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Bah, un simple beso ya ha cambiado mi manera de ver las cosas, sin importar qué tan desalentador sea lo que está pasando, me siento acompañado, por primera vez en mi vida no me siento solo ni vacío, siento que tengo una razón para seguir luchando; Amanda es su nombre, después del beso nos hemos unido mucho más, me he vuelto más considerado, menos terco y muchísimo menos mas desconfiado, el poder del estrógeno es bastante fuerte sobre la débil testosterona supongo yo, me encuentro acostado sobre sus muslos, ambos en el suelo riéndonos de las circunstancias sin importar que, olvidando la perdida de seres queridos y de nuestras escasas probabilidades de sobrevivir en este mundo que aún no considero post-apocalíptico, estamos en pleno Apocalipsis, quizás los fanáticos de las armas y los paranoicos dueños de refugios nucleares estén a salvo seis metros bajo tierra, comiendo comida enlatada, usando trajes antirradiación y observando vídeos de bombardeos nucleares, pero realmente me siento mas seguro con Amanda, ni siquiera el bunker antibombas mas resistente del mundo me protege tanto como su blanca sonrisa….

-Y dime-Articulaba mientras acariciaba mi negra cabellera-Que es lo que mas extrañas del mundo sin zombies?

-Pues-Decidí pensar y meditar un poco mi respuestas-Quizás la buena música, no mas Internet, no mas vídeos de Mushroomhead, gritos por parte de Jason Popson y sus horribles y mutiladores vídeos-Dije mientras le dedicaba una sarcástica sonrisa.

-Ja!-Pronuncio perpleja-Como puede seguir gustándote esa música?-Pregunto con cierta inocencia-

-Como puedo gustarte yo Amanda?-Dije mientras clavaba mi mirada en la suya.

-Pues tu no tratas de comerme, no eres feo ni tu aliento huele a carne humana-Dijo mientras posaba sus labios en los míos.

-Eso es un buen comienzo-Respondí devolviéndole el beso.


Después de ese beso la tenue luz blanca que nos iluminaba se apago, un breve tropiezo y caí de la cama

-Oh dios-Quejaba suavemente-Regresamos a la edad de piedra

-A que te refieres?-Pregunto mientras me abrazaba.

-La energía eléctrica, por fin se corto, supongo que resisten un buen tiempo sin mantenimiento-Esboce una mueca en mi cara-Quizás es hora de irnos a otro lugar

-Da-D-Damon a que te refieres?-Tartamudeó algo alterada-Estamos seguros aquí con o sin luz.

-Supongo que podríamos….

Mis palabras fueron interrumpidas cuando la pequeña radio que me había encontrado comenzó a difundir un confuso y entrecortado mensaje…
-Aquí el sargento John Reavix *Estática* a todos los sobrevivientes ir al fuerte Forlom Hope al centro de la ciudad, es el único lugar seguro, ir a Forlom Hope-El mensaje seguía transmitiéndose cada vez mas y mas cortado hasta volver a la estática.

-Y ese es nuestro mensaje para salir de aquí-Dije mientras tomaba mi mochilla y ponía la pistola en mi cinturón-No espera, no así.

-A que te refieres-Me pregunto mientras se sentaba en la cama.

-Necesitamos mas armas si-Una sonrisa se esbozaba en mi cara-Amanda ve a la cocina y busca el cuchillo mas grande que encuentres y una escoba-Le ordene mientras sacaba la pistola de mi cinturón y la tiraba a la cama.

Ella fue mientras yo buscaba pegamento en una mesa cercana, tome un puntero láser que solía usar en los días aburridos para hacer formas resplandecientes y rojas en las noches y unte un poco de pegamento a lo largo, lo tome cuidadosamente y lo puse sobre el cañón de la pistola, era de secado rápido, lo jale para ver si resistía y comprobé que si, ya tenia mira láser, Amanda entro al cuarto con la escoba y un inmenso cuchillo de cocina, volví a la mesa y tome cinta aislante, rompí la escoba con mi pierna dejando una punta en forma de estaca, en la otra punta normal puse el cuchilla y empecé a rodear la empuñadura con la cinta, hasta que quedase adherida completamente, ya tenia una lanza.


