, seguro que tras eso se rindió con el tema de dominar el mundo.

Usó esta excusa para que sus amigos no se enterarán de aquella última batalla, y también para convencerse a sí mismo que no había dejado morir a nadie.

Sonic pasaba mucho tiempo en las antiguas ruinas de Labyrinth Zone, encontró una distracción de sus pensamientos en recorrer el mundo sin Robotnik, aunque no podía correr bien allí se interesó en toda la arquitectura del lugar, relacionándola a las ruinas de Sky Sanctuary, se preguntaba que pudo pasarle a este lugar, empezaba a descubrir y disfrutar verdaderamente del mundo y sus riquezas culturales.

Paso realmente mucho tiempo allí, era casi un hogar donde ya había desactivado todas las trampas y peligros del lugar, cada vez su consciencia dejaba de molestarlo en el pasar de los meses, tenía finalmente más cosas que hacer que ser un héroe casi a tiempo completo.

Un día Sonic volviendo a su nuevo hogar tras un año de recorrerlo y memorizarlo en su mente, notó una presencia en el lugar, ruidos extraños y pisadas lentas, rápidamente se acercó por lugares que quien sea que haya entrado no sentiría du presencia. Metal Sonic estaba allí parado y caminando lentamente, mirando toda la arquitectura, Sonic lo analizó fríamente mientras pensamientos de su pasado venían a su cabeza hasta que Metal notó su presencia.

Ambos bajaron la guardia tan pronto al ambos reconocer que no tenían intenciones hostiles hacia el otro.

El erizo sorprendido pero consternado se acercó, notó que el robot quería una carrera en una de las pocas zonas abiertas del lugar, algo preocupado aceptó, retomando su vieja actitud confiada, porque Metal se había presentado pacíficamente. Talvez era una revancha personal tras lo ocurrido en el Little Planet.

Corrieron y corrieron por el lugar, Sonic a pesar de ser algo más lento por la falta de entrenamiento conocía el lugar como la palma de su mano, por lo que sacó una enorme ventaja, en cuestión de segundos, el erizó ganó con una destreza que lo había cansado un poco.

El erizó miro hacia atrás esperando la llegada de su rival con una sonrisa, pero tan pronto como notó la inexistencia de la presencia del robot, redes enormes de alambre de púas serian disparadas de puntos donde no existían trampas antes.

Fue tomado tan desprevenidamente que el erizo quiso hacerse bolita para evitar el daño, pero esos alambres se habían enrollado por todo su cuerpo, lo que solamente intensificaría el dolor, Sonic cayó con muchas trampas nuevas por el lugar, estrellándose con un muro donde abriría a una habitación que no conocía.

La sensación paralizante del shock y con el dolor de cada alambre intensificándose lo empezaba a alterar y notó que estaba atrapado, no podía librarse de las ataduras. Solo su desesperación se vio aplacada cuando al fondo de la habitación oscura percibió una presencia que no era su rival.

Sonic vio inmóvil como Robotnik se acercada lentamente, comprendió que había estado allí por mucho tiempo, planeando un día donde su enemigo baje la guardia para sorprenderlo, pero esto era incluso más injusto, el erizo estaba adolorido e indefenso.

Inundado de la sorpresa sin siquiera haberlo visto por la oscuridad del lugar, decidió aceptar su derrota, intentando mantener una fachada de espíritu rebelde, empezó a soltar bromas como finalmente fue atrapado y preguntando ahora que hará el viejo doctor, replicando que lo había extrañado, pero Robotnik, al inició inmóvil y sin palabras, simplemente desde las sombras se abalanzo y arremetió contra Sonic con unos guantes metálicos especialmente hechos para el combate.

El erizo, entre la confusión, el dolor de cada golpe, y la oscuridad del lugar no pudo hacer más que gritar y gritar hasta volverse afónico, finalmente perdiendo el control de la situación, empezó a rogar por su vida esta vez el doctor quería matarlo con sus propias manos.

