Wiki Creepypasta
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Aún recuerdo a esa cosa, ahí, parada, mirándome, con sangre negra derramada sobre su boca y pecho…

Esa criatura me persiguió, todavía no sé si era real, o sólo era un sueño, aún así no sé si escribir esto, aún siento que vendrá por mí, puedo sentir su aliento fétido cuando duermo, su respiración pesada pasando por mi cuello.

Encontré a la criatura el mismo día que perdí a mi abuelo.

Cuando era niño, mi abuelo llegó de visita, eran vacaciones, así que me invitó a acampar al bosque cercano a nuestra ciudad, él era naturalista, así que sabía de los animales que habitaban en dicho bosque, los cuales no eran más que ciervos, zorros, y muchos insectos. Pasamos un muy buen rato armando la casa de campaña, después de eso, mi estómago empezó a rugir, le avisé a mi abuelo pero me sorprendí mucho al verlo buscando comida dentro de la casa de campaña… Luego cerca de lo que iba a ser una fogata… Luego en el auto... En todas partes… Para mi sorpresa se volvió contra mí y me dijo, ” Bueno, creo que no tenemos comida… hay que cazar”

En ese momento el hambre me ganó y no pude hacer nada al respecto mas que seguir a mi abuelo adentrándonos en el bosque. Estuvimos horas enteras tratando de cazar a una cierva, hasta que se hizo de noche, cuando al fin teníamos al animal frente a nosotros, escuchamos lo que pareció ser un jabalí, mientras unas manos la tomaron del cuello y la jalaron a un arbusto cercano. Mi abuelo y yo quedamos congelados mientras veíamos cómo una extraña criatura hacía salpicar la sangre de la cierva y cómo ésta tiraba patadas y hacía un sonido de angustia y profundo dolor. Pasaron unos segundos y la cierva dejó de moverse y de hacer ruido, todo quedó en silencio, las aves, los insectos, los susurros del viento, la criatura.

Fue como si el tiempo se hubiera detenido sólo para contemplar esa espantosa escena, la sangre del ciervo salpicada y más de ella saliendo desde el arbusto.

Ese momento fue el más desesperante de mi vida, sólo podía escuchar mi respiración, aunque estaba asustado mi corazón latía como siempre. Mi abuelo interrumpió el silencio al quitar el seguro del rifle, se encontraba apuntando hacia donde se encontraba la criatura.

Pasaron unos 10 segundos y la criatura se levantó desde el arbusto, en ese momento no me sentí capaz de respirar, ahora sentía que me había detenido en el tiempo al igual que todo lo demás, mi corazón se detuvo y empecé a sudar un poco, la criatura nos miraba fijamente, o al menos eso sentía, porque sus ojos estaban cocidos, al pararse medía unos 2 metros, la piel de un color café, se paraba encorvado y con las rodillas dobladas como si fuera un hombre lobo, pero no tenía pelo en su cuerpo, sólo tenía una espesa melena negra que caía sobre su espalda, tenía un hocico largo con nariz de perro, unos colmillos saliendo desde la parte inferior del hocico que apuntaban hacia arriba, una cicatriz cocida aunque abierta en su pecho y sangre negra salía desde el interior de su hocico y su herida.

Mi abuelo apretó el gatillo y la bala no salió, al parecer olvidó cargar el arma, la criatura al reconocer el sonido, hizo un sonido parecido al de un jabalí, abrió su hocico y desde él salió una especie de lengua, esta poseía una boca con dientes salidos y desordenados con un par de ojos blancos, su hocico y su extraña lengua empezaron a recitar un extraño lenguaje, las dos bocas se movían exactamente igual y al mismo tiempo, esto me dio escalofríos, al terminar, su lengua se calló y la criatura empezó a gritar ”¡Pesadilla! ¡Pesadilla! ”

Al decir esto, logré tomar el control de mi cuerpo de nuevo, di unos pasos hacia atrás, mi abuelo intentó cargar el rifle, pero la criatura se puso en cuatro patas y corrió a otra dirección, pensé que se había ido y que nunca la volvería a ver, hasta que escuché un ruido extraño, miré a mi abuelo y la criatura sostenía su cabeza, fue moviéndola hacia arriba mientras deslizaba una de sus garras sobre su garganta, soltó el rifle y mi abuelo cayó al piso muerto. Nunca podré olvidar esa imagen.

