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Mi primera Creepypasta.

Para Lawrence.

Recuerdo cuando te compraron tu primer consola. Nunca pensé que sería la última...

Antes de comenzar, quiero agregar que el siguiente relato lo quiero dejar como lo que una Creepypasta representa. Mera ficción, pues no encuentro otra forma de relatar lo sucedido. Al menos quien la lea, se reirá, le gustará, se asqueará o simplemente lo llevará a un oscuro baúl de olvido. No encuentro otra forma en la que pueda hablar de Larry sin sufrir... La Creepypasta es la opción, ¿cierto?

Sábado 15 de Abril del 2016 (Se acabó la escuela).

¡Al fin! Se ha terminado la escuela. No más libros, responsabilidades, profesores con rostro amargo, gente extraña en los pasillos, padres cuya preocupación más grande es un 10 en tu hoja de calificaciones y lo mejor de todo... Tiempo libre para mí. Ese lugar donde solo soy yo y nadie más... Por que al final, soy la única persona en este apestoso mundo que jamás se haría daño.

No tienen idea de lo disgustante que es pasear por estos pasillos llenos de gente falsa, llenos de profesores que odian la vida y se desquitan contigo para sentir que al menos están a mano con la misma hasta que la campanilla suene otra vez. Me sentía en el cielo mientras me acercaba a mi casillero pues era hermoso pensar que esa sería la última vez que...

—Carajo... —pienso en voz alta.

Aún falta la ceremonia de graduación. Ya saben... La ceremonia donde el aplicado y el mediocre son tratados como iguales entregándoles un papel llamado “Diploma”. Por alguna razón... Esa ceremonia me causa escalofríos. Como rayos después de meses matándote estudiando, eres tratado y recompensando como un igual de alguien cuyo mayor logro académico ha sido lamer el trasero del prójimo para ser aceptado. 

No, como ya se habrán dado cuenta, no soy el tipo de persona que gusta de la compañía de otros y la razón es... En todo el año escolar y en otros nunca he tenido a nadie a quien llamar un amigo. Todos demostraron el firme menosprecio por mi persona. Lawrence Jenkins... El único afortunado de no tener que pasar por las molestas firmas del anuario o los falsos sentimientos de las personas al desearte un gran futuro. 

Mientras por mi mente pasan todas estas cosas, me doy cuenta que ya me encuentro en la parada del bus. Una banca vacía y sin aún nadie a la vista, decido sentarme. Miro al cielo y comienzo a imaginar el futuro, es decir... ¿Qué nos depara? (Y hablo en plural por que...) Aún pensándolo, pienso que el futuro de unos, es probable que este ligado al de otro. Es como si unos y otros tuviéramos el poder sobre otros. Es como... Como... Si todos cargáramos con un arma tan poderosa como los una decisión y eso... Eso me aterra. Como se supone que entonces sabes con quien es bueno relacionarte, es decir... Todo esta en mi mente. 

—Vivimos en un mundo donde a veces la fantasía supera la realidad... —vuelvo a pensar en voz alta. 

Una chica se sienta a mi lado y al instante saca un aparato poco usual. Es color rojo flama y por alguna razón llama mi atención. Lo abre y que veo... ¿2 pantallas? Trato bajo todos los medios que no se de cuenta que trato de mirar, pero para mi suerte suena su celular y solo se va. 

Veo que una multitud se acerca y yo solo me voy hacia ni casa. ¿No me digan que pensaron que realmente tomaría el bus? 

Al llegar a mi casa, puedo notar un ambiente extraño, y los globos en el techo y el gran cartel en la entrada del comedor con la leyenda: “¡Bien hecho Larry!” Me dicen algo. Me voy a mi habitación tratando que nadie note mi presencia y con éxito, solo cierro la puerta lentamente. 

Vivimos en una casa grande, pero lo suficientemente ruidosa para que se note hasta cuando respiras. Mientras acomodo mi mochila y guardo los libros en mi cajón donde guardo los libros de otros años, puedo notar como una nota cae del mismo. 