Después de la paliza, donde el erizo quedo al borde de la muerte, apenas respirando ambos individuos fueron iluminados por los ojos rojos de Metal Sonic, que había llegado al lugar, con esa luz Sonic vio finalmente el rostro de Robotnik, innumerables arrugas, cicatrices, rastros de carbonización e implantes robóticos, todas esas facciones denotando solo un sentimiento, odio puro.

El erizo lo entendió, Robotnik había sobrevivido y al igual que él, estaba harto de su enemistad y estaba dispuesto a ponerle fin tras que, gracias a Sonic, el doctor había terminado irreconocible en ese incidente.

Mirándolo tan imponente, sin saber que haría ahora, el sentimiento heroico y confiado que siempre tuvo fue destruido, Sonic empezó a temblar, su visión se nublaba, sentía un malestar terrible, todo fruto del miedo más grande que había sentido en su vida.

La abominación que alguna vez fue Robotnik vio el cuerpo de Sonic, tenía las piernas rotas, un montón de heridas abiertas, estaba a un golpe de irse de este mundo. Pero notó su espíritu quebrado, en ese estado le sería imposible luchar nunca más. Él quería matarlo con todas sus fuerzas, pero su odio hizo que primero haría que sufra y haría ver su mundo caer. El doctor se retiró sin mirar atrás, acompañado por Metal Sonic sin antes éste mirar a Sonic por unos cuantos segundos, pensativo, tras esto, un ruidoso silencio durante un tiempo indeterminado, los pensamientos de Sonic eran un desastre, sentía tantas cosas en ese momento, solo todo se detuvo al desmayarse del dolor tras ver a Tails llegar al lugar.

Tan solo semanas tras el incidente y el regreso del doctor Robotnik, y en tan poco tiempo el tirano ha robotizado y dominado casi el mundo entero, así de fácil tras la derrota, así de fácil sin el clásico héroe, los únicos que pudieron hacerle frente en ese tiempo fueron Tails, Knuckles y Amy, aunque el equipo estaba cada vez más al borde de la rendición.

El doctor había planeado un ataque estratégico para tomar las fuentes de poder más grandes rápidamente, ahora, jugando sucio y usando las artimañas más injustas.

Angel Island había caído completamente, el doctor se había hecho del control de la esmeralda maestra con la que alimentaria a toda su maquinaria de invasión, y con las esmeraldas del caos establecería puestos de control en cada continente cada uno energía infinita.

Labyrinth Zone, se convirtió en la guarida de Sonic y sus amigos, puesto que Robotnik, arrasó con todo, pero después de la paliza que le dio a Sonic, no volvió a aparecer en el lugar, aunque sabía perfectamente donde se encontraban sus enemigos.

Sonic ahora no podía más que estar en la cueva, podía caminar con mucha dificultad, y sentía un dolor terrible al moverse mucho, estuvo al borde de la muerte, pero se sentía como si de verdad hubiera muerto.

Tails había ofrecido la idea de robotizar las piernas de Sonic, para que pueda defenderse por su cuenta, pero este siempre declinó la oferta. Había desarrollado un miedo terrible a la maquinaria y el metal en sí, al sentirlo golpear su cuerpo tantas veces en el pasado no podía con la idea de tenerlo con el siempre, también su espíritu no era lo suficientemente fuerte para ver a Robotnik otra vez, esta vez le daba terror su presencia, y, sobre todo, una culpa terrible lo consumía.

Sentía un montón de impotencia de no poder ayudar a sus amigos, y ver como empezaron a ser derrotados, estaban en una situación desesperada.

Todo empezó a torcerse más cuando un día sus amigos fueron a combatir e intentar recuperar una zona, pero tardaron bastante en volver, eran Tails y Knuckles quienes estaban abatidos y asustados, Sonic pregunto qué ocurría, esperando lo peor.

Sus amigos contaron como Amy había sido capturada por una red de alambre de púas y eliminada casi al instante el doctor la tomo, casi de la misma forma que había atacado al erizo azul. Éste se quedó sin palabras. Estaban a días de ser todos asesinados por Robotnik, ya no sabían que hacer.

