Wiki Creepypasta
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Estábamos una amiga y yo, queríamos hacer una pijamada, habíamos invitado a 10 chicas de nuestro mismo salón de clases. Pero solo fueron 6 de ellas, las demás estaban enfermas aquel día.

Fue muy divertido, cominos comida chatarra y jugamos juegos de mesa, decidimos ir a dormir a las 2:30 de la madrugada, todas quisimos dormir en el sótano para que todo fuera mucho mas divertido y perturbador, baje la televisión que estaba en la habitación de mi hermana, la instalamos y bajamos 6 colchones, nos tumbamos en ellos y encendimos el televisión, los canales ya se habían acabado, exceptuando uno en donde estaban dando dibujos animados, la pusimos en mute porque queríamos contar historias de terror. 

Al finalizar la partida aterradas de nuestras propias historias decidimos apagar la luz, mi amiga se paro para ella apagarla y antes de eso la luz comenzó a parpadear, todas bromeamos con esa casualidad, aunque yo si estaba bien aterrada, mi amiga por fin se decidió apagar la luz y de pronto el canal en donde la habíamos dejado corto sus transmisiones a la mitad de un capitulo de "Hey Arnold" y se puso hacer ruido y todo se fue a blanco, comenzó hacer ruidos realmente perturbadores, en el fondo comenzó a dar la hora rápidamente hasta que el reloj paro en las 6:00 justas. La tele comenzó a dar vueltas giraba descontrolada, hasta que se escucho un grito sordo que provenía de ella misma, aquel hombre grito una frase "no la mires", gritaba de manera abrumadora, todas cerramos los ojos con fuerza, comenzaron ruidos por toda la casa, golpes por todos lados, la tele estaba vuelta loca, hasta que de la nada todo paro y la luz se volvió a encender, abrimos de apoco los ojos y estaba la televisión en su lugar transmitiendo la otra mitad de "Hey Arnold", todo estaba en completo orden, nos paramos a toda velocidad y una de mis amigas grito apuntando temblorosa a los colchones y vimos a mi amiga con los ojos blancos y la piel rota, estaba disecada y los labios estaban morados, las venas sobresalían de su cara y estaba toda hinchada, comenzamos a caminar lentamente para alejarnos...

¡NO LA MIRES...!

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