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Original ouija board

La tabla

No se si ya leyeron "La Ouija" que la escribimos en esta misma página, sino les recomendamos que la leas por que si no entenderás esto. Es lo que nos pasó mucho después de haber jugado. Es real. Somos Belén y Micaela.

Les queremos contar los que nos pasó después y aún nos sigue pasando, para que lo piensen dos veces antes de jugar a la ouija, y como el otro relato es totalmente verdadero. Después de eso que nos pasó todo estuvo normal durante un tiempo.

Hasta que un día estábamos hablando y nos acordamos de todo lo que nos había pasado, y decidimos ir a ver si la tabla seguía donde la habíamos enterrado, pero cuando fuimos al sitio y empezamos a desenterrar la tabla no estaba. Por un lado nos sentíamos en calma porque creímos que todo había acabado pero estábamos asustadas. Al tiempo, estábamos con Karim y Magdalena en la casa de Micaela y fuimos a un galpón que ella tiene a disfrazarnos con ropa vieja y eso y cuando revolvimos todo al fondo de la caja estaba la tabla en perfectas condiciones. Nos asustamos y pensamos que la única forma de cerrar el portal que habíamos abierto tiempo atrás era volviendo a jugar.

Entonces fuimos a la casa de Belén y jugamos. Todo salió bien y creímos que habíamos terminado con todo eso. Hasta que un día yo me fui a la casa de mi abuela, y cuando volví escuché a mi mamá hablando con papá de que mi hermana, que se había quedado sola en casa, la había llamado al trabajo muy asustada porque estaba acostada y vio que se prendió la luz del baño y el lavarropas. Y al otro día papá me dijo que se había tenido que levantar de noche porque había sentido ruidos en el baño y cuando fue no había nadie y estaba abierto el pase de gas. Cuando papá me dijo eso llamé a las chicas, asustada, y les conté todo. Y nos dimos cuenta de que no había terminado.

Ahora tenemos catorce años y esto nos sigue torturando, y si se acuerdan, Belén escribió la primera leyenda cuando apenas teníamos doce, nos preguntamos si algún día se va a terminar. Hace unos días tiramos la tabla al arroyo San Carlos y por ahora todo va teniendo calma, pero aún vemos sombras y sentimos ruidos de noche, pero cada vez es menos frecuente.

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