Tails y Knuckles se preparaban para un ataque casi suicida, se habían quedado sin opciones, descubrieron que el doctor planeaba algo en la base donde tenía la esmeralda maestra, había encontrado un mineral extraño el cual el erizo reconoció en aquella batalla hace tanto tiempo, era lo que Robotnik estaba buscando hace tanto, ambos compañeros partieron y como siempre Sonic, se sentía como un cascaron vacío, pero esta vez la impotencia lo hizo salir finalmente de la guarida.

Esta guarida en Labyrinth Zone era el mismo cuarto secreto el cual Sonic estuvo a punto de morir hace meses, en el tiempo que no hizo nada vio como esa habitación conectaba a más lugares que desconocía totalmente, habían más zonas.

Un instinto inexplicable hizo que se aventurara a estas zonas, talvez recorriendo el lugar que pronto seria conquistado cuando sus amigos mueran. El erizo paseaba sin rumbo, tambaleándose del dolor, pero siguiendo adelante, solo con sus pensamientos. Reconoció las ruinas antiguas, pensando en la época donde exploraba sin más, viviendo casi una vida normal. Notó un cuarto aún más profundo, uno sellado con mucho cuidado, fue fácil de abrir puesto a la antigüedad del lugar, el sentimiento de lucha de Sonic se hacía cada vez mayor, le gustaba pasear por allí y no quería que todo llegue a su fin en cuestión de días, quería aferrarse a su vida pasada, este sentimiento coincidió con otro ser que se aferraba a la vida.

En aquel cuarto oscuro, existía una densa niebla oscura, que molesto al erizó mientras entraba a ver, de pronto, Sonic notaria que la nube se acercaba a él y lo envolvía débilmente, sintió un poco de miedo, pero también podía reconocer a esta forma de vida como algo que solo quería vivir.

Lo que no sabía, era que la nube estaba guiándolo a un agujero del suelo de donde salía todo el humo oscuro, esta sustancia empezó a adormecerlo y marearlo tranquilamente, de un momento a otro, Sonic se dejó llevar al empezar a perder la esperanza acerca hasta que segundos después su cuerpo había caído a un recipiente lleno de una masa oscura maleable que rápidamente lo atrapo, todo el espeso humo se dirigió rápidamente a ese punto y empezó a acumularse.

Sonic no pudo ni siquiera gritar por ayuda, mientras toda la sustancia se metía en su cuerpo emitía un brillo rojo incandescente, bañando e iluminando el cuarto donde pudo deslumbrarse que el cuarto servía para contener a este receptáculo.

El cuarto brillo con una luz roja incandescente, iluminando lo que era un cuarto grabado con textos, dedicatorias, advertencias, epitafios antiguos. Todo acabó tan pronto como del agujero empezó a asomarse un pequeño alambre de púas saliendo de su interior, seguido de otro, y uno más.

Según estos epitafios e inscripciones de las ruinas, esta civilización sin nombre atravesó un apocalipsis hace siglos, sin embargo, lograron evitar la calamidad.

Los ciudadanos descubrieron que un ser de otra dimensión había llegado a su tierra con la misión de traer la muerte a cada ser vivo por medio de sus más grandes miedos, este ser los manifestaría el más grande temor personalizado para cada uno, haciéndolos combatir para ganarse una muerte pacífica y alimentarse de sus almas.

Sus deseos de prevalecer y aferrarse a la vida hicieron que contengan a este ser, eliminándolo con un esfuerzo demencial y dividiéndolo en receptáculos que fueron almacenados en lo más recóndito de su templo.

Esa civilización gozo de buena vida, creyendo que su imperio duraría por siempre, sin embargo, la vida pasó como siempre y con el tiempo quedaron en el olvidó, este antiguo ser había maldecido ya este mundo, y el destino de cobrar todas las almas estaba decidido.

Esos receptáculos irrompibles, con el tiempo empezarían a ablandarse, a quebrarse por la antigüedad del lugar donde aún se encontraba una esencia muy débil de este antiguo ser interdimensional, necesitó de una fuente de vida para cumplir su misión tras estos cientos de años.

Talvez sea el destino, o una simple casualidad, pero eventualmente, esa forma de vida llegó y revivió en un ser corrupto por sus más grandes miedos.