—¿Qué es esto? —me digo a mismo mientras abro la nota. 

”Lawrence, parece fue ayer cuando entraste al Kinder y hoy te veo hecho todo un hombre. Ven al comedor en cuanto leas esto.

Papá”. 

Es la nota más... Emotiva para llamarte a cenar.   

Sábado 15 de Abril del 2016 - Noche (La cena). 

Me quito el uniforme y puedo notar en mi cuerpo un rasguño. 

—Las labores de una hermana mayor... 

Mi hermana mayor, Katie. Es buena hermana, lo admito (aunque como su hermano menor no deba hacerlo), pero su forma de ser conmigo es un poco agresiva. Ella gusta de ambientes tranquilos como yo, pero tiene una naturaleza más agresiva. 

Salgo de mi habitación ya vestido de una forma más casual y comienzo entonces a escuchar los sonidos de mi casa. 

-La voz tranquila de mi mamá. 

-Katie en el teléfono. 

-Las quejas del abuelo (Así es... Vive con nosotros el héroe de guerra). 

-El silencio de mi papá (Por alguna razón, ese es el que más resuena entre todas las voces). 

La vida da muchas vueltas, un día tu mamá te prepara entre lágrimas para tu primer día de escuela y al siguiente ya tienes tu vida planeada partiendo de la universidad. 

—¡Al fin apareces! —me dice mi mamá. 

—Bah... Esta celebración es una pérdida de tiempo. El niño está cumpliendo con su deber y ese fue dar buenas cuentas de todo lo que ustedes gastaron en él. 

—Abuelo por favor... —lo reprende Katie abrazándome—. Muchas felicidades... —me dice en voz baja al oído apretando mi espalda. Su voz baja me dan escalofríos. 

Mi papá entonces se levanta y me mira a los ojos tomándome de mis hombros. 

—Estoy muy orgulloso de ti. No por que hayas terminado la escuela, sino por lo duro que trabajaste. Muchos padres pueden decir que pagaron las entradas a las universidades más caras para sus hijos, yo puedo decir que el mío se ganó su asiento. 

—Gracias papá y gracias a todos. 

Yo no era alguien de muchas palabras, era mejor pensando de los que era hablando, pero eso era bueno, ya que ellos lo entendían (Creo...) 

Nos sentamos a comer, y el abuelo toma la palabra. 

—No logró entender como te aplicaste tanto y te defendiste tan poco. 

—Papá... —replicó el mío. 

—No me interrumpas Alfred... En esta familia es inaceptable que alguien tenga tan buen historial académico, pero tan poca dignidad. Oh Lawrence... ¡Es tu culpa! Y toda la familia lo sabe. 

—¡Suficiente! —se levanta mi papá. 

Mientras ambos discuten yo pienso en las palabras del abuelo. ¿Realmente eran duras? 

Pequeño Flashback: 1 año atrás. 

No logro entender como paso esto, estoy en el suelo del pasillo con el rostro lleno de sangre y un brazo roto. Yo... Yo solo quería ir al baño y sin previo aviso un atacante me tumbo mientras me golpeaba. En medio de los golpes... Yo pensaba por que el atacante me estaba susurrando al oído: “Es tu culpa”. 

Me desmayo, no supe qué pasó después. Unos dicen que me ayudaron inmediatamente aunque yo juro que lo último que escuché fue a una multitud reírse de mí. 

Fin del pequeño Flashback. 

De acuerdo, ahora saben que la razón por la que prefiero mi soledad es... Que con alguien siempre me siento culpable, incluso aunque... Bueno, tal vez si sé por que. 

—¡Lawrence es el culpable de que tú y Judy vivieran sin futuro! 

De acuerdo... Es probable que... Yo sea la causa de un conflicto familiar. Creo que nací en un momento donde se suponía que no naciera nadie... 

