Sovereign Dog, Creepypasta. Escrita por: Alonso Durán
ACTO VII: Cenizas:
Capítulo XXI: NO MÁS QUE CENIZAS
07/06/1999
Nacimiento de la Era de Seda:
Forrester e Easton, sentados en una mesa comedor, frente a frente se miraban.
El Director tomaba sorbo a sorbo su copa de coñac, mientras decía tristemente al empresario:
—Voces comienzan a darse en las profundidades de este lugar, acusando a inocentes de aberraciones inhumanas…
>¿Te suena a una sinopsis de una película de terror? Es nuestra realidad, Easton.
>He hecho tanto por las Artes… Como Artista, no soy comprendido. Siempre supe que este día llegaría, en que la Reacción: desde los empresarios hasta la Iglesia, conspirarían contra mí.
>No me arrepiento de haberme enfrascado en una lucha justa contra ellos, ¡se lo merecen! Lo triste es saber que son más poderosos que yo. Estos estudios se hundirán… y yo soy su capitán.
—Director, si puedo preguntar, ¿qué será de los trabajadores?
—Si he de caer ante la ofensiva reaccionaria ellos deben seguirme.
>No siento pena por ninguno. Si ellos se comprometieron conmigo y con S.A. es porque valoran más las Artes que la economía, que sus vidas incluso.
>Si por algo les agarré cariño a su padre y a usted es porque me demostraron que, aun siendo empresarios, apoyan fielmente las Artes.
>Les agradezco por sus servicios.
Easton desvió la mirada.
—Director…
Charles lo miró.
>Tengo que confesarle algo… He acordado ciertas cosas con vuestros directores, guionistas y actores.
>Decidimos que, para desviar la atención de lo que está pasando, debemos crear películas que el público odie: Secuelas innecesarias, filmes comerciales, políticos, de pésimos guiones que cualquier fanático pueda hacer mejor.
Notó cómo al Director comenzó a temblarle la mano con la que agarraba la copa. Una vena palpitaba en su cuello.
>Al principio serán éxitos, pero sabemos que eventualmente nos haremos odiar, dañándose nuestras reputaciones y economías… pero es indispensable para que el público no vea ni le importe lo que aquí sucede. Como masas fanáticas es obvio que morderán el anzuelo, por años, lo mantendrán hasta que todo haya pasado.
>Sé que Kalikas le propuso una película de un perro. Veo necesario hacerla una serie, y a futuro comercializarla y alargarla, para suplir los fracasos que vendrán.
La copa del Director se trizó, aplastada por su mano; rápidamente la abrió y arrojó los vidrios sobre la mesa.
>Sepa que no dejo de apreciar el Arte que ha entregado al mundo. Pero considero que esto es necesario para todos.
Charles suspiró. Lloró una lágrima…
…asintiendo.
Tras eso, la recopilación de la cámara finalizó.
Bolt vio negro, oscuridad… Nada.
Retiró su vista de la cámara y, frotándose sus agotados e irritados ojos, vio a sus lados:
Oscuridad, Nada…
Giró en todas direcciones: Kalikas había desaparecido.
Volteó de nuevo: La cámara también lo dejó.
Estaba en un espacio llano, infinito.
Suelo gris, cielo oscuro, presentes una negrura completa y un silencio absoluto. Solo su propia respiración y latidos oía, mientras una única luz, roja, se hallaba sobre él: Aquella de un reloj digital que ocupaba todo el cielo como un eclipse ante el sol. Uno tan grande como si Júpiter hubiera reemplazado a la Luna.
Hora: 04:10-AM marcaba.
Respiró hondo, disponiéndose a proseguir su camino.
Caminó unos pasos…
…y entonces vio, por el rabillo del ojo, una figura.
Deteniéndose, quedándose quieto, miró con más detenimiento.
Ahí, a pocos pasos de él, medio oculta por la oscuridad, había una silueta.
De ojos verdes, esta lo miraba.
Retrocedió.
Hasta que escuchó su voz:
—¡Vaya sí tienes una historia que contar, ¿eh?!
No creyó lo que sus oídos escucharon.
Menos creyó ver, Verdaderamente, a aquella una vez se le acercó, abandonando la oscuridad y revelándosele:
>Hola, cachorro.
—No… No, ¡no puede ser…! ¿T-Tú… aquí?
Su amiga: la gata Mittens, a quien conoció en su Aventura Nacional, sonrió. Riéndose, le preguntó:
—¿Qué pasa, Bolty? ¿Acaso el gato te comió la lengua?
Sintió su corazón presionado.
La miró.
—M-Mittens… —Dijo.
Se le aproximó… temeroso.
