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Otra lluviosa tarde, las gotas caen incesantemente en mi capucha, me dirijo como todos los martes a aquella biblioteca que hay cerca del instituto, la verdad no me molesta para nada el ambiente, es más es mi favorito e incluso tengo unas ganas de leer historias de terror. Ingreso al establecimiento y la puerta chirrea como siempre, me siento como en casa y la verdad lo es, ocurre que mi padre murió en un extraño accidente que según yo sé fue de índole automovilístico, eso paso cuando tenía nada más 6 años, luego de aquello mi madre al parecer se tornó paranoica y comenzó a sobreprotegerme, no me dejaba salir con mis amigos, siempre me mantenía encerrado en mi habitación, era muy estricta hasta que un día ella desapareció, simplemente así, nunca más volví a saber de ella, lo último que “recuerdo” son las palabras que me dijo antes de salir a comprar víveres, dichas palabras son extrañas, ya que las ignoro la mayor parte del tiempo, más cuando siento esa energía, las recuerdo perfectamente, sé que parece insignificante pero estoy seguro que todo pasa por alguna razón y por ello le doy muchas vueltas.

Continuo mi caminata por los pasillos, busco la sección que deseo y repaso la portada de cada libro para ver que me puede interesar, de repente observo en un rincón casi olvidado una funda roja, y unas palabras que parecen escritas en un idioma antiguo, lentamente ojeo el libro y me voy a una silla para ir a leerlo, apenas lo abro quedo algo extrañado y perturbado, unas insignias y demonios se ven en la portada, le doy menor importancia y prosigo; más insignias y cero texto, esto era más bien algo lleno de meras imágenes, supongo que el autor es una clase de artista, me propongo ver un par de hojas más y ver si encuentro algo, cuando de repente quedo impactado, observo con detenimiento y es una foto de mamá en la cual está como crucificada al revés, de sus brazos y piernas brotan asquerosos insectos, su boca está amordazada y de sus ojos brotaba sangre a borbotones, lo primero que hice fue contener las ganas de salir corriendo despavorido de allí, luego de eso observe más debajo de esa foto, era ahora papá, de él brotaba una sonrisa burlona, en donde se podía ver una hilera de dientes afilados, unas garras en vez de pies, cabello largo negro y unos ojos amarillos que me observaban atentamente, luego de hacer esa descripción en mi mente pienso : ¿Cómo sé que es papá?, un miedo recorre todo mi cuerpo, siento la sangre fría, arrojo el libro lo más lejos que puedo y huyo de aquel lugar, aun así esto me es imposible ya que ya han cerrado la biblioteca y no contaron con que yo seguía dentro; angustia terrible angustia, de un momento a otro escucho sonidos, provenientes de donde antes estaba sentado, unos chirridos intensos atraviesan todo el lugar, tapo mis oídos para que no me afecten, aprieto mis ojos e intento fingir como si todo esto fuera tan solo un mal sueño, de repente ya no se escuchan más chirridos, lentamente abro mis ojos, siento como me tiemblan las piernas, y siento como mi corazón se agita cuando escucho alguien susurrándome el oído, giro rápidamente ¡¿QUIEN ES?!, grito con todas mis fuerzas, sorprendentemente me responden Oh hijo, es que ya te has olvidado de mí, que triste, entonces supongo que tendré que hacerte recordar, el piso se va y caigo hacia un infinito vacío, mientras desciendo un montón de imágenes de mi niñez vienen a mi cabeza, son instantáneos, fugaces y se interrumpen justo cuando choco contra el suelo.

Mi cabeza duele intensamente, me encuentro desorientado, me levanto y me sacudo, alzo la mirada y me doy cuenta de que unos ojos amarillos me observan fijamente, me quedo quieto, y recuerdo rápidamente de donde vienen esos ojos, acto seguido una carcajada hace estruendo y una voz dice: bien hijo, hora de recordar, me encuentro en una carretera, voy en auto con papá, él simplemente pone música y canta al son de la misma, yo me uno a él, todo es felicidad, hasta que se escucha una interrupción en la radio, miro a papá y ya no es el mismo, su aspecto comienza a cambiar, lloro intensamente mientras chocamos, y en eso toma a un transeúnte desprevenido, le despedaza la cara con gran violencia y le deja unas marcas en la espalda, luego de eso llega la policía y las luces me llevan a otro sitio; soy ya mayor, mamá está alistando unas cosas antes de ir de compras, estoy en mi cuarto, sin nada que hacer, mi madre tiene prisa y antes de irse me dice algo, en ese momento veo una proyección de ella en la biblioteca, agarrando aquel libro de imágenes, lo ve, suelta un grito, el cual luego se convierte en llanto y finalmente en resignación al notar como es que brazos emergentes de la tierra la arrastran hacia abajo.

Quedo atónito con todo eso, vuelvo al sitio oscuro, no sé qué puedo hacer y tengo un horrible nudo en la garganta, la voz vuelve a hablar, ahora formaras parte de esos recuerdos, una vez dicho esto veo a mi mamá tal y como en la imagen de ese libro, está llorando y suplicando clemencia, trato de acercarme a ella pero una fuerza me lo impide, Oh no tu no vas a ir allá tú vienes acá, siento como una soga cubierta de sangre me rodea la cintura y me deja suspendido en el aire encima de un pozo de criaturas fuertes y totalmente bestiales, los llantos de mi madre se hacen más intensos y antes de caer recuerdo esas palabras que me dijo no te olvides de tu querida madre, ¿vale cariño?; desciendo fuertemente, las criaturas empiezan a ingerir mi cuerpo siento mi cara empapada por mis propios fluidos, luego de eso se acerca papá, extiende su mano y dice es hora de ver si ahora sí estás listo.

Otra lluviosa tarde, las gotas caen incesantemente en mi capucha, me dirijo como todos los martes a aquella biblioteca que hay cerca del instituto, la verdad no me molesta para nada el ambiente, es más es mi favorito e incluso tengo unas ganas de leer historias de terror…