Cuando vuelvo a retomar la discusión, notó que mi papá corre a mi abuelo de la casa mientras mi mamá le abre la puerta molesta. Mi papá azota la misma y todos nos volvemos a sentar y retomamos el momento como si nada hubiera pasado. Que raro... 

—Te quiero hacer un regalo. —me dice mi papá. 

—¿Qué tipo de regalo? 

—Tu jamás has poseído una consola de videojuegos, supongo que sería bueno si tuvieras una. 

—¡Awwww! Tu primera consola de videojuegos —dice Katie. 

—No me parece mala idea, mientras eso no te distraiga de lo importante. —replica mi mamá. 

Yo pienso en el tema de la consola, yo soy el tipo de chico raro que no sabe nada al respecto de ese mundo. Recuerdo que en los pasillos escuche a algunos muchachos mencionar alguna vez a un tal... ¿Cómo se llamaba? Armando o tal vez... ¡Mario! Un tal Mario siempre que hablaban de videojuegos. ¿Quién se supone que es Mario y por que es tan importante cuando de consolas se trata? Dada la curiosidad, es lo único que me llevo a responder. 

—Me parece una gran idea y no te preocupes mamá, no lo haré. 

Domingo 16 de Abril del 2016 (La tienda de videojuegos) 

Mientras trato de dormir pienso en que tipo de consola quería... 

-Siquiera había muchas o solo un modelo. 

-De que color estaría disponible (Azul o tal vez negro). 

-¿Cómo se usa? 

Y lo que más me causaba curiosidad... 

-¿Dónde puedo encontrar a ese tal Mario? 

Mientras doy vueltas y vueltas en mi almohada, de repente logro recordar algo importante... ¡La chica de la banca! Pero... Mis ilusiones caen tan rápido dado que yo no sabía si lo que ella estaba por usar antes de recibir esa llamada era una consola de videojuegos. Mmm... 

Ya es muy noche para buscar en la internet... Mejor duermo un rato, si... Eso sera mejor. 

Un pequeño intermedio. Lawrence me platicó esto una mañana. 

Esa noche mientras Lawrence dormía, una imagen extraña vino desde el subconsciente. Una pequeña mancha moviéndose alrededor de algo mientras campanas sonaban de fondo. 

Continuo... 

El despertador suena muy temprano, a lo que yo me levanto muy a prisa para ir por mi consola de videojuegos. No creo que alguien haya sido alguna vez tan veloz como yo para subir al asiente del co-piloto del carro y comenzar a tocar el claxon para que mi papá saliera rápido. 

—Ya oí, ya oí... —decía mi papá saliendo mientras mi mamá reía, pues nunca me había visto tan emocionado o eso creo yo... 

Mientras manejaba, mi papá me hablaba de la Universidad de California, donde se suponía que yo iría. Yo trataba de prestar atención, pero la consola ocupaba todos mis pensamientos. No me mal entiendan, yo disfrutaba mucho las pláticas sobre mi futuro universitario, pero ahora solo quería saciar mi curiosidad sobre una parte del mundo de los videojuegos. 

Llegamos a los grandes almacenes. 

—Yo buscaré un lugar de estacionamiento, tú adelantate, te veo allá. 

Que extraño... ¿Cómo él sabía donde iría a comprar la consola? Es decir... Ni yo lo sabía. 

Accedí a la parte interior de la plaza y comencé a buscar alguna tienda que me diera algún indicio de que ahí se entraba al mundo de los videojuegos. No había nadie a quien preguntar hasta que llegué a los límites de la plaza donde vi una tienda llamada... “8-Bit Block” Tal vez... ¿Sea esta? Entré y todo olía a nuevo, era como si la tienda acabara de abrir. En la misma había tres dependientes, uno en caja y las otras dos atendiendo. Una de ella amablemente se me acerca y me dice:  

—¡Genial! Nuestro primer cliente. ¿Puedo ayudarte en algo? 

—No gracias, solo he entrado a mirar —respondo amablemente. 

—Avísame si necesitas cualquier cosa. 

Después del corto intercambio de palabras, comienzo mi viaje hacia este mundo dirigiéndome al primer estante. 

