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Era un día nublado en mi pueblo, había quedado en encontrarme con Tom en su casa. Me apuré a terminar de almorzar, saludé con un beso sin ganas a mi madre y me fui a paso ligero, pensé a qué lugar iríamos hoy, últimamente estábamos yendo a acampar, me dijo que esta vez iba a estar bueno porque había invitado a Sophie y a Mathew.

Al llegar a su casa noté que estaba la puerta abierta, al entrar con un poco de miedo, alguien me toca el hombro y lanzo un grito que lo debió haber escuchado todo el vecindario, era Tom, que me había asustado como nunca antes.

-Joder tío, casi me matas del susto.

-Perdón, no quería asustarte. En fin, ahora en un rato vienen Mathew y Sophie, iremos a un lugar muy creepy.

-Joder, ¿Otra vez al lago?

-No... mucho más creepy.

-Mierda...

Luego de unos minutos hablando de mierdas sin sentido, sonó el timbre, al abrir la puerta Mathew y Sophie estaban esperando, Mathew, como siempre, desarreglado y despeinado, era el "Médium" del grupo, decía que podía contactar con espíritus, y al lado estaba Sophie, siempre hermosa y con su cámara en mano lista para grabar todo lo que se cruzara frente al lente de esta.

-Mierda, que frío que hace.

-Tampoco es tanto Math. -Responde Tom.

-Y bueno... ¿A dónde iremos esta vez a acampar? -Preguntó Sophie.

-Será un secreto hasta que lleguemos al sitio, ¿tienen todos las tiendas de campamento, la comida y todo preparado?

-Seh.

-Sip.

-Si.

-Bien, marchemos.

Caminamos en dirección a la carretera, estuvimos mucho tiempo andando, Mathew se había clavado una espina, tuvimos que parar y Tom tuvo que sacársela, menudo llorica. Luego de horas caminando el panorama se puso realmente creepy, un río pequeño que cruzaba enfrente nuestro, con animales muertos, pero lo que más me espantó es ver una silla de ruedas a un lado del río.

Seguimos caminando y en una parte noté un matorral, me paré y me dirigí hacia el, moví un poco las hojas las cuales tapaban un cartel de metal que decía "Redworms Mental Hospital"...

-Joder, un hospital mental.

-¡¿Qué haces?! ¡Te nos atrasas! ¡Ven a ver esto, es increíble! -Gritó Sophie.

Llegué a ver que mis compañeros se habían adelantado mucho y estaban cruzando una colina. Corrí a ver que pasaba y cuando llegué a la cima me paré al lado de Sophie y contemplé: un edificio de magnitudes enormes se encontraba delante de mis ojos, por un momento dejé de respirar, era realmente aterrador. Sophie me miró con cara extraña.

-¿Estás bien?

-Sí... sí, sólo estoy un poco cansado.

-Ok.

Bajamos y nos dirigimos a donde estaban Math y Tom esperando, cuando estábamos en la entrada del lugar, notamos unas manchas de sangre en el piso, Mathew se agachó y las tocó. Sus ojos empezaron a moverse de un lado a otro, y dijo.

-La sangre está fresca... es de hace poco.

Se me heló la piel, no podía seguir más, pero de repente una mano me toca el hombro.

-Bah, seguro que no es nada, tú porque eres un llorica Math, ¿verdad Jeff? -Dijo Sophie.

Esa mano en el hombro y esa voz encantadora me quitó el miedo, a lo que me hice el indiferente encogiéndome de hombros.

-Bueno, basta de charlas... entremos.

Al entrar, notamos que el lugar estaba sumamente descuidado, las paredes agujereadas y sucias llenas de moho, habían prendas de vestir tiradas por todas partes.

-Jo tío, qué mal rollo. -Dice Sophie.

Seguimos avanzando y entramos a un pasillo, en el cual al fondo había una puerta, era muy largo, pero seguro valdría la pena.

-No me digas que acamparemos aquí Tom. -Le susurré al oído

-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?

-No... bueno, sí.

-No importa... yo también.

Avanzamos por el pasillo y cuando estábamos por la mitad escuchamos un grito parecido al de un psicópata, me doy media vuelta y noto que al fondo del pasillo, un hombre viene corriendo hacia nosotros; todos estábamos asustados, pero al ver que el hombre se acercaba cada vez más, algo me impulsaba a avalanzarme sobre él.

Cuando estaba a sólo metros, me acerqué dos pasos y de un puñetazo lo derribé. Tom me dijo que no sea tan agresivo, pero al acercarme al hombre tirado, noté que dejaba de respirar... había muerto. ¿Pero cómo es posible eso de un solo puñetazo? De repente la luz se apaga y quedamos a oscuras, sólo se oyó el grito estremecedor de Mathew.

Cuando la luz volvió luego de unos segundos, la pesadilla comenzó: Mathew estaba tirado en el piso y le salía sangre del pecho a borbotones, le habían apuñalado, me asustó y tapo la herida con mis manos, Mathew respiraba aceleradamente, le dije que se tranquilizara.

-Tienen... que salir... de aquí... ¡AAAH!

-Espera Math, no te vayas, ¡te salvaremos!

-No hay tiempo, ya estoy herido y ahora pasaré al plano espiritual.

-¡Deja de decir tonterías, coño! ¡Resiste Mathew joder!

Sophie, Tom y yo llorábamos y temíamos por la vida de Math, hasta que de un momento a otro clavó su mirada en la mía... y ahí quedó... nuestro gran amigo Math.

-...

-...

-...

- ¡Vámonos! -Gritó Tom.

-¡¿Y que haremos con el cuerpo de Math, joder?! ¡Pensarán que lo asesinamos nosotros!

-No importa, vámonos de una p**a vez, ¡joder!

Corrimos hacia la entrada, pero estaba cerrada desde afuera, y Tom propuso una idea muy buena.

-Vayamos a la azotea, ahí hay una escalera para bajar.

Nos dirigimos hacia las escaleras y las subimos rápido, el hospital estaba maldito u ocupado por pasados enfermos, cuando llegamos a la azotea avanzamos hasta la escalera de emergencia; pero algo hace que Tom se detenga detrás nuestro. Al darme vuelta, Sophie y yo notamos que detrás de el, un grupo de "personas" (porque no lo parecían) le habían matado apuñalándolo por la espalda.

Sophie y yo empezamos a correr hacia la escalera, bajé yo primero y luego Sophie, detrás la perseguían las criaturas, cuando estaba a media escalera, veo que la desenganchan y ella cae desde una altura de 10 metros. Me acerco corriendo a ella y noto que está muerta, solté lagrimas pero rápidamente me paré y corrí, y es así como terminé en la comisaría señor oficial.

-General, es difícil de creer, ese hospital esta abandonado desde hace mucho.

-... No lo sé, los cadaveres estaban allí, y él describió sus muertes tal cual en la escena del crimen... no sé que creer.

-Está bien, entonces, ¿qué hacemos con él?

-... Déjenlo en paz, el joven está traumado.