Wiki Creepypasta
Advertisement

Esas hermosas letras, N y C, no significa nada para ustedes ¿verdad? No son otra cosa que dos letras, dos símbolos, dos simples símbolos. Pero aún así tienen un gran significado para mi, para nosotros. Ahora te sonara confuso o más bien sin importancia, creerás que esto no es mas que el relato de una persona sin nada mas que hacer una noche cualquiera. Les advierto que no es una simple historia y esas insignificantes letras,lo significan todo.

"¿Por qué? ¿Por qué será tan importante, y tan vital para esta persona?"

La respuesta es fácil y confusa, su importancia viene del significado que tiene para esas personas, y aún más para mí, son las siglas de aquel que nos mató, nos mutiló y devoró nuestras conciencias.

Sera mejor que comience por contar mi historia. Olvide mi nombre debido al tiempo que estuve atrapado en este cuerpo, era una persona que vivía con mi familia en algún país de América, puedo recordar montañas de ese lugar.

Vivía junto a mi esposa y mi hija, desearía saber sus nombres o siquiera recordar sus rostros. Hasta donde yo recuerdo teníamos unas vidas satisfactorias, pero todo empeoró cuando un extraño hombre empezó a acosar a mi hija, él la seguía cuando salia de la escuela o cuando iba a los centros comerciales con sus amigas, había días en los que regresaba asustada y entre lagrimas me pedía que lo aleje, así que comencé a acompañarla, pero no aparecía. Luego la seguía a escondidas aun que ella estaba al tanto de que la seguía, tampoco pude verlo. Un determinado día la seguí sin que ella supiera, entraba a la casa de una de sus amigas cuando vi a un joven con capucha que se movilizaba cerca de su amiga.

No dude en ir contra él, lo sujete de los brazos y logré estamparlo contra el suelo.Estaba totalmente cubierto por ropa, no veía su cara. No estuvo en el suelo ni un minuto ya que logro reincorporarse bastante rápido, permaneció parado unos segundos antes de desaparecer, así es, él hombre desapareció, lo único que dejo atrás fue su ropa y una mascara blanca muy parecida a las que usan en las obras de teatro, decidí quedarmela, y guardarla en mi cajón personal donde mi esposa e hija nunca la encontrarían.

En los días posteriores traté de no hablar sobre ese joven y la extraña mascara que dejo olvidada. Las cosas se mantuvieron normales hasta que finalmente llego el momento de mi muerte, o eso creo. Mientras leía un libro y mi esposa hablaba con mi hija, pude escuchar un fuerte sonido que venia de mi patio, era como si algo pesado hubiera sido lanzado desde muy alta, aunque lo que me heló la sangre en ese momento fue el horrible grito que se escuchó después, lleno de dolor, agonía y furia, un incontrolable furia que se acercaba a mi casa, a mi familia.

Mientras mi hija corría a los brazos de su madre, yo fui en busca de mi revolver que estaba en el mismo cajón que la mascara. Los tome a los dos. Fui lo más rápido que pude con mi esposa, pero para mi cruel desgracia, estaba muerta, no tenia su rostro, se lo habían arrancado totalmente. Me quede paralizado pero aún así trate de buscara  mi hija por la casa, no tarde mucho en encontrarla ya que se encontraba en el suelo cerca de la puerta principal.

Y junto a ella se encontraba parado este... este... este maldito y desgraciado demonio que no tenia forma sino que era más bien un gas negro casi solido con forma de hombre, su única parte que era carne era lo que tenia en su cabeza, era la cara de mi esposa, estaba pegada al rostro del demonio. Este se movía frenéticamente de un lado a otro. Comenzó a gritar con ira:

"ESTA NO ES MI CARA, NO ES MI CARA, NO ENCAJA, ¿DONDE ESTÁ?, MI CARAAA". Paso un momento para que se percatara de que estaba tratando de alejar a mi hija de él, cuando me vio se abalanzo sobre mí. Le dispare al cuerpo pero las balas no le dañaban. Antes de llegar a tocarme se detuvo, me quedo mirando, comencé a llorar mientras veía el rostro de mi esposa pegado a eso.

Entonces comenzó a hablar: "Devuélvemelo. VAMOS. MI ROSTRO TÚ LO TIENES, DÁMELO YA". No vacile en sacar la mascara y dársela. el rostro de mi esposa se desprendió de esa criatura.

Al terminar de colocarse su mascara me miro fijamente, y empezó a hablarme: "Mi rostro, mi hermosa cara. Gracias por tenerla contigo, no me hubiera gustado perderle. No podría comer sin ella.

Te ves delicioso, creo que te comeré. Me llamo N**** C**** sera un placer devorarte".
Anciem 2
Luego de eso la boca de la mascara empezó a deformarse creando una macabra sonrisa llena dientes parecidos a navajas, una boca digna de algo llamado demonio, su negros ojos comenzaron a llorar un liquido blanco se abalanzo sobre mi. Primero me arranco un brazo, recuerdo el dolor, el miedo y la angustia por no poder hacer nada con mi hija. Luego las piernas.

Y después el otro brazo, ya incapacitado totalmente pude suplicarle que no lastimara a mi hija, por suerte accedió.

Por último fue por mi alma, dijo unas extrañas palabras y de su boca salieron unas manos negras que me sujetaron y sacaron de mi cuerpo, poco a poco me fueron arrastrando hasta el estómago del demonio. Finalmente desperté aquí. Este horrible lugar, es como un gran desierto solo que en vez de arena hay restos de los que quedaron secos ya que aquí se nos quita nuestra fuerza vital.

Esta bestia encierra a las almas en su estómago para poder nutrirse de ellas mientras posean vida, pude ver a muchos hacerse polvo y a muchos entrar, pero sigo vivo aunque no me queda mucho tiempo.

Siento el deber de informar esto a todos ustedes para que alguien pueda encontrar una forma de sacarnos de aquí o por lo menos impedir que más almas terminen, en este infierno. Ahora que saben mi historia les diré que hay una posibilidad para detenerlo, cuando el demonio duerme es vulnerable, pero lo hace una vez cada 5 años.

Durante el tiempo que duerme nosotros podemos salir de su cuerpo pero no alejarnos, llegamos a separarnos de él unos 10m antes de que despierte y nos devore nuevamente. Gracias a esas "siestas" que toma pude traer de afuera lo necesario para hacerles llegar el mensaje y la próxima vez que salga de aquí dejare la nota en su mundo. Así que si estas leyendo esto tuve suerte y todo salio como lo planeado.

Ojala alguien nos salve, me gustaría ver a mi hija una vez más. Les deseo suerte y que nunca tenga que vivir lo que nosotros sufrimos. Nosotros, las doscientas cincuenta mil trecientos quince almas que fueron devoradas.

Advertisement