Una batalla se libraba en la base principal del doctor Robotnik, el nuevo emperador del mundo, puesto que había logrado robotizar ya casi todo ser vivo en el planeta, era cuestión de tiempo a que no quede nadie, ni siquiera los dos últimos héroes.

Tails y Knuckles estaban dándolo todo como un esfuerzo desesperado para vencer a Metal Sonic, quien defendía el último piso donde estaba el emperador Robotnik.

Estaban contra las cuerdas, ambos empezaban a perder como pasadas batallas, pero esta vez no podían volver a casa, Robotnik planeaba algo terrible y era la única oportunidad para hacer algo.

Una misión suicida que solo terminó cuando Metal no pudo más y fue mandado a volar de la inmensa torre, un golpe de suerte de Knuckles había logrado dejar fuera de combate al robot.

Un pequeño atisbo de esperanza se reflejaba en los 2 amigos, hasta que sin un momento para descansar Robotnik cayó desde un piso arriba haciendo un agujero entre el último y penúltimo piso, mandando a volar a Tails y Knuckles. Ambos sabían que no podrían contra este emperador desquiciado por lo que al menos intentarían destruir su plan, Knuckles se abalanzó hacia Robotnik para darle tiempo a Tails para subir al piso superior y averiguar que tramaba el doctor.

Todo paso más rápido de lo que se esperarían, Robotnik tomo a Knuckles del cuello su frio guante metálico era más grande que los guantes del equidna, del metal salieron alambres puntiagudos envolviendo el pequeño cuerpo, Knuckles vio una mirada eufórica en el doctor, estaba decidido a cumplir un plan que le había llevado un gran tiempo idear.

Ahorcó y acabo con Knuckles sin darle tiempo a dar un golpe, Tails logró oírlo desde arriba y con temor intento apresurarse y lo vio, en el piso más alto de la torre se encontraba el descubrimiento más nuevo del emperador, el Phantom Ruby, y había logrado hacerlo funcionar para viajar a diferentes dimensiones, la tierra estaba casi conquistada, por lo que empezaría con innumerables más para propagar su reinado. Lo único que podía llenar su vacío de venganza a las formas orgánicas de vida que lo habían dejado irreconocible.

Tails aterrado intento atacar al rubí en un intento desesperado puesto que Robotnik estaba subiendo las escaleras rápidamente para dar fin al zorro.

El rubí con un sistema de defensa disparo un rayo que mandaría a volar a Tails al otro lado de la habitación levantando mucho humo del calcinado pecho del zorro que había sido impactado, Robotnik se dio la vuelta y empezó a caminar hacia ser él quien propicie el golpe final.

El humo se disipó y ahí estaba Tails, temblando con una cara de miedo y casi de resignación. Pero había algo más con él que Robotnik notó. Entre el humo también se vio el agujero que Robotnik había hecho al penúltimo piso, y vio que el cuerpo inerte de Knuckles estaba siendo arrastrado, y el cuerpo fue tragado por una pared llena de alambres de púas.

El emperador confundido de si lo que había visto era real notó un sinfín de alambres de púas generándose desde el techo, con una luz roja emanando de ello, iluminando el lugar. El ser destinado había tomado el alma de una de las últimas formas de vida de la tierra, el equidna rojo, lo que pudo hacer manifestar algo proveniente de muchos kilómetros de distancia.

Algo, entre la oscuridad de la esquina del techo, entre todos esos alambres se abalanzó desesperadamente hacia Robotnik, el doctor, fácilmente golpeó al objetivo y lo mando a volar chocando con una pared, pero lo había notado, esos segundos habían sido reales, era Sonic.

Consternado vio como un erizo con las cuencas vacías, y con innumerables alambres de púas recorriendo su cuerpo y una aureola formada de este metal, tenía la boca sellada y parecía moverse por inercia, caminaba hacia Robotnik débilmente.

De este ser brotó un alambre de púas que se acercaba lentamente hacia el doctor, como si estuviera pidiendo ayuda, solo para que Robotnik tomé el alambre y lo use para jalar al erizo hacia él y darle un golpe con su guante metálico.

