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No soy alguien interesado en lo paranormal o sobrenatural. No creo en fantasmas, monstruos, extraterrestres, ni nada por el estilo. Sin embargo, tengo que escribir sobre lo que me pasó la semana pasada, porque honestamente no sé cómo explicarlo. Trabajo en el departamento de ventas de una gran empresa, y me requieren viajar con frecuencia.

Cuando tengo que salir de la ciudad por negocios, casi siempre conduzco. Siempre me han gustado los viajes por carretera, solo soy yo, un poco de música, comida rápida grasienta, y un enorme camino por delante.

Cuando estoy en un viaje muy largo, solo duermo en un hotel por el día, y conduzco el coche por la noche. No hay tantos autos en la carretera, y hay menos posibilidades de conseguir una multa por exceso de velocidad. Fue durante mi último viaje por carretera cuando experimenté algo extraño... Y fue lo más espantoso que me haya pasado.

Estaba conduciendo a través de Texas a lo largo de la Interestatal 40. En algún momento después de la una de la madrugada, llegue a una parada de descanso. Como se podía esperar, era un área sucia con unas maquinas expendedoras y un baño. Pensé en ir al baño. Tal vez agarrar un chocolate y una soda de una de las máquinas, y continuar mi camino por lo largo de la interestatal.

En primer lugar, no había otros coches estacionados en el lugar, lo cual no es raro ya que me encontraba en las afueras de un pequeño y vació pueblo en la mitad de la noche. Me estacione y fui al baño. El baño estaba sucio, tenuemente iluminado, con los inodoros de acero inoxidable. Habían graffitis en las paredes ya lo largo de los espejos, y ese olor nauseabundo habitual que es típico para este tipo baños. Me paré frente a uno de los urinarios para hacer mi trabajo, y ahí es cuando empecé a escuchar un ruido extraño.

Sonaba como una risa pero ahogada. Casi como si alguien riera por debajo del agua. No era una risa a carcajadas. Sonó por un momento y luego se detuvo. Como dije soy una persona muy racional, así que no le di mucha importancia, probablemente se trataba de una tubería o algo así.

Antes de que lograra terminar mis asuntos, lo oí de nuevo. Sólo que era más fuerte esta vez, una 

Motel pal klo

risa... A gárgaras. El baño tenia varios escusados y como dije, la luz era muy tenue. El sonido venia del mas lejano. La puerta estaba cerrada.

"¿Hola?" dije. Tan pronto como hablé, el sonido se detuvo de nuevo. "¿Hay alguien ahí dentro? ¿Estás bien?". Hubo otro sonido. Casi como alguien arrastrara sus pies. Entonces hubo silencio.

Me agaché para poder ver debajo de las puertas, no había nadie. Me encogí de hombros y fui a lavarme las manos antes de regresar a mi coche. Justo cuando estaba secando mis manos oí un crujido. Nunca me di la vuelta pero detrás de mi reflejo en el espejo pude ver la puerta abrirse lentamente. Lo que vi al instante me llenó de miedo. Parecía un hombre, pero sabía que no lo era. La puerta apenas se había abierto.

Pude ver la mitad de su rostro. Tenía una sonrisa demasiado grande para su rostro, dientes amarillos afilados, tenia ojos oscuros los de una muñeca. Su piel era de color gris, y apenas tenia cabello. Me quede mirando esa cosa y se rió de nuevo. La risa fue diferente esta vez. Era fuerte y monstruosa.

Salí corriendo de ese baño con esa risa detrás de mi. No me detuve para mirar hacia atrás hasta que llegue a mi coche. Estaba solo en la parada, afortunadamente aquella cosa no me siguió. Continué conduciendo y el resto de mi viaje fue normal. Regrese a casa ayer y pensé hablar sobre lo que paso, ayudaría a ordenar mi mente.

Se que dije que no creo en lo paranormal o lo sobrenatural, pero si tienes que conducir de noche... No intenten detenerse en una parada de descanso, solo por estar seguros.