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Otra vez lo he visto, no deja de aparecerse en mis sueños, aunque eso no me molesta demasiado. Su nombre es Rabbit y dice ser un payaso, pero yo de payaso no le veo nada, se viste con una camisa blanca, unos pantalones con tirantes y tiene un gorro negro con un moño rojo, no puedo verle la cara por más que trate.

Por lo que me contó Rabbit, solo aparece en los sueños de las personas que viven su vida llena de estrés, ayudándoles a resolver sus problemas concediéndoles 10 deseos que estén a su alcance, claro aunque él no es ese genio azul que aparece de una pequeña lámpara dorada, él solamente viene para lograr hacerte feliz mientras se come todas tus pesadillas y te hace olvidar por un rato todos esos malos recuerdos.

La primera vez que vi a Rabbit él estaba flotando arriba de mí mirándome con una mirada de preocupación, me sorprendí al verlo ya que como siempre yo solía tener esos sueños en donde estaba sentada en el suelo en un lugar vacío y oscuro, y solo había una pequeña luz que provenía de la lámpara que siempre aparecía en mis sueños, cuando Rabbit apareció se sentó junto a mí.

—Hola —fue lo que él me dijo con una voz muy alegre.

—Solamente lo ignoré apartando la mirada.

—¿No crees que este lugar es muy oscuro? —Me preguntó acercándose aún más a mí.

Yo nuevamente lo ignoré para luego levantarme y alejarme caminado de él hacia la oscuridad, mientas más caminaba más oscuro y frío se volvía, poco después una pequeña luz se acercaba por mis espalda alumbrado y calentado el lugar en el cual estaba, era él.

—Tu lámpara es muy bonita, tiene un hermosa luz azul —dijo Rabbit mientras flotaba al mi alrededor.

—Te equivocas —dije tras haber parado mi caminata—. La luz de esa lámpara no es azul —dije tras voltear para verlo.

En ese momento la lámpara comenzó a desprender una hermosa luz azul y todo al mi alrededor comenzó a cambiar a un color blanco.

—Cambiamos de lugar, pero sigue estando vacío, hay que llenarlo con muchas cosas —dijo Rabbit muy alegre devolviéndome la lámpara.

—¿Llenarlo? —Pregunté confundida.

—Claro, no querrás que se quede así de vacío, ¿verdad? —Me preguntó acercándose a mí— Pide un deseo, te cumpliré cualquier deseo que pidas —dijo sonriendo.

—Quiero que te conviertas en una hormiga para poder aplastarte —dije sonriendo, jugándole una broma.

—Rechazado, no puedo cumplirte ese deseo —dijo Rabbit nervioso alejándose un poco de mí.

—¿No me dijiste que ibas a cumplir cualquier deseo que pidiera? —Dije mirándolo fijamente.

En ese momento Rabbit se convirtió en una pequeña hormiga.

—Por favor no me pises —decía con una voz muy aguda.

—No voy a pisarte. —Dije sonriendo— Solo fue una pequeña broma —dije riéndome de él.

—Eso fue muy cruel de tu parte. —Dijo Rabbit volviendo a su forma normal— Yo estoy en contra del maltrato a las pequeñas hormiguitas —dijo apartando la mirada inflando sus cachetes como si de un niño se tratara.

La segunda vez que vi a Rabbit fue cuando tuve una horrible pesadilla, él apareció de la nada y comenzó a comérsela, fue raro ver cómo lo hacía y desde ese día él se comía todas las pesadillas que tenía y, mientras más pasaban los días, más aprecio le tenía a Rabbit, él se convirtió en mi mejor amigo alegrando mis días poco a poco, concediéndome todo esos deseos que tanto quería. Mi vida se tornó más alegre, ya no soñaba con ese sueño, conocer a Rabbit en verdad me hizo muy feliz, aún me quedan pocos deseos por pedir.

—¿Qué pasará cuando pida mi último deseo? —Le pregunté a Rabbit algo curiosa.

—Eso te lo diré cuando te quede un solo deseo —dijo Rabbit sonriendo.

Mi último deseo se acerca y últimamente estos días han estado cada vez peor, más bien han empeorado y Rabbit no ha aparecido estos últimos días, lo necesito, necesito de su ayuda.

Hace solamente unos pocos días mi hermana pequeña falleció, nadie sabe cómo pasó, mientras mi padre trataba de despertarla se dio cuenta que no respiraba, los médicos tampoco sabían la causa de su muerte, primero fue mi madre y ahora mi hermana.

Nuevamente estoy en este lugar oscuro aunque la lámpara ahora es más pequeña y su luz no es tan fuerte, me pregunto qué estará haciendo Rabbit en este momento o si volveré a verlo otra vez.