El erizo cayó una vez más al suelo, pero Robotnik se había dado cuenta de algo, los alambres de púas protegían inconscientemente al erizo moribundo, una entidad estaba dentro de él, la que controlaba esos alambres.

El emperador, reconoció que ser estaba tomando posesión de su viejo enemigo, lo que pudo descifrar en su estadía en Labyrinth Zone, mando un grupo de robots para contener al erizó en lo que el doctor se encargaba del zorro.

Sonic era atacado una y otra vez por los guardaespaldas de Robotnik, siendo derribado en muchas ocasiones, como un muñeco sin vida, sin embargo, múltiples veces salían de su cuerpo y antebrazos, muchos alambres de púas en su ayuda, en defensa, y eventualmente esos alambres empezaron a atacar a los robots, mientras que el erizo empezaba a tomar conciencia de sus actos. Empezó a centrar su mirada en Robotnik, aquel individuo quien le había quitado todo, su capacidad de correr, a sus amigos, su mundo, y que le había causado un terror como ningún otro, empezó a sentir un odio profundo en su ser. Un odio inseguro, un odio indeciso que finalmente tomo fuerza cuando el doctor le quito lo último que quebró la psique del erizo.

Robotnik se dirigió rápidamente hacia el tablero de control del Phantom Ruby, donde Tails se encontraba tecleando con desesperación. Repitió la misma operación que hizo con Knuckles, lo tomo por el cuello con su frio guante de metal, al cual salieron una hilera de alambre de púas, envolviendo al zorro y dándole fin partiendo su cuello.

El erizo al ver todo ello no pudo contener la ira y la cólera de quedarse completamente solo, pudo haber hecho más, de seguro que si hubiera hecho más a lo mejor todo hubiera sido diferente, la rabia de haber sido un inútil desde que Robotnik lo atacó lo cegó.

Un grito que desgarro la piel que cubría su boca rompiéndola, hizo que brotaran un sin fin de alambres de púas desde su interior, afectando todo el lugar, y desafortunadamente, golpeando al Phantom Ruby, quien Tails había desactivado sus defensas. Esto alerto al doctor que furiosamente aventó el cuerpo inerte del zorro a Sonic, pero era demasiado tarde, el lugar empezaba a desmoronarse con la desestabilidad del rubí.

Robotnik notó el estruendo del techo cayendo y aplastando al erizo quién intentaba sostener en brazos al zorro, escuchó el ruido de sus huesos rompiéndose, de los alambres de púas quebrándose, pero lo que más lo enfureció fue el Phantom Ruby cayendo también y siendo aplastado, quebrado y fragmentado entre los escombros.

Todo el último piso se desmoronó encima del penúltimo, levantando una considerable cantidad de polvo que empezó a disiparse junto al nublado atardecer rojizo gracias a la cantidad de fábricas a lo largo del mundo.

Robotnik estaba devastado, el rubí había sido destruido y el culpable era Sonic, había frustrado sus planes una última vez, este valioso mineral, era la clave para su salvación del fin del mundo.

El doctor había descubierto el destino de este planeta gracias a la antigua civilización, por lo que desesperadamente quiso saltar a otra dimensión, ahora, esta última esperanza estaba perdida.

Robotnik en cólera llamo a Metal Sonic quien ya se estaba aproximando al lugar volando.

Entre todo el humo disipándose Robotnik vio la sombra de Metal llegar, empezando a caminar hacia su amo, de un momento que el doctor vio a un lado y volvió su mirada el robot ya no estaba.

Totalmente en guardia se puso a buscar a Metal Sonic en medio de todo el humo que seguía sin disiparse y escucho un ruido extraño entre los escombros, seguido de un destello amarillo y algo asomándose de entre ellos, la calamidad había tomado otra de las últimas almas del mundo una vez más. La de su mejor amigo.

El erizo estaba incorporándose, mientras ruidos de huesos rompiéndose y carne desgarrándose empezaban a brotar de él, sonaba a que su cuerpo estaba casi destruido.

Robotnik estuvo a punto de llamar a Metal una vez más para encargarse del erizo, pero decidió acabar con ese animal él mismo, empezó a acercarse, con su ira volviendo a él por la destrucción de su esperanza hasta que pisó algo que no eran restos del lugar.

