FANDOM


Puedo viajar atrás en el tiempo. Un poco. No es tan útil como piensas. Sólo puedo viajar en el tiempo dos minutos. Y luego esperar dos minutos, y luego viajar dos minutos atrás de nuevo, y así sucesivamente.

Sólo puedo viajar dos minutos desde el punto más lejano que he avanzado en el tiempo. Así que si son las 7:30 PM del 27 de diciembre de 2016, puedo viajar de regreso a las 7:28 PM del 27 de diciembre de 2016, y eso es todo. Incluso si son las 7:28 y 30 segundos, sólo puedo regresar a las 7:28.

Lo cual sigue siendo bastante útil.

¿Alguna vez has tenido uno de esos “Oh Dios, ¿por qué dije eso?” Momentos? A mí me pasa todo el tiempo.

Hace sólo unas semanas estaba en la cola en el supermercado teniendo una pequeña charla con una señora frente de mí. Su tripa se veía como si estuviera tratando de robar una pelota de baloncesto bajo su camiseta, así que pregunte:

¿De cuánto estás?

Para sorpresa de nadie, excepto la mía, resulta que no estaba embarazada. Puedes apostar que volví dos minutos y elegí una cola diferente para comprar mis cereales.

Afortunadamente, nadie se acuerda de mis cagadas. No me preocupo por las pequeñas; No tengo la paciencia de revivir dos minutos sólo porque le dije a un camarero “¡Tú también!” Cuando me dijo que disfrutara de mi comida. Pero evito los grandes errores y eso me ha dado la reputación de ser una persona encantadora y segura de sí misma, lo cual es realmente fácil de lograr cuando sabes que ninguna conversación realmente importa a menos que tú lo quieras. Pero donde estoy más agradecido por este regalo fue la noche que mi mamá murió. Ella tenía cáncer, y por desgracia dos minutos no iba a solucionar eso.

No importa cuántas veces le dije que la amaba, ella iba a morir. Pero yo estaba allí sosteniéndole la mano la noche que ella murió, y conseguí estirar los últimos dos minutos de su vida a horas. Mi corazón estaba destrozado, pero no cambiaría esas horas por nada.

Pero nunca me salvó la vida, hasta esta noche. Estaba volando a Italia con mi novia, y nos encontrábamos a mitad de camino sobre el Atlántico cuando los motores ardieron. Eran las 7:30 cuando sentimos la primera sacudida. Eran las 7:33 cuando el piloto anuncia la emergencia. Son las 7:37 cuando escucho la explosión y salto atrás en el tiempo.

No sé qué causa el accidente. Pero cada vez, salto de nuevo. Cada vez, me rebobino. Al igual que el cáncer de mamá, esto no es algo que pueda solucionar en dos minutos. Pero puedo posponerlo indefinidamente. Puedo vivir para siempre, sujetar la mano de Heather con la mía, los pasajeros gritando frenéticamente, las azafatas ignorándolos para llegar a sus propios asientos antes de que ocurra la explosión.

Gritos, explosión. Gritos, explosión. Retroceder, repetir. Por siempre.