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LimboP MORADOR DEL LIMBO
"Se estremece la tierra, ruge la espuma de los mares sobre las montañas, y el cielo arde en música de sombras y liras infernales"

Este es un descarriado del Limbo, penitente del Purgatorio con fecha de nacimiento en un guiño de ¡CreepyLooza! Abstente de la arena, que esto es más legal que tu jfa. Burló La Guillotina y a los Jueces del Infierno, así que cómete tu teclado.


Era un dia normal en la ciudad de Nueva York. Los meteorólogos anunciaban buen tiempo toda la semana. Mark iba caminando tranquilamente por la Quinta Avenida, disfrutando de su día libre. En ese momento, todo se torció. Mark sintió como si le arrancarán las entrañas, las metieran al fuego más ardiente del infierno y le volvieran a poner. Su cerebro se lleno de pinchazos de dolor como si le clavaran agujas.

-Aaaargh!!!

Las personas de su alrededor se giraron para mirarle

-¿Se encuentra bien, señor?¿Necesita una ambulancia

Mark se obligó a sí mismo a hacer una sonrisa.

-No, no hace falta, creo que solo...me tropezado con una piedra.

La gente de su alrededor asintió y siguió caminando, mientras él se levantaba y seguía caminando. “Va a empeorar si usted no hace nada” había dicho el medico, pero Mark no le había hecho caso y le había tomado por tonto. Ahora, empezaban a aparecer los primeros síntomas de la enfermedad que le estaba destrozando el cuerpo. “Un cancer muy extraño” había dicho el medico “Su estómago está lleno de tumores. Sus pulmones se pudrirán en unas semanas. Su cerebro se retorcerá hasta un nivel increíble. Y cosas peores.”

La verdad es que Mark no le izo caso. Le podrían haber hecho una operación con un 50% de probabilidades de sobrevivir, pero eso le sonaba a suicidio. Y ahora empezaba a sentir las consecuencias.

-”No puedo seguir así, tengo que encontrar una solución, no puedo morir!”

Por mucho que se lamentara, sabía que ahora era demasiado tarde. Cualquier operación seguramente no daría resultado.

-”No hay salida?”- Se preguntó, pero sabía la respuesta.

No.

Con esta certeza, se hundió.

Pasaron dos semanas. No trabajaba nada y lo acabaron despidiendo. Finalmente terminó de bar en bar, tomando copas y saliendo borracho. Ya no le importaba. Se acercaba el final.

Entonces noto que alguien le tocaba un hombro y se giró.

-Sebastián!!

Sebastián era un amigo suyo que había conocido en España durante uno de sus trabajos, aunque nunca tuvo claro de que trabajaba el español. Era un hombre moreno con algunos tatuajes y muy musculado.

-Como va todo, amigo? Cuánto tiempo!!

Mark sonrió

-Hola, amigo mío. Nada va bien.

Sebastián frunció el ceño.

-Que pasa?

-Pues verás…

Mark le contó lo que le pasaba a su amigo, incluyendo sus dudas sobre si había salida. Al oír los problemas de su amigo, Sebastián hizo como si se estuviera cuestionando algo. Finalmente, pareció decidirse y se acercó a su amigo.

-Creo que tengo una solución.

Mark abrió los ojos desmesuradamente.

-En serio? Cuál…

-Shhh, calla y te lo cuento. Está relacionado con mi trabajo…

Al oír esto, Mark escuchó atentamente. Que podría ser esa extraña solución de su amigo?

-Veras, mi trabajo es...algo como hacer pruebas de cosas del gobierno...y tal para asegurarme de que no son peligrosas antes de...que causen algún problema.

Mark no entendía muy bien de qué trataba el trabajo de su amigo pero siguió escuchando. No todos los días alguien ofrece una solución que te puede salvar la vida.

-Pues bien...digamos que el ejército hizo...una especie de arma…

-Que clase de arma?-preguntó Mark, enfadado. Primero, le salía con una cura milagrosa y ahora le salía con algo que podía matar gente.

-Recuerda esto, lo que explicaré es confidencial. Digamos que es una armadura muy complicada. Algunas partes incluso tienen que estar dentro de la persona que hay adentro.

-Espera, no querrás decir…?

