Wiki Creepypasta
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Terioedsfdg

Esta es una historia completamente cierta, ya que me pasó a mí.

Estaba en el pub de siempre con unas amigas, tomando una coca-cola. Nunca había tenido suerte con los chicos. Siempre les veía ese algo que no me gustaba. Hasta que entró en el pub un chico alto, moreno y con unos ojos azules enormes. Me llamo la atención. Mis amigas se fueron enseguida, y yo me quedé, puesto que no tenía ganas de volver a casa.

No se como ni porqué, pero entable conversación con ese chico. Teníamos muchas cosas en común, y por primera vez me sentía bien con una persona de sexo opuesto.

Me dijo que se llamaba Alex.

Desde ese día nos veíamos todas las noches, nos contábamos nuestras cosas y nuestros problemas. Me dijo que tenía 3 hermanos, 2 chicos y 1 chica, le gustaban mucho los animales, él tenía 22 años (yo por entonces 20), trabajaba en una empresa de construcción. Nos estuvimos viendo durante 1 año. En el pub, el parque, etc.

Curiosamente nunca fui a su casa (aunque él tampoco fue a la mía), ni conocí a ningún hermano ni a sus padres. En mi casa yo ya había hablado de él y querían conocerle. Por eso un día le propuse ir a mi casa a conocer a mi familia. Me contestó que sí, pero que no tenía coche, y vivía un poco lejos, por lo que yo tendría que recogerlo. Entonces le pedí su dirección, al tiempo que pensaba que así por lo menos vería a algún miembro de su familia. La dirección que me dio yo la veía un poco rara, pero no le di importancia.

LLegó el día y fui a recogerle, pero no era una dirección normal. No era una calle como pensaba, era la solitaria plaza donde estaba situado un cementerio. Entonces pensé que nunca me había llevado a su casa porque vivía en el cementerio, para que no me asustara y le dejara. Me baje del coche y estuve buscando la casa, entonces le vi a él, y nunca olvidaré la conversación que tuvimos.

-Rebeca ¿Nunca has sentido que a veces el destino se equivoca? Nos tocan cosas que no debería pasarnos, y nos enamoramos de personas de las que no debemos.

Me quedé muy extrañada.

-¿Por qué dices eso?

- Yo no quería que esto pasara, te juro que lo siento mucho.

Entonces se fue. Cuando le fui a seguir, le perdí de vista. Pensé que había doblado la esquina. Doble yo también la esquina y le estuve buscando con la mirada, y le encontré, pero no como me hubiera gustado. En una tumba estaba escrito su nombre con su foto, llevaba muerto 20 años...

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