FANDOM


Era un día normal, o, al menos, eso dirían los demás ese 31 de octubre del 2004 cuando me dirigía a asustar a niños indefensos en la noche...

Vengo a contarles la historia de como perdí la cordura de un zarpazo esa noche de octubre...aun recuerdo cuando compre una mascara de payaso en la tienda de un viejo conocido,mi mascara era para asustar a niños (yo y un amigo lo haríamos de las 8:00 hasta las 11:00) fue cuando empezó todo

Yo llegué a las 8:00 al parque donde nos reuniríamos, pero él nunca llegó, así que me quede solo asustando mocosos sin sentido común de entre 8 a 10 años, era gracioso verlos correr...

Fue cuando ocurrió, había un niño solo caminando con un traje de fantasma, lo seguí hasta que se sentó en la acera para contar sus dulces y comerse algunos...

Me puse detrás de él y lo miré mientras respiraba profundamente para llamar su atención.

El viento sobre mi rostro y el agua de un charco oscuro sobre mis pies fue suficiente para hacerlo espantar

Dejó sus dulces en el suelo, así que los agarré, luego miré hacia la izquierda, grave error...

Estaba allí un hombre con unos vaqueros y su camisa cuadriculada, un pico de minar en su mano y su cara cubierta con una bolsa,me miraba fijamente,sentí una maldita sensación que me colgó de terror

Fue cuando traté de vencer mi terror y le grité:

-Oye amigo que tal si te unes y vamos a asustar niños pequeños?

Él me miro y simplemente cruzó la cabeza de lado a lado en una expresión de no... eso me asustó, cuando miré hacia atrás para ver si había mas gente volteé hacia el y...

Había caminado hacia adelante!

Mierda, se acercaba cuando no veia, ¿qué haría al acercarse por completo hacia mi?

Pasé así un buen tiempo, parecía que nunca saldría el sol, me armé de valor y le dije:

-Sabes que no asustas a nadie, me voy.

Corrí y di vuelta en la esquinaé mire hacia atrás y no estaba.

¡Eso me alivió! ¡No estaba! ¡El pendejo se había ido!

Seguí caminando alegremente unos metros hasta que el aire se empezó a tornar frío y la carretera oscura parecía interminable, seguí caminando, encendí mi teléfono y era la 1:00 madrugada. 

¡Eso no era posible! ¡Qué mierda!

ero bueno seguí caminando hasta que lo escuché.

El sonido de un pico que se arrastraba por el suelo se hacía más y más audible, hasta que volteé, no había nada, ni siquiera un pico, de seguro era mi imaginación tratando de matarme del miedo, pero seguí, con fuerzas moví mis piernas, cruzo la carretera y a lo lejos logro divisar lo que parece ser un pico en la acera, me asusté, di un pequeño grito y volteé...

Estaba el allí a 10 o 15 centímetros de mi, lo último que recuerdo fue que él me empujó, agarró el pico y me golpeó, luego no sé que pasó, lo único que sé es que es real y no un sueño, ¿cómo lo sé? porque él asesinó a Tom, el amigo que nunca llegó a nuestra reunión para empezar nuestro viejo y amado juego de octubre...