—Hola —se escuchó una voz detrás de mí.

Volteé rápidamente y era él, Rabbit había vuelto.

—Vine para concederte tu último deseo —dijo Rabbit sonriendo.

—¿Qué pasará luego de que lo cumplas? —Pregunté mirándolo fijamente.

—Lamentablemente tendré que irme —dijo Rabbit acercándose a mí.

—No quiero que te vayas, ese es mi último deseo —dije agachando la cabeza a punto de llorar.

—Rechazado, no puedo cumplirte ese deseo —dijo Rabbit sonriendo.

—No puedes irte, no quiero que te vayas al igual que ellas. —Dije mirándolo fijamente— No, quiero estar sola —dije a punto de llorar.

Él se acercó a mí poniendo una de sus manos en mi cara, plumas blancas y negras comenzaron a aparecer a mi alrededor, Rabbit rápidamente se alejó de mí tirándose al suelo dejando cerca de mí su sombrero. Sus manos comenzaron a convertirse en unas enormes y largas garras negras, en sus brazos comenzaron a aparecer plumas para luego convertirse en alas negras, grandes y largas y en su rostro comenzó a aparecer un enorme pico de ave que iba creciendo más y más.

Tras ver esos ojos completamente negros me eché a correr preguntándome porqué lo hacía llevando en mis manos el gorro de Rabbit. Si era él, era Rabbit, mi mejor amigo, por lo que me detuve para voltearlo a ver y cuando me había dado cuenta Rabbit había saltado sobre mí agarrándome del cuello.

—Pide tu último deseo —dijo Rabbit apretando con más fuerza mi cuello.

—Quiero, quiero que mi hermana vuelva a la vida —dije mientras trataba de liberarme.

—Rechazado, no puedo traer a alguien a la vida, no puedo remover el deseo que ella me había pedido —dijo Rabbit mirándome fijamente.

—¿Deseo? —Pregunté confusa— ¡¿Qué deseo?! —Le pregunté alzando la voz.

Ella quería volver con su madre, solamente cumplí su deseo más querido —dijo Rabbit, quien poco después había cambiado su pico por su antiguo rostro.

—¿Cómo pudiste cumplirte tal deseo? —Pregunté enojada.

—¿Sabes por qué estoy aquí? —Preguntó Rabbit, quien puso sus garras sobre mi estómago —¿No sabes el motivo por el cual cumplo los deseo de las personas? —Me preguntó mirándome fijamente.

Y pude verlo, sus ojos, él no tenía sus ojos.

—Viniste para hacerme feliz y cumplir todos mis deseos —dije seria.

—Exacto, te diré el motivo del por el cual hago felices a las personas. —Dijo Rabbit soltando lentamente mi cuello y volviendo a su forma original— ¡Es por la alegría! —dijo feliz mientras flotaba en el aire.

—¿Alegría? —Pregunté confundida.

—Sí, la alegría sabe tan bien —dijo sonriendo acercándose a mí levantando el sombrero que estaba tirado en el suelo—. Lo que quiero decir es que hago feliz a las personas para comerme su alegría, con cada deseo que pedían su alegría se hacía cada vez más jugosa y deliciosa —dijo mientras se ponía su sombrero.

—¿Por qué te comes la alegría de las personas? —Pregunté agachando mi cabeza.

—Porque es deliciosa —dijo Rabbit sonriendo.

—Entonces, ¿pasó lo mismo con mi hermana? —Pregunté.

Así es, ella pidió todos sus deseos y el último fue ver a su madre por una última vez, aunque se la veía muy triste tras despedirse de ella así que se me ocurrió que lo mejor sería que se quedara con ella en el vacío —dijo Rabbit sonriendo.

—¿Tú la mataste? —Pregunté mirándolo con odio, lanzándome sobre él.

Pero nuevamente se trasformó agarrándome del cuello y levantándome con facilidad.

—Haré lo mismo contigo —dijo mirándome seriamente a los ojos.

—¿No éramos ami… —Antes de poder terminar la frase sentí cómo sus garras atravesaban mi estómago.

La sangre comenzó a brotar de mí, mi cabeza comenzó a quedarse en blanco, mi vista se tornaba borrosa.

—Duele mucho, tengo frío, ¿aquí es donde voy a morir? —Me pregunté a mí misma.

En ese momento Rabbit soltó mi cuello haciendo que cayera en el suelo, no podía moverme.

—Será mejor que duermas —dijo Rabbit quien luego se alejó caminando hacia la oscuridad.

—Espera, detente... —dije con la poca fuerza que me quedaba —No te vayas, regresa... —pensé tras cerrar lentamente mis ojos viendo por última vez a Rabbit alejarse de mi vista.

—No pedí mi último deseo....