FANDOM


Es increíble como la mente humana es tan poderosa que es capaz de crear a los peores monstruos que existen, o eso aprendí ayer por la tarde cuando me llamaron del hospital psiquiátrico Boston avisándome que desde hace siete días mi hermana había sido internada. No la había visto desde hacia ya seis meses cuando nuestro caminos se separaron, de niños fuimos muy unidos sin embargo pues como hermano mayor tuve que protegerla lo mejor que pude de mi madre, que tras la muerte de papá cayó en el alcohol y se hizo violenta especialmente con Sarah, que en ese entonces tenía ocho años y había nacido con la cruel maldición de haber heredado los ojos de mi padre.

La golpeó numerosas veces, otra logré defenderla y los abusos se hacían cada vez peores hasta que debido a su adicción mamá murió, entonces yo y Sarah respiramos tranquilos. Tomamos caminos distintos y no volví a saber de ella hasta la tarde de ayer, la encontraron tirada en el piso de su departamento balbuceando palabras incomprensibles y con el pijama lleno de su propia sangre. Luego de lamentarme por ello me encamine al hospital pero mi hermana estaba en tratamiento y no seria prudente verla hasta después de una semana, me recomendaron recoger sus cosa del departamento (que estaba abierto) y luego de limpiar el charco de sangre decidí recoger las cosas de su dormitorio. Cometí un error, jamás debí dejarla sola y jamás debí leer ese cuaderno:

1 de agosto del año en curso, nota 1:

Han pasado ya dos meses desde que me he quedado completamente sola, no tengo a nadie con quien hablar y por ello dejo estas notas. Así si me llegara a pasar algo quedaría constancia de que no fue un accidente. La otra noche fui a acostarme temprano y debido a que estuve ocupada toda la tarde caí rendida quedándome inmediatamente dormida, todo era pacifico hasta que horas después comencé a sentir frio. Me tapé con las cobijas pero me las arrebataron, por primera vez desde que murió mi madre sentí miedo y cometí el error de voltear... Era un hombre bastante alto, se acercó a mi y pude ver que la piel de su cara estaba tan podrida que salían pequeños gusanos de ella, me sonrió y desapareció de mi habitación.

19 de agosto del año en curso, nota 2:

Volví a verlo esta noche, tengo la esperanza de que solo sea un mal sueño pero ¡por Dios, se siente tan real! ¿Acaso mi mente esta tan dañada para verlo? ¿Me estoy volviendo loca? No... Si fuera así lo estaría viendo a todas horas y solo e entre las dos y dos treinta de la madrugada. Esta vez solo se quedo quieto un minuto y me señaló, el ambiente era bastante frio de nuevo.

6 de septiembre del año en curso, nota 3:

Cada dieciocho días... Son cada dieciocho días cuando esa maldita cosa viene a visitarme. Esta vez no solo se conformó con despertarme sino que llenó mi cama de sus asquerosos gusanos, juro que pude sentir como esas coas mordían mi piel y la iban arrancando poco a poco hasta que uno de ellos fue directamente a la cicatriz que hay en mi espalda, aquella que me hizo mi madre con una botella y se introdujo a ella, grité y luego me desmaye del dolor. He estado rascándola, tal vez el gusano salga aunque ha causado que esta sangre...

24 de septiembre del año en curso, nota 4:

Creo que intentó hablarme, no puedes imaginar el terror que sentí cuando separó los labios y caminó hacia mi cama. No pude moverme, me paralicé al instante en que puso su huesuda mano en mi hombro e hizo presión sobre este, después volvió a irse y mi hombro comenzó a arder. Era una quemadura bastante profunda, "el" (si es que se le puede llamar así) quiere hacerme daño... Al igual que todos los demás alrededor, al igual que mi madre. También rasqué la quemadura, temo que más gusanos hayan pasado por ahí aunque a la luz del día se vean solo como rasguños.

12 de octubre del año en curso, nota 5:

Decidí no despertar, tal vez si veía que lo estaba ignorando se alejaría de mi así que a pesar del frio, del dolor de la cicatriz y el ardor en mi hombro no abrí lo ojos hasta que acercó su rostro a mi cara y escupió millones de gusano para luego irse. Entré a mi baño y vomité hasta el cansancio, lave mi cara pero aún me sentía muy sucia; se que esta mal pero no tuve opción y arranqué un poco de mi piel.

30 de octubre del año en curso, nota 6:

No funcionó, esta vez lo vi en mis sueños y dejó sus parásitos arrastrándose por mi cabeza, intentando salir por mi ojos y oídos. No importa lo que haga, sus gusanos van a comer mi interior y acabaran conmigo, ahora los siento en mi muñeca y se están retorciendo. Hay millones de ellos. Quiero vomitar, quiero cortan mi mano para que salgan de ahí... Simplemente que todo esto acabe y ya, maldita la hora en la que me quedé sola.

17 de noviembre del año en curso, nota 7:

Ya me ha hecho bastante daño, no se porque sigue viniendo. Mi manos tienen bastantes herida de todas las veces que he intentado extraer lo gusanos inútilmente porque se reproducen a una velocidad impresionante y no he podido dormir desde la ultima vez. Tocó mi pecho evitando mi respiración por un momento y luego sentí que estrujaban mi corazón, voltee a verlo y vi la cara de mi madre, sonriéndome con malicia como muchas veces atrás cuando me golpeaba y me gritaba. Lloré, no pude soportarlo más y no creo que pueda hacerlo por mucho tiempo más.

5 de diciembre del año en curso, nota 8:

Esta será mi ultima nota, no quiero seguir viviendo así y por eso esta noche lo enfrentaré. No puedo hacer nada contra el pero se que su deseo es matarme y yo no voy a darle ese gusto. Si mi sangre va a ser derramada, si alguien va a acabar conmigo no le daré el gusto de que lo haga el, al contrario... Lo haré yo misma.

Esa fue la ultima nota de Sarah, antes de que los vecinos fueran alertados por sus gritos y llamaran a la policía, que luego de forzar la puerta y entrar la encontraron en el deplorable estado que mencioné. Mi hermana había perdido la cabeza sin lugar a dudas y fue mi culpa por dejarla cuando más me necesitaba, cerré el cuaderno y noté lo frio que era el departamento. Recibí una llamada que me sacó de mis pensamientos:

-¿Hola?

-Si buenas tardes, llamó del hospital psiquiátrico Boston. ¿Es usted familiar de la señorita Sarah?

-Si, soy su hermano. ¿Le pasó algo?

-Bueno... Es complicado, como es nueva decidimos hacerle uno estudios para asegurarnos que no hubiera ningún otro percance y...

-¿Y que pasó?

-Encontramos un gusano dentro de la cicatriz que esta en su espalda y estamos casi seguros que hay muchos más habitando en su organismo.