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Diario de Chester Jhonson, 17 de Octubre de 2001.

-07:30

Hola a todos soy Chester Jonson, soy un reportero y tengo 34 años, pero eso ustedes ya lo saben. Llevo este diario personal para evitar la ansiedad, ya saben, recomendaciones del doctor jaja.

Hoy me han ofrecido un trabajo que he estado esperando hace meses y consiste en cubrir una serie de eventos extraños que ocurren en Winchester, la paga es jugosa así que tengo que darme prisa, hacer mis maletas y viajar.

-21:10

El viaje ha sido largo, en lo personal esperaba un mejor transporte, pero tuve que conformarme con un colectivo antiguo, además el clima no fue favorable y lluvia y granizo nos obligaron a avanzar más lentamente. Además el jefe ya me ha dado más detalles de la historia, resulta que las personas ven figuras extrañas durante las noches, según unos pocos testimonios que consiguió mi jefe estas figuras son humanoides con claras deformaciones  a lo largo de su cuerpo que emiten extraños gemidos, además dicen escuchar una extraña música de circo que los acompaña. Esto sumado a varias desapariciones recientes ha dejado a los habitantes en pánico.

Honestamente suena tentador hacer una investigación nocturna a estas horas, pero el viaje ha sido largo así que mejor dormiré.

Diario de Chester Jhonson, 18 de Octubre de 2001

-03:15

Son las tres de la mañana, los rumores parecen ser ciertos, ahora mismo se escucha una tenue música de circo y los perros están ladrando como si hubiesen visto un fantasma. Me acabo de asomar a la ventana y no vi nada, quizás deba volver a dormir.

-14:20

Me desperté al mediodía si se lo preguntan, y acabo de entrevistar a varias personas, ahora mismo estoy almorzando en el comedor del hotel, por lo pronto solo les puedo decir que las personas siguen hablando de lo mismo, figuras humanoides que se acercan por la noche, gemidos horribles y demás. Aunque, un testimonio parece darme más información sobre el origen de las figuras.

-15:10

Hace muchos minutos les mencione un testimonio que parece poder ayudarme a cubrir la historia, un joven de 16 años se encontraba en sus “actividades nocturnas” cuando escucho un gemido que provenía de un edificio cercano, según lo que el joven me dijo se acercó al edificio a examinar el origen del ruido. Reviso en las ventanas para tratar de ver algo, aunque estas estaban muy sucias, según él la puerta ya estaba abierta, así que decidió entrar. El interior del edificio estaba muy oscuro por lo que decidió usar la linterna de su celular y revisar. Pasaron varios minutos hasta que comenzó a desesperarse, las telarañas, la humedad y el polvillo ya lo estaban irritando, además el gemido no volvió a escucharse así que dio media vuelta decidido a volver a sus “actividades nocturnas”. No paso mucho tiempo antes de que el joven escuchara una típica canción de circo, el joven busco y busco en la oscuridad, pero no vio nada, escucho pasos firmes que se dirigían hacia él, este corrió hacia la salida, los pasos se hicieron más veloces y sonoros. El joven entro en pánico (aunque me dijo lo contrario), apresuro el paso, la salida estaba cerca, pero de una de las puertas que se encontraban a lo largo del pasillo se asomó una de las figuras de las que había oído y tomo al chico, el teléfono cayó al suelo, pero el brillo de la linterna le permitió al joven apenas distinguir el rostro de la figura que ahora lo había atrapado. En ese momento el joven sucumbió, rompió en llanto y no me relato más del suceso. Mañana por la tarde ire a su casa seguir la charla

Diario de Chester Jhonson, 19 de Octubre de 2001

-16:00

Ya he hablado con el joven. Cuando llegue estaba en su cuarto, se veía asustado, aterrado, tal vez había revivido la escena en su mente, pobre.

Cuando hable con el esta vez me tomo mucho más tiempo escuchar la historia, el joven titubeaba y se asustaba a cada silaba que pronunciaba, varias veces le lleve un vaso con agua o tuve que consolarlo, pero conseguí lo que quería.

El joven me relato, que cuando vio el rostro de aquella cosa, se paralizó, según la descripción del muchacho el ser no poseía ojos, tenías tres orejas, dos normales y una en la frente, además la criatura tenía su boca divida en dos y el rostro lleno de puntadas.

El ser, cuyos dientes eran afilados como cuchillos, jadeaba a cada momento, y más aún cuando los pasos sonaban más cercanos. Finalmente, un último paso sonó justo a espaldas del muchacho, que tuvo que observar al ser durante minutos que parecieron eternidades, el ser simplemente volteo al joven para que pudiera ver a su perseguidor.

