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''Siendo diferente''

Oh... dulce, dulce, dulce invierno... el frío estaba llegando para en el hogar de la familia del joven Kiru. Ya sabéis, la típica edad donde los adolescentes experimentan múltiples cambios tanto emocionales como físicos.


Kiru no iba a ser menos. Él era un chico tímido, amable, curioso... y en especial, afeminado. Su aspecto era bastante neutro, ya que no era ni muy gordo ni delgado. Su cabello era oscuro y largo, pero no lo suficiente como para que le llegara a los hombros, el color de sus ojos era de un azul muy claro. Sus padres lo querían bastante, aunque el joven no solía demostrar lo mismo.


Hoy salió con un grupo de amigos al cine donde de fondo se escuchaba una conversación entre unas jóvenes chicas adolescentes.


"Y es que, era mala pero de narices..."


"Ya ves, mira que la peli parecía buena en el tráiler."


El charloteo continuo duró como cinco minutos, el grupo de amigos de Kiru estaban sacando las entradas para la película que querían ver. Kiru mientras tanto,sentado en una de los asientos de espera de allí, observaba con atención a las jóvenes de antes, en especial a una chica con el color del cabello rubio. Ella era realmente atractiva, parecía una delicada flor que se podía romper en trocitos solo con caerse. La chica se volteó y notó como Kiru lo observaba, ella se disculpó con sus amigas y se acercó a saludar al joven sorprendido.


"Hey, tú. Hola, ¿Qué tal estas?"


"¿E-Eh?... oh, yo... estoy bien, gracias."


La chica sonrió ahogando una pequeña risa por la curiosa actitud que mostraba Kiru hacia a ella en ese momento. Él pobre estaba nervioso, esa chica era realmente linda y eso le producía inquietud.


Kiru volvió a mirar a la chica que esta estaba acomodándose al lado del nervioso adolescente. Se quedó observando su rostro...


"¿Alguna vez álguien te a dicho... que tienes un lindo rostro?"


Ella se sonrojó y dibujó una vez mas una sonrisa en su adorable cara. El grupo de amigos de Kiru apareció de pronto interrumpiendo a los dos jóvenes de su conversación. Antes de que se fueran a ver la película, Kiru se acerco una vez mas a la joven rubia.


"Oh, ¡Espera!... ¿Cómo te llamas?"


"Mi nombre es Seki, ¡Un placer!"


Kiru se encontraba pensativo en su cuarto, distrayéndose viendo revistas sobre chicas, moda, y muchas mas cosas de las revistas para adolescentes. Estos días a estado encerrado en su habitación desde el día en el que a conocido a esa chica.

"¿Por qué soy distinto a ella?"


El joven se levantó y se miró al espejo con bastante decepción.


"Ella es hermosa... y yo... yo no soy como ella..."


Kiru suspiró por la amarga realidad y dirigió su vista a la revista que anteriormente estaba ojeando. Su mirada volvió al espejo.


"Incluso las chicas de la revista son mas lindas que yo..."


Él llevo sus manos a su pecho, y lo manoseó por unos segundos. Tenía envidia de las demás chicas de su edad. Incluso pensaba que ellas se veían tan lindas solo para fastidiarle y recordar que no era como ellas.


A la mañana siguiente había un buen clima, parecía un gran día a pesar del clima de los anteriores días. Las clases de la escuela estaban por comenzar, y Kiru aun no había aparecido.


"Bien, buenos días alumnos. A partir de ahora la clase a empezado, sacar vuestros materiales."


Una figura delgada apareció en medio del salón de clase interrumpiéndola con golpes en la puerta y entrando en ella pidiendo permiso. Todo la clase se quedo atónita después de ver a la familiar figura. Era ni mas ni menos que Kiru... pero con un aspecto mucho mas femenino. Su ropa era del género opuesto del él que era, su cabello era mas largo que las otras veces. Y el tono en el que usó permiso para entrar era mucho mas suave y agudo que el que normalmente usaba.


El profesor, quien no daba crédito a lo que veía, le pidió por favor que le acompañara fuera de la clase un momento.


"Pero... ¿Qué demonios haces con esas pintas?"


"Disculpe profesor... ¿Hay algo de malo en mi?, por favor, sea sincero. Me e esforzado mucho en mejorar mi aspecto... pero yo, creo que sigo sin parecerme a las demás chicas... ¿Cierto?".


El adulto profesor miró al joven con cierta tristeza, él sabía lo que el joven estaba sufriendo con los cambios de esa complicada edad, pero también sabía lo muy mal que podría pasarlo si seguía con esa vestimenta.


"Kiru... tú sabes que debes aceptarte como eres... todos somos distintos de los unos a los otros. Esta sociedad... ya sabes, no creo que acepte así de fácil tus... "gustos"."


Kiru guardó silencio y bajó la mirada decepcionado una vez más. Al terminar la escuela, Kiru recibió lastimosos apodos de todo tipo por parte de sus compañeros. Comprendió lo que su profesor quería decir. En cuanto volvió a su hogar, se fue directo a su cuarto para poder meditar y llorar en soledad.