-Mmm... Interesante-Sonreía vagamente-Ya somos todos unos cavernícolas.

-Partiremos mañana Amanda, ve llenando esa mochila con toda la comida que puedas-Le ordene mientras tomaba la mochila militar…


Esa mañana bastante fría y nublada, Salí con una gabardina negra abotonada que me llegaba hasta las rodillas, claro con un buen par de camisetas debajo de ella, mi siempre y confiable bandana negra cubriendo mi boca y un pasamontañas negro del mismo color tapando mis orejas, dejando ver solo mis ojos, mi hacha en mano, la mochila en mis espaldas y la pistola en mi cinturón, Amanda llevaba un jean azul con una chaqueta de cuero cerrada, unos pequeños guantes sin dedos de color negro y un par de botas marrones que tenia sobre los jeans, con la lanza en mano y la pequeña mochila en su espalda, estábamos listos para empezar, justo antes de Salir tome las llaves que el policía me había dado y las metí en la mochila que llevaba Amanda, pasaríamos primero por la estación de policía, necesitábamos un vehículo.

Tomados de de la mano avanzábamos por la fría calle, los cadáveres ya no estaban ‘’jugosos’’ si no mas bien secos y decrépitos, la sangre seca comenzaba a desvanecerse y los atondados no muertos deambulaban por las calles torpemente, yo solía soltarme de su mano para matar a unos cuantos y seguir caminando, ella me miraba sin emoción alguna cuando yo hacia lo que hacia, ahora en realidad me parecía divertido matarlos, era como si estuviese ganando, claro en ningún momento se lo hice saber, no quería que pensara que yo era un monstruo o algo parecido. La estación de policía estaba a una distancia algo moderada, unos buenos dos kilómetros caminando, al llegar al centro de la ciudad no logre divisar a Frank, quizás estaría descansando o ‘’limpiando’’ otras zonas infectadas, el labor de un policía nunca termina supuse yo. La actividad de zombies era mas activa en la ciudad, vehículos estrellados en todas partes, las barricadas de alambre de púas que fueron puestas por las fuerzas policiales se encontraban en el suelo, algunos zombies atorados en ellas incluso. El camino a la estación de policía no fue tan duro y agotador como pensé, aunque mi brazo ya se encontraba algo adolorido por el constante uso del hacha…

-No sientes nada al matarlos Damon?-Me pregunto mientras se detenía y se sentaba en una banca.

-Supongo que no-Dije al sentarme junto a ella-Siento como si los estuviese liberando de su sufrimiento, es como si ellos me pidiesen a gritos que los matase

-Espero no tener que matar a alguno de ellos-Esbozo mientras bajaba la mirada.

-Eso déjamelo a mi si-Le dije mientras la rodeaba con mi brazo-Plantando un beso en sus finos labios.


Nos paramos y volvimos a tomar nuestras manos, el frío hacia que sus mejillas se pusiesen mas rojas de lo normal y su adquiría un adorable color rosado, mientras mas nos adentrábamos en la ciudad la concentración de no-muertos era mas considerable, pudimos divisar al menos unas tres hordas en algunas cuadras lejanas, cientos de autos estacionados, prácticamente apilados, algunos con cadáveres putrefactos dentro, otros vacíos, sus antiguos dueños quizás en la desesperación habrán huido a lugares mas seguros…siempre había pensado el campo como una opción, alejado en las verdes colinas, donde la población es de menos de cien habitantes, algunos zombies tontos aparecerían pero no serian una amenaza total…oh el campo…


-Damon-Dirigió su palabra hacia mi-Tengo frío.

-Ten-Me quite mi gabardina-Úsala


Se veía algo graciosa, le quedaba ancha y le llegaba mas allá de las rodillas, pero de seguro eso la protegería del frío.


-Toda una supermodelo-Sonreí mientras la veía detenidamente.

-No es precisamente mi estilo-Dijo mientras se abotonaba la chaqueta-Pero me mantendrá calida.