-Exacto. Necesito que TU seas el sujeto de pruebas.

-Escucha, no entiendo lo que me dices así que…!!

-No he acabado. Además de sensores térmicos, la armadura tiene un generador de energía eterno, así que no se puede apagar excepto si el portador duerme. En ese estado, tiene un radar con el que detecta cualquier posible enemigo.

-Muy bien, si has acabado de decir estupideces yo me largo de aquí!!!

Mark se levantó enfadado por la pérdida de tiempo, pero Sebastián lo cogio del brazo. Mark se giró furioso y levantó la mano para pegarle…

... Y volvió a tener ese desgarre en su interior, pero mucho más doloroso. Jadeando, se volvió a sentar. Sebastián lo observó un rato y prosiguió.

-Ahora llegamos al punto que te interesa. La armadura proporciona un líquido al que la lleva que lo hace imune a cualquier enfermedad o entorno. Además, la armadura proporciona una gran defensa, fuerza, velocidad, agilidad,... Y tiene un cañón de plasma.

Mark se quedó en silencio unos minutos. Sebastián le estaba dando la oportunidad de vivir (aunque fuera de esa forma) y mejorado! Sebastián saco unos papeles de su chaqueta y le enseño.

-Solo tienes que signar, y ya estará. Te vendremos a recoger para llevarte al sitio donde te harán las operaciones para implantarte la armadura.

Mark no recordó signar pero si la sensación de estar haciendo algo malo, que podría cambiarle la vida.

-Perfecto!!! -Dijo Sebastián como si no hubiera hablado de armas y máquinas extraterrestres hacía unos segundos.

-Mañana te recogeremos delante de tu casa. No hace falta que lleves nada.

Cuando Mark llego a casa se lanzó a su cama y miro hacia una foto que había a su lado. En la foto salían él, su padre y su madre en la playa. Ese había sido uno de los mejores veranos que Mark habia tenido. Pero eso paso cuando él era un niño y no se avecinaba el final.

-En qué lío me he metido, Papá y Mamá?

La mañana siguiente se levanto con el sonido de un trueno y miro que decían por la tele. Al parecer iba a haber una gran tempestad. Se preparó el almuerzo y se vistió. Media hora después, llamaron al timbre. Bajo y se encontró unos hombres que iban con esmoquins negros y gafas de sol. Rápidamente, se metieron a un coche negro con ventanillas negras y partieron hacia un lugar desconocido. Mark intentó hablar con esos hombres, pero ellos estaban callados y no respondían sus preguntas.

-”Me habré drogado? Estoy soñando?”

Pero los rayos y truenos demostraban lo contrario.

Finalmente llegaron delante de una pared de piedra enorme. El camino parecía estar cortado por la pared.

-Chicos, creo que os habéis equivocado aquí no hay…

La pared soltó un chirrido y se abrió mostrando una base que parecía del ejército. Todo estaba lleno de hombres y mujeres armados. Pasaron por delante de una especie de jaulas de una especie de energía. Adentro, había criaturas extrañas y desconocidas. En una se encontraba una mujer hermosa, que le indicó que se acercara pero al siguiente instante era una especie de babosa gigante. En otra había una máscara veneciana, pero al pasar por delante escucho susurros en su mente. Finalmente llegaron a un laboratorio.

-Tenemos aquí el sujeto?

-”Sujeto?”

-Si señor!!

-Muy bien empezemos!

Mark vio que apretaban unos botones y activaban algo de unas pantallas. En ese instante, del techo bajo una especie de columna de cristal. En su interior y iluminado por una luz blanca, había una armadura grotesca.

De principio parecía un robot. Los brazos eran grandes y terminados en garras, igual que las piernas. El torso tenía púas de forma simétrica y de la espalda salían cuatro tubos.. La zona de la cabeza estaba recubierta por una máscara demoníaca. Tenía cuatro cuernos, los dos de delante eran más grandes. La zona de la cara tenía un aspecto de una fusión de un dragón y un demonio. La boca era toda metálica y en su interior, al fondo había una especie de púa que Mark supuso que era el cañón de plasma. Definitivamente, era la fusión de uno de los monstruos de Alien, un robot, un demonio y una armadura.

-De verdad quieren que me ponga eso?

