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Hola. Sufro de Trastorno Obsesivo-Compulsivo, que es un trastorno de ansiedad en el que las personas tienen pensamientos repetidos y que no quieren tener, como sentimientos, ideas, o comportamientos. En otras palabras, mi vida es un patrón sistemático.

Pero ayer, experimenté una falla en mi sistema.

Me desperté esa mañana en mi casa junto al lago puntualmente a las 06:45 AM, como lo hago todas las mañanas. Antes de salir de mi habitación, toqué el picaportes tres veces. Tenia que. Lo necesitaba.

En mi camino por las escaleras, me aseguré de no pisar el penúltimo escalón. Nunca toco ese escalón. Simplemente no puedo.

Hice mi desayuno habitual de tostadas, huevos revueltos y café negro. Nunca como cualquier otra cosa en la mañana, solo esos tres.

Prendí mi iPad y vi los titulares de las noticias locales. Pero este día, algo faltaba.

No podía poner el dedo en la llaga ¿Acaso me estoy olvidando de algo? La extraña sensación se quedó conmigo todo el camino en auto. En mi camino hacia la puerta principal, me aseguré de cerrar la puerta con llave, luego la abrí y la cerré con llave de nuevo.

Mientras conducía al trabajo, no pude evitar sentir como si una parte de mi faltara ¿Qué fue lo que perdí? ¡¿Cómo pude haberlo perdido?!

Tenía la esperanza de que ese sentimiento se fuera mientras trabajaba. No fue así. Se quedó conmigo doce horas enteras. Salí de la oficina alrededor de las 18:45 y me dirigí a casa.

En mi viaje de 25 minutos, me detuve al ver la luz roja del semáforo en la intersección de Marbury y West.

Pero a medida que la luz roja cambiaba a verde, no pude evitar sentir esa extraña sensación de nuevo. La única persona cerca de mí era un hombre que conducía detrás de mi. Él estaba tocando la bocina para que yo me moviera, pero en lugar de acelerar, abrí mi ventana y le hice señas para que pase alrededor mio. Lo hizo.

Estaba aterrorizado sentado en el auto, todavía quieto en la intersección. Algo está muy mal ¿Qué perdí?.

Toqué todo mi coche, con la esperanza de despertar mi memoria. Toqué el panel de instrumentos, los asientos de cuero, el freno de emergencia, e incluso el techo. No pasó nada.

Mis manos empezaron a temblar mientras me alejaba lentamente. Esto no esta bien. No me gusta esto.

Al llegar a casa, saqué mi Mustang 1974 del garaje. Lavo el coche cada día de la semana, menos los fines de semana. Solo lavo el frente y la parte trasera del coche. Nunca los lados. No importa lo sucio que estén, nunca lavo los lados. Simplemente no puedo.

Pero al lavarlo sentí que algo más faltaba en mi rutina diaria. ¡No! ¡No otra vez! Primero las noticias, luego la intersección ¿Y ahora esto?.

Al terminar con el auto, corrí al patio trasero.

Al abrir el cobertizo para herramientas ¡Sentí que otra cosa faltaba! Grité.

"¡Esto no está bien, esto no está bien, esto no está bien!".

Tropecé al salir del cobertizo y mire el lago. Siempre calmaba mi ansiedad cuando esta se salía de control. Pero esta noche, todo lo que quería era dormir. Necesitaba que este día terminara.

A la mañana siguiente, me desperté a las 06:45 AM. Toque el picaporte de la puerta tres veces. Y me aseguré de no pisar el penúltimo escalón en mi camino a la cocina. Preparé mis tostadas, huevos revueltos y café negro. Encendí mi iPad y vi las noticias locales.

Todavía faltaba algo.

Me agravié ¿Qué era lo que podía estar faltando? Empecé a sentir náuseas.

Corrí por la puerta, rápidamente cerré la puerta con llave, luego la volví a abrir y la cerré con llave de nuevo, y fui al trabajo.

Extrañamente tiendo a realizar una gran cantidad de trabajo cuando estoy enojado.

Así, al menos, pueda distraerme un poco hasta que tenga que dejar la oficina a las 18:45.

Conduje rápido en camino a casa.

¿Qué está faltando?

Me acerqué a la luz roja del semáforo en la carretera de Marbury y West.

Vamos. Piensa.

Un hombre caminaba por el centro de la intersección, en su camino hacia el otro lado.

¿Por qué no puedo recordar?

La cabeza del hombre giro a verme al ver que mi Mustang se dirigía rápidamente hacia él a 85 millas por hora.

Y yo también lo noté. Una ola de terror cruzó mi cara mientras lo veía tirarse a un lado.

Yo me desvié por el mismo lado en el que se tiró. Un fuerte chasquido se escuchó al atropellar al hombre debajo de mi vehículo. Oh Dios.

Al salir de mi coche, dudé sobre que hacer. El hombre estaba ahí retorciéndose de dolor, haciendo horrendos gemidos guturales.

Abrí el maletero de mi Mustang, levanté al hombre que gritaba y lo puse ahí. Al entrar a mi garaje en agonía, me aseguré de lavar la sangre de la parte delantera y trasera del coche. Los lados no eran necesarios.

Después de arrastrar su destrozado cuerpo al patio trasero, corrí al cobertizo. Dentro habían bolsas de basura, bloques de cemento, y una sierra para metales.

Después de desmembrar al hombre, metí sus restos dentro de una bolsa, y luego metí un bloque de cemento.

Tirarlo al lago era todo lo que quedaba por hacer.

A la mañana siguiente, me aseguré de despertar a las 06:45 AM y tocar el picaporte de la puerta tres veces antes de saltar el penúltimo escalón en mi camino a la cocina. Mientras comía mis tostadas, huevos revueltos y mi café negro, miré las noticias locales en mi iPad.

El titular superior de la noticia decía: "Asesino en Serie Ataca Otra Vez".

Sonreí.

De vuelta a la normalidad.