A la mañana siguiente, Kiru llamó por teléfono a Seki y le contó todo lo ocurrido y le pidió que quedaran en la entrada de su casa en esa misma tarde, añadiendo que sus padres no estarían y podrían estar mas tranquilos para hablar del tema. Tras colgar, Kiru rebuscó por uno de sus cajones hasta encontrar un pequeño cuchillo de paleta el cual utilizaba para mezclar colores de pinturas, ya que en su habitación se podía apreciar obras de arte creadas por él mismo.


Cuando sonó el timbre de la casa Kiru bajó por las escaleras que conducían a su cuarto hasta la entrada del hogar. Al abrir la puerta allí se encontraba Seki, con su radiante y dulce sonrisa. Ella se emocionó al ver a Kiru travestido ya que nunca había visto a un chico lucir asi.


"Vaya... ¿Te has visto?, ¡Te ves muy bien!. No puedo creer que se hayan burlado de ti así..."


Kiru mostró una pequeña sonrisa llena de gratitud junto a un notable rubor por las palabras de Seki hacia su aspecto.


"De eso quería hablarte, ¿Podríamos ir a mi cuarto?, se me hace mas cómodo para mi hablar ahí."


Tras subir al cuarto de Kiru y mostrarle un poco como es este, le aconsejó que se pusiera cómoda.


"Entonces, ¿Quieres hablar de ello ahora?. Estoy aquí para escucharte Kiru, soy tu amiga al fin al cabo."


Kiru se sorprendió bastante, el ya había tenido amigos, pero desde el ayer donde se vistió de chica no a vuelto a ser como antes. Por lo tanto, lo que le dijo Seki fue muy bonito de su parte.


"Seki... ¿Las amigas se ayudan en todo, no?"


"Así es..."


"¿Tú puedes ayudarme con algo en especial?"


"Oh... cuéntame, ¿Qué es?"


"Bueno... me da algo de pena... pero me gustaría que te acostaras en la cama y cerraras los ojos"


Seki se sonrojó bastante teniendo una idea en mente de lo que quería Kiru. Ella accedió algo nerviosa, pero seguía con la voluntad de que eran amigos al fin al cabo, y no le podía dejar tirado. Ella cerró los ojos y empezó a respirar e inspirar suavemente.


"Gracias, eres una buena amiga... ¿Acaso ya mencioné que tu rostro es hermoso,  junto con esas dos esmeraldas de ojos?"


La joven chica se puso roja por el comentario de Kiru, sabiendo que ella tenía de color los ojos de verde. Posteriormente, Kiru sacó en ese momento su cuchillo de paleta, y sonreía dulcemente mientras lo empuñaba.



Seki se levantó de golpe mirando la hora que era, se había quedado dormida. Al poco tiempo, recordó que era domingo.


"Dios... otra vez volví a soñar con lo mismo."


Se llevó la mano a su frente y empezó a frotarse suavemente. Seki salió de su cuarto y fue a darle los buenos días a sus padres quienes veían las noticias.


"Aun seguimos con la búsqueda del joven de 15 años de edad, Kiru Maeda. Quien desapareció sin dejar rastro tras el día posterior donde el anterior día fue víctima de graves insultos y apodos humillantes y lastimosos para cualquier chico de su edad, gracias a sus compañeros de escuela. Sus padres quien avisaron a la policía tras esperar la llegada de su hijo a casa, están desesperado por encontrar a su hijo. Aun nadie nos ha informado ninguna posible pista sobre el paradero desconocido de Kiru. Solo el profesor del estudiante, quien explicó sobre el gusto por la ropa femenina del joven chico..."


Los padres de Seki miraron a su hija preocupados por la relación que ella tenía con el desaparecido chico. El padre se atrevió a preguntar a su hija;


"Cielo... ¿Tú no dijiste algo de que ibas a ir a casa de Kiru, aquél día?"


Seki mostró su tierna sonrisa.


"Papa, se que estuvo mal mentiros... ¿Vale?, pero quería ver a un chico, y... bueno, usé la excusa de que fui a casa de Kiru para irme con el. Pero de haberme imaginado de que él iba a desaparecer así sin mas... hubiera ido a visitarle."


El padre de Seki asintió con la cabeza por la explicación de su hija, y le respondió que no tenía que preocuparse, lo entendían.


Después de un largo día para Seki, quien fue de compras y de fiesta con sus amigas, se acostó en su cama tras cenar e ir a su habitación. Se quedó mirando el techo pensativa un buen rato, hasta recordar que quería dibujar un nuevo cuadro. Rebuscó por toda su habitación hasta encontrarlo. Su cuchillo de paleta.


"Uhf... un poco mas y pienso que te había perdido. Vaya, sigues un poco manchado..."


Seki busco los demás materiales para empezar a dibujar el cuadro.


"¿Sabes?, gracias a ti tengo nuevas amigas. Una nueva casa, nuevos padres, un lindo sin fin de ropa en el armario..."


"Y todo te lo debo a ti, querida amiga."


"¿ Oh no es cierto?... ¿Seki?..."


En el cuadro se podía apreciar, un autorretrato de Seki.

Con sus hermosos ojos azules...

Autor: SoraRock.

Autorretrato de Seki