-Después te buscamos una rosada con imágenes de Hello Kitty-Dije sarcásticamente.

-Oh dios-Esbozo una sonrisa-Pasaremos de paso por el centro comercial?.

-Sigamos si?-Dije mientras reía discretamente.

-Aburrido-Tomo mi mano con fuerza y me jalo.


Era bastante obvio que el invierno ya se acercaba, para mi era algo ventajoso y desventajoso en algunas maneras, quizás el frío podría congelar a esos parásitos, hacerlos mas lentos de lo que son y eventualmente morirían o algo así, por otro lado seria mucho mas dificultoso movernos y refugiarnos, el frío nos acalambraría los dedos así que necesitábamos guantes…muchas cosas pasaban por mi cabeza en esos momentos y lo mas importante era llegar a la comisaría. Después de un par de minutos y de cabezas machacadas llegamos a la estación de policía, rodeada de coches policíacos, barreras antidisturbios y los cuerpos de muchos oficiales, en estas circunstancias ya no me importa registrar cadáveres y ver si tienen algo útil para mi, pude reunir al menos unos cinco cartuchos de lo que yo suponía eran del mismo calibre que mi pistola, eso ya se vería después, los guarde en la mochila militar. La puerta principal que tenia una especie de emblema con letras grabadas en oro ‘’Proteger y servir ’’ decían, y realmente hicieron un buen trabajo hasta que fueron exterminados, no mas gloria policíaca. La puerta se encontraba entre abierta y chirriante, una inmensa oscuridad se asomaba desde ella, realmente me arrepiento de no haber traído conmigo una linterna.


-Espera aquí-Le dije mientras enfundaba el hacha-Necesito ver si hay electricidad.

Ella asintió con la cabeza a regañadientes, se que se preocupaba por mi y eso me motivaba aun mas. Entre palpando las paredes y pude sentir un pequeño interruptor justo en la pared, lo oprimí rápidamente y el vestíbulo quedo completamente iluminado, Dios bendiga los generadores eléctricos pensé. La entrada principal era una autentica carnicería, cuerpos de todos los tamaños, formas y colores alrededor, asome mi cabeza por la puerta y con un gesto le dije a Amanda que se acercara, debíamos buscar la armería. Al entrar ella tapo su boca y unas lágrimas corrieron por sus mejillas, odiaba que ella viese aquella escena tan grotesca. La abrase y limpie sus lagrimas con mis dedos, la bese y tome su mano.


-Calma, ya todos están muertos-Dije en tono consolador.

-Eso espero-Se aferro a mí-Por favor que sea rápido.


En realidad yo también estaba aterrado, que pasa si todos esos se levantan? No podría contra todos y Amanda mucho menos. Caminamos entre ellos sin pisar a uno solo, ni siquiera un leve tropiezo porque para mi podía llegar a ser una trampa mortal. Había algunos esposados en sillas de madera, con agujeros de balas en sus frentes, al principio pensaban que solo estaban locos…después ya todo era bastante retorcido. Un pequeño mapa de la comisaría mostraba las áreas del recinto; la armería se encontraba en el sótano por lo cual debíamos bajar las escaleras. No tardamos en encontrar dichas escaleras y nos dispusimos a bajarlas, todo estaba saliendo relativamente fácil una vez con las armas podíamos tomar un vehículo e ir a Forlom Hope. La puerta de la armería, mas grande y completamente metálica tenia las letras en color rojo ‘’Armería: Solo personal autorizado’’ con una pequeña cerradura casi diminuta donde en algunas puertas normales solo se encontraría el pomo, Amanda me paso las llaves y tome la mas pequeña por inercia, después de un leve forcejeo, ya que me encontraba bastante nervioso, si rompía la llave estaríamos acabados, logre abrirla, esta se abrió lenta e insonoramente y un gran arsenal de pistolas, escopetas, escudos antidisturbios y chalecos antibalas se mostraban, Amanda miraba estupefacta dichos objetos mientras en mi cara se mostraba una sonrisa bastante diabólica…La función había comenzado.