El muchacho me dijo que cuando el monstruo lo volteo pudo ver a algo que parecía un cirquero, ya saben, esos hombres con látigo que dirigen los circos. Salvo por el hecho de que su ropa estaba enmarañada y sucia el hombre parecía muy humano, pero… aquí el joven vacilo, y casi rompe en llanto de nuevo, pero termino el relato. Citando las palabras del joven:

-Pero… -Balbuceo con temor- Ese… ¡ese maldito sombrero! ¡Su maldito y alargado sombrero! –Vocifero el joven tratando de contener el llanto-

Y a partir de aquí, el joven me describió a detalle el dichoso sombrero.

La verdad, yo no quería escribir algo tan burdo como un sombrero, quería marcharme, o decirle que se olvidara del sombrero y me dijera que seguía, pero el joven se veía tan serio y tan coherente que no pude evitar sentir que el sombrero era importante. Evitando mencionar los detalles menos importantes, el muchacho me explico que el sombrero era realmente alto, cuarenta centímetros al menos, la verdad me costaba entender que tenía eso de importante, pero el joven insistía e insistía en que lo anote, también describió el sombrero como enmarañado, roto, lleno de agujeros, según sus palabras el sombrero se movía como uno de esos resortes para bebes, y concluyo la descripción con la frase “Y el sombrero cubría su cuello”.

El chico continuo el relato, el extraño cirquero lo examino, giro a su alrededor varias veces mientras el ser que lo tenía cautivo parecía esforzarse por no jadear. Finalmente, tras un largo examen el cirquero se paró frente al muchacho y le pregunto “¿Quieres unirte a mi espectáculo?” El joven quedo mudo, el cirquero se quedó frente a él durante varios minutos hasta que el chico respondió “¿A qué espectáculo te refieres?” En ese momento, el cirquero levanto lentamente su mano y señalo por sobre su cabeza, el joven levanto la vista, y vio al ser que lo apresaba, había olvidado que estaba allí, entonces el cirquero respondió “Ese espectáculo”. El joven entro en pánico y enmudeció, el valor que le quedaba fue destrozado y mancillado por esas palabras, entonces, tal vez por instinto, o por una chispa de valor, el joven pateo la entrepierna del monstruo humanoide que lo tenía prisionero, esté libero un alarido horrible y lo soltó, permitiéndole al joven escapar. El muchacho estaba por explicarme los detalles de su escape cuando le agradecí la historia y me marche.

-17:38

Hace unos minutos he terminado de escribir la historia, la verdad, por momentos el relato del joven fue tan detallado que parecía real, pero la verdad solo es un fajo de billetes verdes para mí. Mañana por la mañana tomare el primer colectivo de regreso a Oxford.

Diario de Chester Jhonson, 20 de Octubre de 2001

-04:27

Son las cuatro y media de la mañana, estoy despierto porque unos malditos alaridos no me dejan dormir, estuve tratando de ignorarlos desde hace unos 20 minutos y aún siguen, me asome por la ventana y no llegue a ver nada, creo, que voy a bajar a ver que es.

Estoy fuera del apartamento y aun no veo el origen del ruido, aunque creo que viene del callejón.

-04:40

¡Estoy asustado! ¡Hiperventilado! Cuando… cuando fui al callejón del qué provenía el gemido vi… vi una cosa como la que el muchacho me había descrito, la criatura gemía y me llamaba con sus gemidos, lo sé porque vi en su ojo, que me esperaba, lo sé porque cuando lo vi el ser dejo de gemir y guardo silencio. Me miró fijamente durante lo que para mí fueron horas, me dejo ver su rostro, y sus ropas, se veía familiar, vi que era bajo, que tenía un ojo y que sus dientes estaban fuera de la boca, insertados en sus labios.

Luego de unos minutos el ser rompió el silencio y pronuncio palabras que no alcance a entender, y las repitió, una y otra vez, cada vez más lento y más claro, hasta que finalmente entendí “Master William’s Freaks”. Luego de eso el ser gruño, y corrió tras de mí, yo huí de regreso al departamento. Tengo miedo de que no haya sido un sueño.

