FANDOM


Yo era un chico normal, era muy feliz, mis calificaciones sobresalían de los demás, un gran futuro me esperaba, pero todo eso se derrumbo en una noche, una horrenda noche...

Un miércoles, ahí estaba yo, un chico normal que se encontraba en la secundaria, preparándome para salir a mi casa, ya era bastante tarde. Al momento de salir del edificio note un ambiente frió y solitario, no me sorprendía por que era invierno y siempre era así, pero algo pasaba, era una sensación extraña, sentía como si algo o alguien me estuviera observando, pero no le tome mucha importancia y empece a caminar en dirección para mi casa, era un camino bastante largo.

Esa sensación de alguna manera empezó a crecer, empezaba a tener miedo ya que se habían reportado a personas desaparecidas últimamente, acelere el paso, volteaba por todos lados pero no veía a nadie, era extraño, las calles estaban solas.

Ya casi llegando a mi casa tome un atajo, quería llegar lo mas rápido posible, no me sentía seguro, en fin. El atajo era sencillo, era un callejón algo oscuro donde la gente acostumbraba tirar su basura, al principio no quería entrar, era extrañamente asqueroso y no me quería llenar de excremento la camisa, pero esa maldita sensación no me tenia en paz, ademas, si pasaba con cuidado no me iba a pasar nada, ¿No? Entonces empece a caminar entre papel de baño sucio y comida echada a perder, no era muy agradable que digamos.

Estaba a punto de salir de ese mal oliente callejón cuando una camioneta Van con las ventanas tapadas con un cartón muy desgastado y húmedo se estaciona justo al final de aquel dichoso atajo, me quede parado ahí como estúpido, pensé: Tal vez es un hombre que estaciono mal su coche. Así que, algo temeroso y nervioso di un paso, grave error. La puerta se abrió, y de ella salio un hombre alto, tenia un sombrero y lentes que ocultaban su rostro y una chaqueta larga que cubría su cuerpo.

Empece a retroceder lentamente, sin dejar de verlo, el tenia la cabeza agachada y ya casi estando en la mitad del callejón se quita el sombrero, dejando al descubierto un cabello de color blanco, algo largo y sin peinar, el empezó a caminar hacia mi. Sin pensarlo dos veces, empece a correr, volteaba seguidamente hacia atrás y el seguía con la cabeza agachada, pero, ya casi estando en el final, voltee y vi su rostro... Era horrendo... Caí por el susto, no paraba de verlo, no me podía mover, tenia demasiado miedo como para moverme, el me veía con una sonrisa estremecedora, poco a poco se me acercaba cada vez mas y de un momento a otro el ya estaba delante mio, y antes de caer en un profundo sueño el dijo... “Este es mi campo de juegos”.

Desperté en una habitación muy oscura, estaba desnudo y atado de mis muñecas y pies a una mesa muy fría, llorando silenciosamente y con miedo observe mis alrededores, solté un grito al ver niños mutilados, había cabezas colgadas en la pared en forma de premio... Me empece a mover como loco, quería soltarme y salir de ahí antes de terminar como ellos, pero... Ya era muy tarde.

La única puerta de la habitación se empezó a abrir lentamente, tratando de hacer el mas mínimo sonido. Llore como si no fuera un mañana al verlo, su piel era blanca como la nieve, su piel descarapelada hace que parezca que tenga... Plumas.

Se me acerca lentamente con una sonrisa macabra mientras tararea una canción escalofriante, se me posa enfrente y sin decirme nada me coloca un pañuelo húmedo con un olor muy raro, después de unos segundos caigo en un profundo sueño, pero, antes de hacerlo el me dice con una voz muy grave “Es hora de jugar”, ya sabia lo que pasaría después...

Despierto, no veo absolutamente nada, no siento mis extremidades y creo que estoy enjaulado. No me puedo mover y diariamente escucho gritos de niños, seguidos de sonidos extraños, como cuando comes algo...

G R U M M Y