Las personas no respondieron, sino que, simplemente le ataron en una cama y le sacaron sus ropas.

-Ey, deténganse ahora mismo!!!

Como respuesta, Mark recibió un pinchazo en el cuello y todo se volvió negro.

Tres horas después, Mark abrió los ojos.

-Ha funcionado!!! El experimento ha sido un éxito!!

Mientras los científicos lo celebraban Mark vio su reflejo en uno de los cristales de una pantalla. Ya no tenía un aspecto humano. Lo poco de piel que se veía debajo de la armadura estaba podrida y chamuscada. Los ojos eran rojos y brillantes. De los tubos y la boca salía humo negro.

-Que ha pasado? Que me habéis hecho?

Y con horror, se dio cuenta de la voz que salía de su interior era fría, muerta, monstruosa y oscura. Era como si todos los demonios hablaran por su boca.

Uno de los científicos se le acercó. 

-Me muero de ganas de probar esta…”cosa”. Vamos, camina a tu sitio de restricción.

-”Cosa”?! Que soy, un monstruo?! Un animal?!"

Detectando...detectando…

Unidades detectadas…

17 unidades enemigas…

-ROOOUAAAAARGHH!!!

Los científicos se alejaron asustados y el miedo que expresaban sus rostros era...agradable. Más bien...eran presas débiles. Y él...era su depredador.

-El sujeto se ha vuelto loco!!

Una científica se hacerco al monstruo sonriendo, como si no estuviera delante de una máquina de matar.

-Pero vamos, panda de cobardes, si está atado. Estas cuerdas son tan fuertes que podrían atrapar hasta Dios. De verdad, creéis que no podria retener al sujeto Mechanik.

Mark hizo fuerza, se oyó un crujido y su mano dercha quedó libre y dio un zarpazo. La chica soltó un grito y por un instante pareció que no había pasado nada. De repente, se le separó la cabeza del tronco mientras el cuerpo salía disparado.

-TODOS...TODOS...VAIS A MORIR!!!

Rápidamente se liberó de las cuerdas que lo ataban y hizo una sonrisa. Los científicos y los guardias corrieron aterrorizados hacia las puertas y empezaron a dar golpes.

-Déjenos, salir!! No queremos morir!! HABRÁN LA MALDITA PUERTA AHORA!!!

La cosa que había sido Mark se acercó a ellos.

-Alerta!! Alerta!! Tenemos un sujeto peligroso. Se piden soldados de nivel 3 hasta nivel 5 como máximo. Esto no es un simulacro!! Repito!! Esto NO es un simulacro!!!

Sebastián lideró su equipo. Todos iban armados con armas letales, automáticas,... Se acercaron a la puerta en la que se estaba haciendo la prueba “Mechanik”. Izo un gesto, los soldados cargaron las armas y entraron a dentro silenciosamente. La puerta se cerró detrás de ellos. Se movían lentamente y preparados para el mínimo movimiento. La habitación estaba llena de arañazos y las luce soltaban chispas de vez en cuando iluminado algo de la habitación. Algunos ordenadores estaban rotos pero no se veía al monstruo. No había sensores de calor, así que Sebastián suspiro seguro. Por mucho que el sujeto hubiera sido su amigo no podía permitir una amenaza así para la humanidad ni para la Fundacion. Entonces vio los cadaveres. 

Estaban por todos lados, despedazados, algunos incluso con mordiscos. Las quemaduras y el polvo indicaban que el sujeto había usado el cañón de plasma. Viendo tal destrozo, Sebastián se preguntó dónde estaría el monstruo.

De repente, una gota de sangre cayó encima de su hombro. Y otra. Y otra más. Lentamente miro hacia arriba y vio a Mechanik agarrado al techo con la boca abierta mirándolo con esos ojos rojos. 

-Hola, mi viejo amigo…

Sebastián grito y resbaló, cayendo al suelo arrastrándose para alejarse de Mechanik. Miro a su alrededor y se dio cuenta de porque no recibía ayuda. Los soldados habían muerto de la forma más silenciosa posible sin que él se hubiese enterado.

-Corre...y hazlo más interesante…

Un rayo iluminó la habitación justo cuando Mechanik se le tiraba encima. 


Creado por 666 Zalgo Satanas, “El creador de la oscuridad