Cargué el arma lo más rápido que pude y apunté a la cabeza de la criatura, ésta abrió su hocico y la lengua y empezaron los dos a hablar en ese idioma tan extraño de nuevo, después la lengua dejó de hablar y la criatura me dijo ” ¡Maldición! ¡Maldición! ” Jalé el gatillo y le dí en la parte de arriba de la cabeza, el empezó a retroceder tapándose la cara con sus manos y gritando como un jabalí, yo me caí al disparar así que veía como la criatura gritaba de dolor, su cara empezó a regenerarse poco a poco, me apuntó con su dedo mientras cubría su cara con su mano izquierda, me dijo " ¡Tú! ¡Tú! " y corrió en cuatro patas de regreso al bosque.

NO pude resistir más, empecé a llorar recargado en un árbol cercano mientras abrazaba el rifle, después de calmarme un poco, pensé que la criatura volvería para tomar su venganza, así que con todas mis energías arrastré a mi abuelo lo más lejos que pude, caminé todo lo que mi cuerpo me permitía hasta que encontré una carretera que me llevaba de regreso a la cuidad, no tuve más opción que dejar a mi abuelo al lado de la carretera, lo tapé con mi chaqueta y seguí el camino solo, no me llevó mucho tiempo para despertar acostado en un hospital junto a mis padres, ellos junto con médicos y oficiales me preguntaron sobre lo que pasó en el bosque, me dijeron que habían pasado 2 días desde que me encontraron tirado al lado del camino y a mi abuelo tapado con mi chaqueta, yo seguía demasiado asustado como para hablar de la criatura, en el hospital no dormí.

Al llegar a casa, mis padres se veían preocupados, pues sólo respondía “sí” ó “no” a sus preguntas, luego me fui a dormir, prendí la televisión y la dejé con el volumen alto, sólo para distraerme y no pensar en lo del bosque, no pasó mucho tiempo hasta que quedé dormido, empecé a soñar justo después, no recuerdo muchos detalles de mi sueño pero recuerdo haber estado en mi escuela, era de noche y no sabía qué estaba haciendo ahí, y como no había nadie en el patio, caminé hacia la oficina para llamar a mi casa y poder salir, la oficina estaba cerrada, maldije en ese momento, pero mis esperanzas de regresar a casa aún no se iban, caminé hacia sala de maestros para buscar algo con qué comunicarme, jalé la puerta para darme cuenta de que se abrió fácilmente, pero cuando entré, quedé paralizado.

En el piso se hallaban mis profesores con miembros arrancados, con profundas heridas, al parecer, hechas por un animal grande, bueno, no me asusté tanto, pero me aterroricé cuando me di cuenta de que lo que salía de sus heridas no era sangre común, era un líquido negro, lo cual, inevitablemente me hizo recordar a la criatura, salí de la oficina cuando el olor de putrefacción se hizo más fuerte hasta que ya no pude respirar más ahí adentro, me di la media vuelta para ver que el patio de mi escuela se había convertido en un bosque enorme, temiendo a la criatura empecé a correr entre los árboles para intentar encontrar una salida, poco tiempo después, me di cuenta de que la criatura corría detrás de mí en cuatro patas, en ese momento desperté y encima de mí estaba la criatura a unos 10 centímetros de mi cara, no podía gritar y las lágrimas empezaron a brotar, la criatura abrió su hocico y su lengua salió y quedó a unos tres centímetros de mi rostro, empezó a hablar y luego la criatura me dijo ” ¡Pesadilla! ¡Pesadilla!” Se paró y saltó fuera de mi cama, se esfumó en un humo negro con un olor horrible, cuando se fue pude moverme, recuerdo el olor a carne podrida de su hocico, contaba esto a familiares, oficiales y amigos cercanos pero nadie me cree hasta ahora.

A veces en sueños lo veo, intentando matarme y cuando despierto, a veces está en mi habitación, otras no, lo veo cuando voy a pasear al parque, o cuando paso al lado del bosque, puedo escucharlo en mi habitación, susurrándome las palabras “Pesadilla, Maldición, Tú”, persigue mis sueños, los cuales se han ido convirtiendo en pesadillas.

Al parecer está enojado conmigo porque le disparé en la cara, o porque invadí por error su territorio, o simplemente porque lo vimos, no estoy seguro, de lo único que sí estoy seguro es que me odia y que me estará persiguiendo durante toda mi vida... no sólo en mis sueños, también en mi vida diaria…

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