-11:15

No pude... No puedo dormir, sigo soñando con esa cosa, he estado tenso toda la mañana, escribir esto me ayuda, pero no mucho. Hace pocas horas que los demás despertaron, los murmullos de las charlas ajenas me ayudaron a calmarme, aun así temía, por mi trabajo, por mi vida ¿Por qué esa cosa me busco a mí? ¿Y que significaría “Master William’s Freaks”? Sea lo que sea tengo que calmarme, tengo salir caminar, a tomar aire fresco, a hablar con personas, eso debería ayudarme.

-13:50

Me siento mejor, mucho mejor más bien, casi olvido que un ser humanoide y deforme me buscó para decirme algo, ya saben, las mañas de cualquier periodista jaja. Espero que, dentro de un par de horas esté en condiciones de retomar el tema, ver qué más puedo saber. Mi regreso a Oxford se pospondrá.

-16:48

Eh estado preguntando, a todos, qué es eso de “Master William’s Freaks”, y nadie parece saber o se vuelven evasivos, cambian el tema, es muy frustrante que nadie me pueda responder, necesito saber, la ansiedad y el miedo están volviendo.

-20:15

Finalmente, encontré a alguien que está dispuesto a relatarme del tema, una anciana llamada Mary acepto contarme la historia mañana temprano en el parque. De momento me ha dicho que se trataba de un circo, eso, al menos, parece encajar con el cirquero que menciono el muchacho.

Espero dormir bien.

Diario de Chester Jhonson, 21 de Octubre de 2001

-06:50

Voy de camino al parque. La verdad una parte de mi quiere huir, regresar a Oxford y olvidar el tema, descansar, calmarme, ya saben, lo que todos queremos cuando estamos ansiosos, pero… Sé que tengo que estar aquí, una voz en mi mente me lo dice y me lo recuerda ahora.

-07:15

Antes de relatarles que me dijo la anciana quisiera decirles que voy de camino hacia la biblioteca local, he decidido tomar el Taxi para ahorrar tiempo y escribir sin preocuparme por tropezarme con algo. Dicho esto, procederé a narrarles la charla que tuve con Mary.

-Veras –Comenzó Mary-, el nombre que mencionaste pertenecía a un circo local dirigido por un anciano llamado William, aunque el muy orgulloso se llamaba a sí mismo “Master”, volviendo al punto, el circo, donde William presentaba fenómenos y espectáculos que parecían de otro mundo, llego a tener un gran prestigio en la ciudad, cada vez más y más personas asistían al espectáculo, y William se volvía cada vez más orgulloso. Una noche de Invierno, a mitad de un espectáculo, William dio una noticia al pueblo, él y su circo se marcharían, aún recuerdo la expresión en los rostros de la gente, todos estaban desconcertados, tristes, la verdad es que extrañarían el circo, entonces William tomo la palabra y dijo: Tranquilos, amigos y amigas, vecinos y vecinas, que como regalo a este pueblo que me crío yo les daré espectáculo como ninguna otra tierra vera jamás. Luego de eso… -La anciana guardo silencio por varios minutos, desee preguntarle, incitarla a que siguiera, pero vi en sus ojos que estaba buscando como seguir. Luego de varios minutos, siguió- Luego de eso William monto el espectáculo, luego de unos cuantos fenómenos y trucos el saco su haz, llamo al malabarista, al hombre antorcha y a la equilibrista. El malabarista se colocó bajo la tirolesa de equilibrio, el hombre antorcha junto a él y la equilibrista fue hacia lo alto de la tirolesa hasta quedar sobre el malabarista. El mismo William se prestó para traer lo necesario, una antorcha encendida para el hombre antorcha y largas varas de metal con bolas de lana en los extremos para el malabarista, entonces William dio la orden y el malabarista hizo su parte, las varas de metal giraban en el aire en sincronía perfecta, William dio otra señal y el hombre antorcha soplo sobre la antorcha, ahora las varas de metal brillaban con el fuego y entonces William alzo los brazos y el malabarista lanzo las varas en llamas hacia la equilibrista y entonces, cuando las varas llegaron junto a la equilibrista ella… -Una vez más al anciana guardo silencio, un silencio solo interrumpido por el ajetreo de la ciudad y el susurro del viento. Finalmente, y con lágrimas en los ojos la anciana continuo- ella fallo, se inclinó para tomar la vara y perdió el equilibrio, la vara se desvió y cayó sobre uno de los postes.

-¿Y luego?