-Xbox One. 

Entonces miro y trato de buscar a Mario, pero cómo sabría que era él si nunca lo había visto aunque... En ninguna de estas cajas parece haber un Mario o alguien a quien puedas llamar así. 

-Playstation 4. 

Admito que estos juegos llamaron mi atención aún más que los anteriores, pero estaba seguro que Mario tampoco se encontraba en estos estantes. 

-Nintendo. 

¡Wow! Es mi primer pensamiento al ver tan simpaticos personajes, coloridas cajas y diversidad de consolas a diferencia de los otros estantes. Pero fue algo lo que llamo mi atención... 

—¿Mario? 

La chica por detrás se me acerca y me dice... 

—¿No conoces a Mario? 

Pregunta extraña, pues si yo me mostraba vulnerable, era probable que me hiciera comprar algo que no quería o incluso toda la tienda... 

—No. 

De acuerdo... No tenía más que responder... 

—¿Es tu primer consola, por que no lo dijiste antes? 

—Bueno yo... 

—Tenemos una gran variedad de consolas si de última generación se trata. 

—¿Generación? Yo... 

—Tenemos lo mejor del fontanero rojo a tu alcance. 

—¿Fontanero, Mario es un fontanero? 

Me señala entonces el exhibidor donde todo de Nintendo se trataba. 

—Mario está... En casi todos... 

—Así es, pues él es el rostro de Nintendo. 

Dejo de hablar y me dedico a buscar algo que llame mi atención. 

-Super Mario Galaxy. 

-Super Mario 3D Land. 

-Super Mario 3D World. 

Mmm... Estos parecen estar conectados de algún modo. 

-Super Smash Bros. For Wii U. 

Entonces veo uno con una imagen que me llamo aún más la atención. 

-Mario & Lugi. Paper Jam. 

Lo tomó y puedo notar como Mario y un hombre de verde parecido a él miran a una versión ¿alterna tal vez? De Mario. Parece estar hecho de cartón o tal vez papel. 

Si este es el que me quiero llevar. 

—En que consola juegas este juego. 

—Tenemos la New Nintendo 3DS a la venta. 

—¿Puedo verla? 

—¡Claro! 

La chica me da dos cajas, una parece ser una versión de la consola con pantalla más grande y la otra una versión más económica de la misma. 

—¿Hay alguna diferencia a parte de las pantallas? 

—Ninguna pero necesitarás llevarte un cargador, protectores de pantalla y talvez un estuche. 

—Me llevo la económica con sus accesorios. 

Si... Esta chica sabe vender. 

—Te veo en caja. 

Mientras yo seguía mirando puedo jurar que la chica emocionada le dijo al chico trás la caja que por fin se anotaron una venta. 

—Es culpa de ese chico, agradecele a él. 

Me parece extraño que otra vez esa frase me siga aún aquí... No es mi culpa... Yo no pedí nacer... 

En fin... En eso llega mi papá a lo que me pregunta si ya elegí. Señalo la caja a lo que él se acerca a mirar asintiendo con su cabeza. 

—Buena elección. 

Le cobran y salimos de la tienda, pero yo aún puedo escuchar al chico de la caja decir: “Es su culpa”.   

Domingo 26 de Abril del 2016 - Noche (Mi primer día en el Reino Champiñon). 

Al llegar a la casa yo estaba más que emocionado por mi consola, así que me dirigí a mi habitación a lo que mi mamá entro para mirarla rápidamente y dejarme solo con mi portal a un nuevo mundo. 

Estoy emocionado, por lo que miro cada parte de la caja meticulosamente y sin demorar más procedo a abrir cada accesorio y cuidadosamente los colocó en mi escritorio. El momento que todos esperamos, mi consola. 

Al abrirla admiro el buen diseño de la misma y abriéndola, me doy cuenta entonces que en efecto, la chica de la banca tenía una similar. Genial, ahora procedo a encenderla y a darle una configuración aceptable. Esto se ve genial, pero ahora procedo a abrir mi nuevo y único juego. 

