FANDOM


La gente no está sola nunca, ¿sabías? Empecemos diciendo que para mí es difícil contar esto porque no sé por dónde iniciar... Digamos que el punto de mi historia es relatar cómo mi vida normal y corriente, como la tuya, decayó poco a poco hasta convertirse en un gran infierno personal.

Esto comienza conmigo siendo un chico normal de estos días, ya saben, navegando por internet, viendo vídeos o chateando con algún amigo. Nunca me percataba de cuánto tiempo pasaba cada vez que hacía estas cosas, simplemente lo hacía.

Un día como cualquier otro navegando por internet y sin tener nada más que hacer que buscar lo primero que se me venía a la mente, se me ocurrió buscar una palabra en Google, no recuerdo cual era, y tampoco recuerdo cómo es que terminé en una página algo extraña, solo recuerdo que en aquel sitio de internet, había solo una gran pantalla negra con una frase que hasta este momento no olvido, y tal vez jamás lo haga, la cual decía en letras grandes con un estilo de letra algo grotesco para mi gusto, lo siguiente: No estás solo. Lo que hice en ese momento fue solo preguntarme una y otra vez en mi cabeza porque una persona crearía una página así. Al inicio creí que solo era otra de esas páginas de las cuales te mandaban por Facebook tus amigos para que salte una imagen horrenda y en pantalla completa frente a ti, así que reuniendo valor, ya que era un poco cobarde, me quedé ahí sin hacer nada, solo esperando a cualquier imagen que me asustara. Nada ocurrió en los próximos tres minutos así que empecé a dar clics por toda la pantalla de mi ordenador para que activaran algún botón que estuviera por allí oculto entre la negrura de la pantalla. Nada ocurrió después de todo lo que hice, así que deduje que era la página creada medias por alguien flojo y pensando en esa teoría me fui a la cama para dormir ya que era muy tarde y a la mañana siguiente tenía que ir al colegio.

Uno de los días siguientes en la tarde mientras hacía la “tarea” en el ordenador junto a mi madre que también estaba en su laptop trabajando, se me ocurrió ir al historial a estar curioseando sobre en donde había estado los días anteriores y me encontré de nuevo con el link de la extraña página de Google, no sé si fue la curiosidad de saber si el extraño tipo que había creado la página, habría aumentado algo nuevo. Entre al link del historial y me llevé una nueva sorpresa al descubrir que no había nada, absolutamente nada, pensaba en volver a ver el fondo negro con la frase: No estás solo, pero la pantalla de mi ordenador se quedó solo con el fondo negro. Quise saber qué es lo que estaba pasando, tal vez el internet en mi ordenador no recibía muy bien la señal del Wi-fi y la página se quedaba a medio cargar, así que le pedí a mi madre, que estaba justo al frente del escritorio donde me sentaba, que abriera el link que encontré en mi historial para ver si se abría en su laptop. Mi sorpresa fue grande al ver que cuando se ponía el link en la laptop de mi madre este no se abría y aparecía la típica imagen que dice error y que no se pudo entrar a la página en cuestión. Mi madre sin darle tanta importancia a lo ocurrido se puso de nuevo a trabajar dejándome un poco perturbado por dentro.

