FANDOM


Esta es la historia de Walter, un pibe que parecía común y corriente como cualquiera, pero de quien se decía practicaba magia negra.

Se preguntarán seguramente por qué lo cuento en tercera persona. Sucede que él ya no está entre los vivos, sino que acompaña a su "Dios", por así decirlo.

Realmente es verídico lo que se cuenta sobre esa vez en que al entrar en la misa, las velas se apagaron y contra el suelo se estrelló la estatua de Cristo, en tanto que la imagen de la Virgen María lloraba sangre. Ante la mirada acusadora del cura, Walter se retiró.

Tómenlo como una introducción que da pie a lo que tuvo lugar en la plaza donde se congregaron alrededor de 1.000, celebrando una fiesta en comunidad. Él se encontraba sentado, perdido entre bailarines y comensales.

Se oyó una poderosa pisada. Todos callaron y, como si lo intuyesen, contemplaron a Walter. Cerca de este, la tierra se levantaba, se agrietaba y pujaba: de repente surgió un pergamino que flotó en el aire. Walter lo tomó con atención en medio del silencio sepulcral.

Su ropa se deshacía como si le tiraran ácido sulfúrico aunque él resistía con increíble impasibilidad. Una brisa calurosa comenzó a soplar: su piel hervía, sus ojos se evaporaban. Entonces Walter gritó y gritó, como si lo torturasen manos invisibles. Sus huesos crujieron. Para cuando parpadeamos, saliendo de nuestro asombro, había desaparecido. Los pasos que retumbaban cesaron y el viento caliente se extinguió.

Muchas personas que presenciaron el hecho, silenciaron el secreto como tumbas, mientras que otras relataron el incidente en algunas páginas Web.

Se cree que a Walter se lo llevó el mismísimo Satanás. Quien juega con magia negra, sufre el mal que causó multiplicado cien veces.