-El circo ardió en llamas, el poste cayó sobre William, y hubo caos. Todos corrían en todas direcciones, asustados, William intento calmarlos una y otra vez, pero… ¿Cómo puedes calmar a alguien cuando el pánico esta estampado en tu rostro? Todos salían de todas partes, se daban unos contra los otros en busca de las salidas, y entonces escuche sus gritos, las llamas estaban acercándose a William, él se sacudía, gritaba, rogaba por ayuda, pero todos estaban demasiado confundidos como para ayudarlo, solo lo pude ver por un momento hasta que un grupo me arrastro hasta fuera de la carpa, todo era fuego. Varios minutos después llegaron los bomberos y apagaron el fuego, la mayoría tenían quemaduras leves, otros tosían asmáticos por el humo, pero nadie más que William murió.

-Vaya

-Varios horas después –Continuo la anciana, que tenía una mirada perdida- llegaron forenses a la escena, yo aún seguía allí, esperando saber que ocurrió con William. Luego de buscar por al menos una hora los forenses se alejaron de los escombros.

-¿Qué dijeron? –Pregunte con cierto temor a la respuesta-

-Ellos –prosiguió Mary con los ojos llorosos y las manos sudorosas-… dijeron que solo quedaban cenizas del pobre William. –Seguido a esto la anciana rompió en llanto, yo solo intente consolarla, no podía hacer más.

-07:30

Estoy frente a la biblioteca, la verdad creí que el trayecto se recorrería más rápido en taxi, ja, hubo al menos tres embotellamientos antes de llegar aquí. Más vale que consiga algo útil aquí.

-08:07

Media hora, media maldita hora de mierda buscando una estúpida biografía, media hora siendo mandado de gerente a gerente, de estantería a estantería, maldita sea la biblioteca.

Perdón por no haberme tomado el tiempo de explicarlo antes, pero ustedes ya saben cómo son las prisas, siempre te saltas los detalles jaja. Verán, cuando Mary dejo de llorar yo procedí a retirarme, para mi suerte la anciana me aviso de que si quería saber más de William hay una biografía en la biblioteca, y es exactamente la que me llevare al hotel. Deberé revisarla rápido, el dinero se me está agotando y no podré prorrogar mi estadía muchos días más.

Diario de Chester Jhonson, 22 de Octubre de 2001

-09:38

Acabo de despertar de una horrible pesadilla, probablemente algo muy irrelevante. Recuerdo que estaba de pie, en una negrura infinita, solo yo y el latido de mi corazón, en un inicio no me pareció muy extraño, para mi esa infinita oscuridad era algo conocido, pero el silencio se rompió cuando una voz etérea que provenía de todas partes comenzó a pronunciar silabas sin sentido “Ueq on et cechaner, le rindoe ¡Le rindoe! Le qurioecr beed riviv”. Luego de eso no recuerdo más.

-18:13

Ya está, después de unas 32 horas leyendo el maldito libro lo he terminado ¿Y saben que encontré? Encontré 150 páginas de William alardeando, 30 páginas de fanfarronería sin sentido, 50 páginas de sentimentalismo absurdo y dos ¡Solo dos páginas con la información que necesito! Una de ellas, colocada estratégicamente a la mitad del libro, me dio a entender que William no fue siempre un cirquero de prestigio, aparentemente, se había graduado en Medicina en la universidad de Oxford en 1976, en ese entonces William tenía 27 años, con notas realmente altas. En 1981 consiguió trabajo como cirujano en un hospital de Winchester cuyo nombre no recuerdo. A inicios de los 90s William, sin una razón aparente dejo su trabajo como cirujano y compro un circo, llamado antes como “The Freaks”. Finalmente murió en 1997 cuando el circo se incendió.

La verdad me hubiera parecido normal gran parte de lo que leí, pero… ¡¿abandonar una exitosa carrera como cirujano para dirigir un circo?! Probablemente William estaba loco, de seguro lo estaba, nadie en su sano juicio dejaría una carrera como cirujano para dirigir un circo.

La otra página, aunque menos relevante que la anterior, estaba llena de opiniones personales de los fenómenos del circo sobre William, aparentemente muchos hablaban de charlas que William tenia a solas, algunos defendían esta conducta argumentando que solo ensayaba su presentación, aunque en más de una ocasión el hombre antorcha, un amigo cercano a William, dijo que las charlas no tenían sentido, que hablaba de un maestro o algo así y que hasta en una ocasión el escucho una extraña voz en su cabeza. Además se decía que William desaparecía durante horas, a veces días, y nadie sabía dónde estaba, luego, cuando llegaba la hora del espectáculo, el simplemente aparecía.

Diario de Chester Jhonson, 23 de Octubre de 2001

¡Tengo miedo, no sé qué hacer y estoy asustado!