—Que... Cartucho tan pequeño... Parece una tarjeta. —pienso una vez más en voz alta. 

Reviso la caja por atrás y noto una serie de imagenes del juego y distintos personajes llamando mi atención. 

-Una mujer rubia vestida de rosa (parece una princesa y a juzgar por la corona lo es). 

-Un ¿Dragon? Peleando con otro parecido a él. 

-Al famoso Mario y a quien parecía ser Luigi a lado de la versión alterna de Mario. 

Inserto la tarjeta en la consola (no parece difícil) y comienzo el juego. 

El mismo comienza con una libro abriéndose mientras diferentes personajes parecidos a pequeñas tortugas y champiñones saltan del mismo y al principio de la pantalla el logo del juego con los Marios, Luigis, las princesas, las tortugas y... ¿Una versión infantil de las mismas? 

Presiono Start como se me indica y me encuentro con dos archivos distintos que dicen: “Vacío”. 

Inicio el 1 y la historia comienza y con ella largas horas de juego. 

Otra pequeña interrupción. 

Lawrence me dijo que esa noche no logró conciliar el sueño. Él pensó que era por la emoción de jugar, pero en el fondo, esas campanas seguían sonando dentro de él. 

Continuo... 

Lunes 27 de Abril del 2016 (Día de la graduación). 

Muy bien.... Esto es lo que horas y horas de juego han hecho. 

-Mario y Luigi son hermanos. 

-Las princesas se llaman Peach. 

-La tortuga se llama Bowser y es el archienemigo de Mario y gusta de robarse a Peach. 

-Luigi y Mario son distintos pese a verse casí igual. 

-Las versiones de papel, parecen venir de un mundo distinto dentro de un libro. 

-Esas tortugas entre otros curiosos seres, son secuaces de Bowser. 

-Este no es el primer juego de Mario (Obvio). 

Pero entre lo que más me llamo la atención fue el pequeño Bowser Jr. Hijo de Bowser, pues por alguna razón me siento identificado con él. 

-Oh y hay un secuaz de Bowser llamado Larry. 

Esta mañana adelante todo para prepararme para la graduación con el fin de poder jugar un poco más. Al parecer tengo que subir de nivel para formar personajes más fuertes. No sé si ya estoy por llegar al final, pues cuando llegue por primera vez al castillo de Bowser, los Marios, Luigi y Centella saltaron del mismo después de ganar en batalla a Bowser Jr. 

Esa batalla en lo particular me puso a pensar, pues mientras peleaba y Bowser Jr perdía, pude escuchar a mis padres gritar y pelear y justo cuando Bowser carga a Bowser Jr. en sus brazos pude escuchar a ambos gritar... “¡Es su culpa!” 

No, no lo es... No es culpa de Bowser Jr. perder la pelea contra el rival más fuerte de su padre, no es culpa de nadie. Eso en mi interior me puso a pensar... Y si al final... Si es culpa de Jr o bien... Mía... 

Tal vez... Este a punto de terminar el juego, pero al cierro la consola pues siento que pierdo la cabeza...   

Lunes 27 de Abril del 2016 - Noche (Es mi culpa). 

En el viaje tan silencioso, mi mente estaba cargada de las palabras de mis padres. 

”Si ese niño no hubiera nacido”. 

”Solo quiero que se vaya a la universidad para sacarnos un gran problema de encima”. 

”Fue su culpa nacer”. 

Mientras me pierdo en esos pensamientos, juro que escuche... “Jr... Perdió la pelea”. 

Que me pasa, yo soy un solitario que nunca necesito de nadie... En eso llegamos a la escuela y yo solo bajo y con mi consola me dirijo al salón. 

Diferentes diálogos vienen a mi mente... Como cuando Bowser Jr. conoce a su clon de papel y se alegra de tener a alguien con quien compartir culpa, es decir... Jugar. 

