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Hoy que estoy aquí junto a tu lápida, no dejo de extrañarte…

Apenas una semana atrás nos tomábamos de la mano y soñábamos con lo que el futuro nos depararía, pero jamás pensé que nos haría estar juntos de esta dolorosa manera. Hoy que estoy aquí, junto a tu lápida, me arrepiento de no haber escuchado tus signos de muerte, yo solo creía que exagerabas para llamar mi atención y que te diera más cariño.

Perdoname por favor, pero mi trabajo era pesado y a veces olvidaba cuál era la razón de que lo hiciera: eras tú.

Ahora que ambos descansaremos en el mismo suelo sagrado solo espero que aparezcas pronto para guiarme en este sendero oscuro y lleno de dolor. No sé por qué razón aun puedo ver a nuestros amigos y conocidos llorando porque nos hemos ido, ¿acaso no entienden que lo hice por estar junto a ti?.

Tú siempre fuiste la razón de mi alegría y al verte tendida, sin vida, en aquella cama, sentí como si el mundo se derrumbara sobre mi cuerpo. Pero no te preocupes amada mía que pronto estaremos juntos, este mundo gris y marchito será nuestro reino donde nada ni nadie nos separara.

Tuve cuidado de clavar fuertemente esas navajas en cada órgano de mi cuerpo, aunque fue doloroso al principio sentí que cada una de esas cuchillas era como la llave de una puerta que me acercaria a ti. A los ancianos escuche decir que cuando mueres los ángeles bajan por tu alma, yo sé que la tuya está custodiada por miles de ellos debido a la bondad que siempre hubo en tí. Ahora yo solo espero que vengan hasta mí y me guíen a tu lado, donde espero ver tu sonrisa de nuevo y esos ojos llenos de paz que tanto amo…

Han pasado ya varios dias y sigo sin entender porque sigo en este mundo. No siento hambre, sueño, sed, cansancio o dolor… ¿Acaso es una prueba del más allá para que reafirme que esperaré por ti toda la eternidad? Hay varios seres oscuros que vienen de vez en cuando y me observan, pero no se me acercan y solo miran el viejo reloj solar que está plantado en el centro del cementerio aun cuando sea de noche, como si aguardaran a que algo macabro y terrible ocurriera.

Pero yo esperaré a saber cómo encontrarte amor mío y quiero que me perdones porque, aunque sé que tu cuerpo descansa junto al mío, no puedo abrazarlo o tocarlo en esta forma casi transparente que tengo.

Es ya Otoño y las hojas de los árboles han comenzado a caer. Esos seres de tinieblas se acercan cada vez más a mi y me hablan, pero no puedo entender lo que sus lenguas tratan de decirme y siguen vigilando el viejo reloj. Hace cuatro días trajeron el cuerpo de otra persona y la sepultaron muy cerca de nosotros, sin embargo no puedo verlo por ninguna parte.

¿Por qué? Por qué soy el único que está en este cementerio de pie siempre y sin la posibilidad de moverse y ¿por qué razón no puedo verte o hallarte mi amor?

Es primavera otra vez y me he dado cuenta de algo muy extraño. En el jardín del este, donde sepultan a los niños hay una pequeña que está igual que yo, ambos estamos solos en este lugar. Ella al igual que yo se suicidó debido a que sus padres se han separado, aun en el acto de sepultura de esta dulce niña han reñido culpandose el uno al otro y la pequeña no hizo más que llorar a mis pies preguntándome porque no podía tocarlos o decirles que no pelearan. Creo que empiezo a entender de qué se trata…

¡Ya estoy listo! Almas condenadas por las tinieblas, ¡vengan por mí!

Sé que han estado aguardando por este momento, el amor que había en mi se ha marchitado y queda solo odio y rencor por los actos que cometí en vida. Me he suicidado y dejé que mi alma fuera consumida por las sombras, sé que no podré volver a verte amor mío, pero ya no importa porque no hay nada que pueda hacer.

Deja de llorar, pequeña, que ya no hay marcha atrás; hemos condenado nuestras almas a estar solas, vagando por este cementerio sin el consuelo de que nuestra muerte haya logrado el cometido inicial. Mi novia esta en el paraíso, ya no sufre y espero de corazón que sea feliz. Tus padres se han separado y se odian más que nunca por tu muerte.

¡No solucionamos nada abandonando ese bello mundo!¡Vengan sombras malditas y llevense lo que queda de mí! Devoren mi alma y no dejen nada, ya no quiero estar solo en este cementerio maldito. ¡Al lado del cuerpo de la mujer que tanto amé!

Eso es. Abran sus alas demoníacas y acérquense a mí, estoy listo para que se den un festín con lo que queda del que en vida perdió a la chica más perfecta del mundo. Acaben con los sueños del que se suicidó sin meditar que no era su hora. Destrócenme, del modo más brutal que pueda haber porque he hecho algo que no tiene nombre y perdóname, amada mía, porque no estaremos juntos por toda la eternidad como te lo había prometido.