Llegó otro día en el que estaba de nuevo sentado frente al ordenador a altas horas de la madrugada y se me ocurrió nuevamente entrar al historial y chequear el link que me había dejado con una gran duda. Lo que antes parecía una página que no cargaba, se convirtió en algo casi inexplicable cuando al abrir el link, este abrió y mostró lo mismo que había visto la primera vez, la misma pantalla negra con sus grotescas letras diciendo la misma frase: No estás solo, era extraño, un poco escalofriante en mi parecer, y mientras en mi cabeza evaluaba todas las alternativas posibles pasó algo nuevo que no había visto la vez anterior; alrededor de unos dos minutos la página se perdió y mostró la imagen de error al cargar, pensaba que era mi conexión a internet y sin pensarlo cargué de nuevo la página. Lo que pasó después me dejó bastante asustado y confundido, no comprendía que estaba pasando; cuando la página cargó de nuevo, reveló algo que no me dejó dormir esa noche. La página mostraba el mismo fondo negro con un cambio y en vez de la anterior frase que mencioné había otra con el mismo estilo de letra que decía: Estoy muy cerca. Salté de la silla donde estaba sentado y con la mano en mi boca trataba de cubrir mis acelerados respiros y convenciéndome de algún modo que eso no era real, que lo que había pasado sería quizá una página de esas que cada vez que cargas te muestra una cosa distinta. En ese momento que salté, la página también se apagó mostrando otra vez la pantalla de error. Con mi mente revuelta, cerré el navegador de inmediato, pues no quería saber en ese momento que es lo que pasaría si cargaba de nuevo la página, así que apagué mi ordenador e intenté dormir, cosa que no pude hacer debido a lo que pasó.

La mañana siguiente en mi salón de clase, no me podía concentrar, porque no podía dejar de pensar en lo ocurrido y eso combinado con lo que no pude dormir, me daban un aspecto de cansado y fatigado.

Esa misma tarde cuando llegué a mi casa, dejé mi cobardía de lado, debido a que en el transcurso del día llegué a postular la teoría de que podría ser un hacker jugando conmigo. Encendí mi ordenador y abrí el link de la página, desilusionándome rápidamente porque como la vez anterior, la página quedó con la pantalla negra; después de un rato de decepción me percaté de que mi madre estaba conmigo en ese momento y en ese instante mi teoría del hacker fue descartada de un momento a otro y con varias preguntas respondiéndose continuamente en mi cabeza, cada vez era más ilógico pensar que un hacker podría saber que estoy solo en un determinado momento.

Esa noche iba a enfrentar lo que sea que me estuviese o no jugando una broma. Encendí mi ordenador nuevamente y entré al link, ahora más seguro debido a que pensaba que la teoría de la página que muestra algo diferente cada vez que la cargas podría ser cierta. Después de repetir nuevamente lo que había hecho la noche anterior, cargué de nuevo la página que mostraba error y lo que parecía un caso finalmente resuelto en mi mente, se derrumbó cuando al cargar la página esta mostraba la foto de mi habitación conmigo en ella, no había duda de que era yo, llevaba la misma camiseta, la misma pijama, las mismas cosas que tenía en mi repisa, todo era exactamente igual como estaba en ese momento. La página cayó otra vez y en un intento un poco absurdo traté de imaginar que no era yo a pesar de que estaba convencido de eso. Cargué la página de nuevo pero esta vez antes de hacerlo me recosté en mi cama creyendo que mostraría otra vez la imagen conmigo sentado en la silla. Me asusté y lloré de una forma silenciosa para que mis padres no me oyeran, pues mi horror era tal que quería gritar cuando al cargar de nuevo la página me mostraba a mí recostado haciendo clic en el ordenador para que cargara la página. Esta vez yo no cargué la página de nuevo, esta se cargó sola y cuando lo hizo mostró la pantalla negra con una simple palabra que decía: Salúdame. Sin dudarlo, desconecté el cable del ordenador del enchufe que estaba en la pared y llorando de la manera más silenciosa que me era posible, me senté sobre mi cama con mis brazos abrazando mis rodillas, mi corazón parecía salir de mi pecho y en un intento inútil encendí la televisión para “ahuyentar” a lo que sea que me dijo que lo saludara; me puse debajo de mis cobijas y no dormí en toda la noche que quedaba a pesar de que estuve todo el tiempo con la luz encendida.

Estaba desecho los días siguientes, casi no dormía y las únicas veces que lo hacía tenía pesadillas terribles sobre una figura que entraba reptando a mi habitación, y una vez que lo hacía se ponía debajo de mi cama y solo se quedaba allí subiendo lentamente halando mis cobijas, solo podía ver que su brazo avanzaba a agarrar mi pierna antes de despertar gritando.