Yo solo me siento en antiguo pupitre y abro a mi compañero de papel para terminar el juego mientras desciendo a la locura por cargar con tanta culpa. 

Empiezo el juego... 

—¡Lawrence Jenkins! 

Escucho mi nombre para recibir mi diploma. No... No merezco nada, es mi culpa y todo fue arreglado. Las lágrimas comienzan a salir de mis ojos mientras termino el juego. 

Esta es la última pelea con Bowser y Bowser de papel. 

Ellos solo me apoyaron académicamente para que me fuera... 

(Creo que voy ganando...). 

Ahora lo recuerdo... El juego fue solo para distraerme en mi habitación y no tener que verme... 

(Gané...). 

Admito que busqué en internet el final del juego, pero solo vi hasta la parte donde Bowser cae. 

(Mis lágrimas siguen cayendo...). 

En eso el juego no siguió al final correcto, trato de limpiarme para mirar y notar que el juego ahora esta en blanco, con una imagen que aparece poco a poco. 

Es Bowser Jr. entonces subo el volumen y solo escucha un viento de fondo y una campanas como si de una boda se tratase. 

—¿Qué pasa? Así no se supone que termina... 

Veo que tengo el control de Bowser Jr. y comienzo a caminar por el castillo que veo que esta temblando, como si el mismo se fuera a caer. Camino por largos minutos a cada habitación, pero estas no son las mismas. No hay señal de Mario, ni de Luigi, ni de nadie más. Sigo caminando y Bowser Jr sigue su animación normal. 

—¿Qué es esto? 

Veo a un Koopa verde pero cuando me acerco a hablar con él, solo aparecen 3 puntos: “...” No dice más, pero sigo caminando mientras ese viento y las campanas siguen sonando. 

Me siento como Bowser Jr. en un trayecto vacío y sin sentido... Con un fondo sin pies ni cabeza... Engañándome a mí mismo para poder salir de un trauma... 

Al final se abre un pasillo en el castillo... Y al fondo llego a un balcón donde se encuentra Bowser, solo Bowser. Me acerco para hablar con él. 

”No se supone que siempre sea así sabes Jr. Siempre que pierdo contra Mario... Parece ser tu culpa, pues eso es... Tu culpa”. 

—Cállate Bowser... —digo mientras las lágrimas comienzan a correr otra vez. 

Al parecer hay un poco de relajo en la escuela, parece que me buscan... Que gracioso, ja... Ja... Ja... Buscan al culpable... 

Veo y Jr... También comienza a soltar lágrimas... 

—No te preocupes Jr... Ya no nos podrán culpar más... 

La animación de Jr... Cambia y solo veo como llora sin sonido alguno. Bowser prosigue... 

“Es tu culpa, Jr...” 

—No, no lo es... 

Veo como Jr. entra a la que parece ser su habitación y hago lo que él... 

—Con esta soga... Ya nadie nos podrá culpar... 

Veo una última vez mi Nintendo y veo como Jr. se avienta de la silla no sin antes decir... “Si, es mi culpa”. No es una solución... 

Antes de hacer lo mismo... Veo cómo el sujeto que me golpeó vuelve a entrar, pues trae la misma chaqueta puesta.

—Es nuestra culpa Lawrence... Es tu culpa Lawrence... Papá y mamá se arruinaron cuando tú naciste, así que tuve que idear un plan para hacerte descender a la locura y deducció que todo fue tu culpa. El juego lo culmino todo. 

Se quita la capucha y veo a esa persona que jure que nunca me dañaría... A mí. 

Me aviento de la silla, Katie entra. 

—¡Larry no! 

El funeral de mi hermano fue tortuoso... Mi papá y mi mamá no soportaron la perdida del hijo que según muchos arruino su vida. Tomé su consola y pude notar la imagen de una pequeña tortuga colgada como él. Y en letras grandes... “Fin... Es tu culpa”. 

En su tumba coloque la consola y en la lápida se escribió:

”Lawrence Jenkins 1994 - 2017. Fin... Es tu culpa.”