Wiki Creepypasta

SOLO DOS: LA HISTORIA DE UN CIRCO

Hola, me llamo ████, y, por raro que suene, aquí en el circo hay una computadora, desde donde escribo esto. Tengo que hacer mi show, aunque no quiero, pero quiero prevenirlos, para los que no les pasó lo que a mí.

Todo empezó hace una semana. Mis amigos y yo fuimos al circo más cercano. Me resistí al principio, ya que el lugar era tétrico. Pero mis amigos me convencieron, y terminamos yendo. Cuando llegamos me arrepentí rápidamente, porque para empezar, no había nada, además, la calle parecía desierta desde hace mucho tiempo.

— Ya vayámonos —les dije

— Ahora que, ¿eres gallina? —dijo mi amigo Kevin

— Bueno, ya que —respondí, algo resignado.

Fue entonces cuando se me puso la piel de gallina, porque empezó a sonar una música de circo, de ningún lugar aparente. Al final, encontramos el circo. Estaba con carpas desgastadas, pero era el circo. De ahí nos separamos, dos de nosotros fuimos a comprar golosinas y Kevin y yo fuimos a ver que espectáculos había.

Fue cuando vi un cartel, este decía:

EL CIRCO OLVIDADO

Se place en presentar su nuevo espectáculo

Titulado:

Solo dos: la historia de ████ y Kevin.

Esto me dejó sorprendido, y más porque abajo había una foto de nosotros cuatro, pero solo Kevin y yo salíamos bien, los otros dos estaban tachados. En ese momento llegaron mis otros amigos, y cuando terminé de explicarles lo del cartel, se escuchó una voz que decía:

Bienvenidos, damas y caballeros, nuestro espectáculo “Solo dos” está a punto de empezar, sean amables y pasen, en breve los actores serán “mejorados”.

Empezamos a caminar. De la nada, salieron unos payasos, pero no los típicos, estos tenían el pelo negro. Uno de ellos tenía una máscara, y llevaba una sierra. Empezamos a correr, hasta llegar al centro de un escenario, en ese momento la voz se volvió a escuchar:

“Muy bien, el espectáculo va a empezar, pasemos con el primer acto: la muerte de los secundarios”

De la nada, un humo se cernió sobre nosotros y cuando se dispersó, Kevin y yo estábamos atados, mientras uno de nuestros amigos yacía ahí, muerto. Sin saber cómo ni porqué. A mi lado estaba mi otro amigo, con heridas muy fuertes.

—¡Corre, ya! —le gritó Kevin.

—¡CUIDADO! —grité, porque se estaba dirigiendo a un camerino. Y en el camerino, había otro payaso, esperándolo. Se dio cuenta demasiado tarde, pero el payaso ya lo había agarrado de la mano. Intenté desatarme para ayudarlo, pero ya habían desaparecido. Lo único que escuchamos eran gritos, gritos y más gritos.

De nuevo llegó ese inquietante humo. No podía ver nada, pero ya estábamos desatados.

Otra vez, esa maldita voz:

¡Bravo! Un aplauso por favor. Les daremos quince minutos a nuestros actores para prepararse para el segundo acto.

Se empezaron a escuchar aplausos, y sentí una mano en mi hombro. No vi nada, pero esa fuerza me empujó hacia el camerino, volteé y vi que a Kevin le paso lo mismo. Entré al camerino y vi el cuerpo inerte de mi amigo, aunque tenía la máscara de la tragedia. Ahí estaba también el payaso que supongo lo mató, y nos dijo, con una voz antinatural.

“¿Listos para el segundo acto?”

No tuvimos que escuchar más: salimos corriendo, abriendo la puerta de una patada y echando a correr. Mientras intentábamos salir de ahí, el circo se empezó a desgastar, las carpas se caían,

“¿Pero, que tenemos aquí? Parece que los actores quieren salir de escena antes de tiempo”

Ay,no, otra vez esa voz, y para colmo, anunciaba otro de sus actos. Antes me sonaba terrorífica, pero ahora ya me he acostumbrado.

Segundo acto, titulado: “un infierno cómico”

Recuerdo perfectamente la sensación de calor en mi espalda y a la vez, en mis pies, el lugar se estaba incendiando. De la nada, unos brazos nos agarraron. Pensé que eran unos brazos salvadores, pero al voltear me di cuenta de que no era así. Eran unos seres de apariencia oscura, con unas manos huesudas. Nos dejaron en un lugar seco. Y la voz hizo uno de sus últimos anuncios:

“Tercer y ultimo acto: donde los protagonistas se sienten agradecidos con sus salvadores y pagaron…! Trabajando para ellos!”

Sentí un pinchazo en mi hombro y lo ultimo que escuche fue un…

“Muchas gracias por ver. “El circo olvidado” se trasladará a una nueva cuidad, con dos nuevos integrantes”

Y de ahí… bueno ahora me conocen a mi y a Kevin como “los niños sin ojos”. Nos azotan si hacemos algo mal, pero aun sueño con escapar de aquí.