Un metal carbonizado que se destruyó al instante bajo el pie de Robotnik lo alertó, y finalmente, al disiparse gran parte del humo noto que era una pieza de metal de todos los del cuerpo de Metal Sonic repartidos por el lugar, el robot había sido destruido en un abrir y cerrar de ojos.

El doctor levantó la mirada y finalmente lo vio, era el erizó, quien no estaba al borde de la muerte, esos ruidos no eran su cuerpo cayéndose a pedazos, estaba alterando su físico. Dos grandes cuchillas hechas de alambre de púas brotaban de ambas manos, partiéndolas. Una cantidad enorme de alambres habían salido de sus cuencas vacías y habían envuelto parte del rosto de Sonic, y la piel de su boca estaba carbonizada, solo quedando sus dientes abiertos. Ese ser estaba allí, parado encima de una pila de alambres de púas donde reposaban las cabezas de Tails y Knuckles, aquel humo interminable era todo el alambre de púas disolviéndose puesto que su antiguo cuerpo había muerto para dar lugar a esta abominación. Sin embargo, su conciencia estaba intacta, con un odio intenso recorriendo cada fibra de metal.

Robotnik, extremadamente consternado dudó por un momento, pero cegado por la ira nuevamente no perdió el tiempo y se abalanzó contra el erizó quien lo recibió con la misma furia.

Ambos se atacaban con una intensidad que se podía comparar a la de dos animales salvajes, Sonic había perdido todo lo que alguna vez había apreciado y Robotnik había perdido la esperanza de saciar su locura con otros mundos puesto que el suyo estaba condenado a la muerte.

Golpes metálicos, cortes, y sobretodo gritos fueron escuchados en el lugar mientras las dos sombras de los que algún día fueron archienemigos se desplazarán entre los escombros, tres cuerpos deshechos y el humo del metal carbonizándose.

Entre gritos y gritos donde los dos animales habían perdido completamente la cabeza empezó a imponerse una risa histérica mientras el otro cada vez gritaba más de dolor, no hizo falta mucho tiempo hasta que todo el alambre de púas se desintegre y el humo finalmente se vaya.

Ahí estaba Robotnik, el futuro emperador, sentado en un charco de su propia sangre que había perdido con tantos cortes. Se encontraba furioso, con ganas de acabar con el erizó de cualquier forma posible, pero se encontraba tan cansado y débil que estaba por desmayarse para finalmente morir.

Sonic simplemente lo vio, apretando sus dientes, prácticamente gruñendo en estado de cólera pura mientras unos impulsos de matarlo empezaban a inquietarlo cada vez más, en un abrir y cerrar de ojos escucho en su interior voces que lo alentaban a hacerlo, a tomar una alma más, la última en esta tierra y no lo pensó más.

Envolvió al doctor con alambres de púas con una velocidad endemoniada y lo decapito con las cuchillas de sus brazos entre un grito desgarrador.

A esto le siguió un silenció casi agobiante solo con el sonido de una respiración acelerada y un pedazo de carne carbonizada chocando contra el suelo, aunque ese ruido seco no se comparaba a las voces y gritos de las últimas almas orgánicas del planeta tierra que resonaban en la mente de Sonic.

Pero finalmente estaba cumplido, toda forma orgánica de vida había sido erradicada del planeta, el destino que se evitó una vez había llegado, salvo Sonic, él era el último ser vivo del mundo.

El silencio volvió a ser interrumpido por un cuerpo más cayendo al piso, uno que finalmente aceptaba su muerte, herido de gravedad por la batalla solo esperaría a desmayarse para nunca más despertar, y así callar a las voces que empezaban a brotar en su mente quienes clamaban por almas inútilmente, hambrientas.

Todo empezó a tornarse oscuro y borroso donde esta tragedia finalmente acabaría, donde un alambre desde el cuerpo moribundo se movía lentamente hasta encontrar un pequeño pedazo de un rubí destrozado, envolviendo con cuidado donde, impregnando la energía oscura en lo más profundo nació un pequeño destello.

Y la calamidad decidió negarse una vez más.