Wiki Creepypasta
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Se dice que Hélen es una clase de sucúbo muy especial, carece de ojos y de piernas. Se cuenta que seduce a los hombres usando los recuerdos de viejos amores. Necesita de sangre de vírgenes jóvenes para vivir y ser eternamente joven.

Hélen guarda con ella un reloj de bolsillo pues esta obsesionada con el tiempo. Todo lo que ha pasado y todo lo que ha de pasar se encuentra en su agenda. Guarda los ojos de sus victimas como coleccionista y suele usarlos como prendas.

Ingiere el tiempo de los hombres y los hace olvidar su alrededor, pierden su vida lentamente mientras Helen devora sus almas, dejan de tener interés en nada que no sea ella hasta que mueren de soledad. Su gran belleza le ayuda a conquistar a los pobres enamorados que alguna vez perdieron a quien amaban. Sus cabellos negros y largos y sus labios rojos y carnosos son las herramientas perfectas para atraer a sus victimas a su red.

Nunca pensé en dejarla. Ella era el amor de mi vida y nunca imaginé siquiera un futuro sin su presencia.

Esa noche estaba solo en mi habitación leyendo historias en la computadora mientras escuchaba música. Apareció una solicitud para el vídeo-chat, era Natalia. Nunca antes había visto una chica tan hermosa como ella. su tez era blanca como la nieve y su cabello era tan castaño como dorado. El brillo de sus ojos verdes como esmeraldas, solo superado por el de su sonrisa cuando estaba feliz era la luz de mis mañanas. Ella era mi sol y mi luna y mi ser plañía por verla, y ahí estaba ahora, esperando al otro lado de la linea por una respuesta.

-Hola!- dijo entusiasmada -¿Cómo estas?-.

-Triste- Respondí yo con voz melancolica

-Triste por que no estas aquí.

Ella rió por lo bajo y comenzamos a conversar. Le conté acerca de las historias que había leído y ella me habló de su día. Así transcurrió la noche hasta que escuche un ruido fuerte al otro lado del monitor. Natalia gritó por auxilio y salí corriendo hacia su casa, por suerte solo vivía a 3 cuadras de la mía.

Tomé mi celular y llamé a emergencias, después de varios intentos por explicar lo sucedido, la operadora dijo que enviarían unidades de inmediato. Mientras tanto yo ya había llegado a la puerta de su casa.

La puerta estaba entreabierta y oí un forcejeo en la parte alta. Encontré a sus padres en la sala, muertos.

Subí rápidamente las escaleras, pero era demasiado tarde. Llegué para encontrar a lo que quedaba de mi amada tirada sobre la alfombra como un trapo viejo, una ventana rota y una sombra alejándose en la distancia.

La sostuve en mis brazos y llore su pérdida como no había llorado nunca. Su frágil ser estaba hecho trizas. Cada hueso de su cuerpo había sido destrozado, parecía que mil navajas hubieran atravesado su piel, desgarrando cada centímetro de ella en un agonizante canto de sufrimiento. Pero lo peor llego cuando miré su rostro. Sus ojos, sus hermosos ojos verdes se habían ido, y su gesto estaba congelado en un aterrador grito de pánico.

La policía llegó y dijeron que jamas habían visto nada parecido. La casa de Natalia estaba cubierta de sangre y no había rastro del responsable. Lo único que pudo ser considerado como una pista, fue una “H” marcada en el abdomen de Mi novia.

Organicé un pequeño funeral para Natalia y su familia. Fue muy emotivo. Toda su familia y amigos asistimos, pero hubo una mujer que llamó mi atención. Era muy alta y tenía el cabello negro, tenía un vestido negro de cóctel y los labios estaban pintados de un rojo carmesí muy fuerte. Cuando me acerqué para hablar con ella, ya había desaparecido.

Durante las siguientes semanas, hubo rumores de que el asesino había estado ocupado.

Varias de las chicas de mi escuela dejaron de ir misteriosamente. Algunos de mis compañeros dijeron haber visto lo que sucedió, pues eran sus vecinos. Todos dieron la misma descripción a la policial.

“Una mujer salió volando de las casas de las chicas”.

Los que dijeron haberla visto mejor, dijeron que no tenia ojos ni piernas. Dijeron que salió volando solo mirando un reloj de bolsillo, como si tuviera mucha prisa.

Hoy en día me siento mejor. los asesinatos se detuvieron y he tenido tiempo para pensar. Ayer conocí a una chica muy linda, tiene el cabello negro y la piel blanca, sus ojos se parecen mucho a los de Natalia. Se llama Hélen.

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