Acabo de despertar en lo que parece ser un almacén a oscuras, solo puedo oler mierda por todas partes y un manojo de moscas revolotean en todas partes. Estoy sudoroso tieso asustado, no sé qué hacer. He caminado por el almacén por una hora y no parece tener fin es como la infinita oscuridad de mi sueño es una pesadilla hecha realidad ¿Pero por qué?

¡¡Gemidos!! ¡¡Gemidos por todas partes!! ¡¡Y la maldita canción está sonando!!

Estoy rodeado de esas cosas, veo sus brazos y sus miles de bocas deformes por todas partes, tengo miedo, ¡tengo miedo! Los malditos no se mueven, se quedan allí parados mirando observando, tambaleándose y gimiendo porque esperan a alguien pero no sé a quién.

Los pasos suenan, los pasos suenan de detrás de los monstruos. Y los pasos se acercan, no sé de quién son esos pasos pero se acercan, no quiero ver, los pasos se acercan más, los pasos son firmes, los pasos son rápidos, no quiero ver, los pasos, los pasos. Los pasos se han detenido.

Siento como respira, como jadea frente a mí y no quiero verlo, pero él no se mueve solo respira sobre mí, me asusta. ¡Algo cayo en mi cabeza!! ¡Es polvo! ¡¡¡No!!!! Son cenizas, las cenizas de William, las cenizas del cirquero loco que ahora yacen bajo el sombrero de copa de ese monstruo y me ven a través de los agujeros, el cirujano loco, el cirujano loco, no quiero ver. El cadáver del cirujano loco yace bajo el sombrero, los monstruos, los fenómenos están en el espectáculo... The Master William’s freaks.

Únete al espectáculo Chester

Diario de Chester Jhonson, 7 de Mayo de 2002

Han pasado muchos meses desde que no toco esta vieja libreta, ya comenzaba a llenarse de polvo en una caja adentro de un closet, creo que no quería verla de nuevo, no quería recordar lo que paso. Aun huele a las cenizas del loco.

Actualmente estoy en Oxford, desempleado por el momento, no porque mi historia haya sido descabellada, sino porque mi jefe me pidió volver, ya deben imaginarse como me puse.

Hace tiempo que tengo pesadillas recurrentes, el mismo sueño de la oscuridad infinita y la extraña voz, pero cada vez dice algo distinto, cada día busco en diccionarios bilingües sus palabras, pero no existen, tal vez solo las inventa en el momento para molestarme. La canción del circo sigue vagando por mi mente.

Siento que me vuelvo loco, y hasta paranoico con algunas cosas, ayer mi vecina me saludo y yo solo le respondí con una mirada fría y quizá hasta acosadora, no sé porque, pero lo hice. A veces veo cosas donde no existen, cuando estoy solo escucho gemidos que me acosan y lo peor es que a veces las palabras de William se repiten, “Únete al espectáculo Chester” pero luego vuelvo a la realidad y recuerdo que es solo mi mente jugándome trucos.

A veces hasta me siento mala persona por no volver, por no volver y acabar con él, él fue piadoso conmigo ¿Y qué tal si no lo era? Si no lo era yo golpearía primero y ese sería el fin. Pero no lo hice, no solo no lo hice si no que anuncie su macabro espectáculo en toda Inglaterra.

Pero ese no es el punto, no es por eso que tome la vieja libreta que tanto deseo quemar, no. Es por una carta, una carta que recibí la madrugada del 2 de Mayo, una carta que no abrí hasta esta mañana. Una carta que decía:

Hola Chester, espero estés bien, yo lo estoy, y mi negocio también, de hecho desde que te fuiste el negocio prospera aún más. Viene gente de todas partes a vernos, y algunos hasta nos graban y se lo muestran a más personas. En serio muchas gracias Chester, sé que ya has recibido una jugosa paga por publicitarnos, pero yo también siento que te debo algo, cada mes te daré el dinero que consiga, es tuyo, quédatelo, úsalo para lo que desees y disfrútalo. Te deseo lo mejor.

Tu buen amigo, William.

Dentro del sobre había  2300 libras, 120 dólares y 420 euros. Al verlos la voz de mis sueños susurro a mi oído: “Latomos” y yo entendí lo que me pidió, “Tomalos”, repitió la voz. Los tomé y los contemple por un momento, eran el dinero de los muertos, pero que me importaba, era dinero, y yo quería ese dinero, los guarde en mi bolsillo y la voz me dio más instrucciones.