Nunca le conté nada de lo que pasaba a mis padres, a pesar de que ellos siempre me preguntaban qué pasaba, yo no les respondía porque tenía miedo de que si les contaba lo que pasó, ellos intentarían hacer lo mismo que yo hice y no quería que me llevaran al manicomio si en el intento no sacaban resultados y me dieran por loco.

Alrededor de los cinco meses de no usar mi ordenador, me enviaron una tarea en la que era necesario usarlo. Tras mucho pensarlo, decidí usar de nuevo el ordenador ya que esa tarea era prácticamente lo que definiría mi pase al curso superior. Pasé haciendo esa tarea las siguientes semanas, siempre cuando estaba acompañado de mi madre o mi padre o quien sea que estuviese conmigo en ese momento. Logré terminarlo a las dos semanas y media; orgulloso de haberlo hecho me acosté tranquilo una noche antes de entregarlo, era la primera vez que me iba a la cama tranquilo en meses, lamentablemente alrededor de la madrugada me desperté asustado porque no había agregado una cosa muy importante en mi trabajo y sin pensarlo encendí mi ordenador para agregar lo que faltaba a mi trabajo, el ansia de terminar mi trabajo era tal que no me acordé de todo el problema que había tenido.

A penas mi ordenador encendió, el navegador de Google se abrió solo y la desesperación por terminar mi trabajo se desvaneció rápidamente; lo que hice fue desenchufar mi ordenador rápidamente como la otra vez, pero eso no sirvió para nada porque el ordenador siguió encendido y se puso en el mismo link que me causaba insomnio desde que lo abrí por primera vez. Esta vez lo que pasó fue la gota que derramó el vaso, el link abrió con la misma pantalla negra pero esta vez se abrió algo en esa pantalla, un vídeo de mi casa siendo filmada desde afuera, no era un vídeo, estaba siendo filmada en vivo porque el vídeo se empezó a mover hacia mi casa lentamente y con el audio tan impecable que se podía oír a una voz ronca que repetía una y otra vez: no estás solo, mientras se acercaba cada vez más a mi casa. Llorando, sudando y temblando de una manera indescriptible, me metí debajo de mis cobijas tapando mi cabeza y solo escuchando el vídeo a través de ellas; en ese instante oí que una puerta se abría en el vídeo, al mismo tiempo que escuché que se abría la puerta de mi casa, aterrado pero curioso saqué mi cabeza de las cobijas unos segundos después y vi que en la transmisión se veía que lo que sea que tuviera la cámara estaba pasando por el cuarto de mis padres y estaba vez repetía la frase: estoy muy cerca, una y otra vez; volví a cubrir mi cabeza con las cobijas al mismo tiempo que oía que algo se acercaba por el pasillo hacia mi cuarto. Me quedé en silencio, haciendo un esfuerzo enorme por no llorar, cuando oí que se abrió mi puerta y la misma voz de la transmisión paró de decir la anterior frase y guardando unos segundos de silencio dijo: salúdame.


Esta historia la encontré en un diario que mi fallecido hijo dejó alado de su cadáver después de suicidarse cortándose las muñecas. Esta historia es una evidencia que la policía de mi pueblo tiene para encontrar a un presunto acosador que hizo que otros cuatro jóvenes más se suicidaran esa misma noche después de sufrir una historia similar a la de mi hijo. La historia solo se pudo contar hasta este punto porque lo que seguía estaba escrito en un tipo de letra incomprensible y lo único que se pudo sacar en limpio de todo ese escrito fue la frase final que decía: no estás solo, seguido de un link que hasta ahora se está descifrando pero se presume que este no lleva a ninguna página y al cargar solo dice error, y solo algunas personas que se quedaron hasta la madrugada pueden abrirlo con éxito pero siempre han corrido la misma suerte, espero que tú no la tengas cuando navegues la siguiente vez por internet.