—Todo este tiempo… —Dijo ella, su voz raspando cada palabra. Sentía su garganta trizada, arañada, mientras sus ojos le dolían y sus labios tiritaban, aunque ella sonriera. —…y no has dejado de conocer el mundo real…
—¿Mittens…? ¿En Verdad eres tú…?
Ella rio, acercándosele.
—Podría hacerte la misma pregunta.
Él asintió.
Se acercaron más…
…y se abrazaron.
Sintieron sus respiraciones, los latidos de sus corazones junto a sus pulsos acreciendo, en tanto él comenzó a llorar.
—Maldita sea, ¡sí! —Exclamó, luchando por no derrumbarse— ¡En verdad está pasando, ¡en Verdad está pasando!! Sí, ¡sí! Por fin…
>No sabes cuanto las he extrañado.
Ella asintió —Lo mismo digo.
—¡Estoy más cerca! ¿No es así?
—Mucho más cerca.
—¿Cómo está Penny?
—Bien… Mejor que tú al menos.
Se separó, diciendo —Tengo que despertar ya. He pasado demasiado tiempo aquí, ¡ella me necesita!
La chica bajó su mirada.
>¿Viniste a ayudarme o algo así? ¡¿Cómo despierto?! ¡¡Necesito estar con ella!!
—Bolt —Mittens dijo con una voz casi igual de rasposa, con la diferencia de que su garganta se notaba más irritada que rota— ¿Acaso no has aprendido nada esta noche?
Él frunció el ceño —¿Qué?
Ella suspiró.
—No lo entiendes aún, ¿eh? ¡Por algo no has despertado!
—¿De qué hablas?
—Tu deseo de protegerla y de salvarla es lo que te trajo aquí. Y ese mismo deseo solo te lastima, y seguirá lastimándote si aún lo preservas contigo.
>Piensa en ti mismo, Bolt. Estás más cerca de lo que muchos han estado, más cerca de lo que alguna vez pensaste poder lograr, no tires todo por la borda ahora.
—Mittens, ¿a qué te refieres?
—Aunque hayas creído dejar el show, este sigue controlando tu vida y tus acciones. La salvaste de ese incendio, ¿no?
—Yo… sí, supongo.
—Sí, la salvaste, así como a más personas, y ello es un acto noble.
>Sigues siendo un héroe. El problema es que no es algo que tú decidieras. Sigues cumpliendo el rol que te asignaron los estudios, no por altruismo, sino porque ellos gobiernan tu mente, tu cuerpo, tu vida.
—No entiendo.
La joven poco a poco perdía la paciencia.
—Incluso aquí te has encontrado con los soldados de Calicó. Estos te dañaron al inicio de todo, y luego te enfrentaste a ellos, saliendo triunfador…
>¿A qué te recuerda eso?
>Ahora sabes qué clase de gente está debajo de esos trajes: gente sencilla, normal, unos buenos, otros malos, pero los sigues viendo como villanos, soldados de una organización malvada quienes te atacan, que buscan dañarte, ¡que te dañan…! Esos a los cuales debes enfrentarte en defensa propia, acabándolos.
>No es la primera vez que sueñas eso. Has tenido pesadillas con ellos desde tu primera semana en los estudios, desde el primer episodio de tu show.
>Quizás ahora sepas que es un show, pero tu mente no lo olvida. Tu mente sigue creyendo que eres un héroe amenazado por el mal, al cual debe enfrentar en defensa…
>…"Santa defensa" de ti, de Penny, de vuestra nación, haciendo la "Guerra Justa" contra sus "enemigos".
>Ese es el pensamiento que Kalikas y los estudios quisieron inculcar en el público. Lo lograron contigo. Para ti todo fue real, y poco a poco para el público también lo es. Ya viste todo lo que produjo ese pensamiento. En Verdad, el cerebro no distingue entre lo ficticio y lo real, cachorro.
>Irónico, ¿eh? Siempre creyendo luchar contra el Malvado, para que al final resulte que siempre le serviste a él y a sus ideas, que dominan tu mente.
>No eres Soberano de ella.
>¿Lo comprendes?
—¿Cómo sabes todo eso? ¿Cómo sabes que el actor de Calicó se llama Kalikas?
—…Te estuve esperando a que llegaras. Me fui enterando de cosas por mientras.
—Así que te enteraste de que los estudios me manipularon.
—Manipularte es una palabra suave. ¡¿Qué no ves cómo te destruyeron?! ¡Te hicieron existir en una mentira durante toda tu vida! Gobiernan tu vida, tu mente, ¡por todos los cielos, si hasta te enseñaron a matar…!
—¿¡Qué!? ¡¡¿¿De qué estás hablando??!!
Ante aquello, ella sonrió —Es broma, ¿cierto?
Perplejo, la miró.
Ella rio, divertidísima.
>¿Lo has olvidado? En nuestro primer encuentro, lo primero que hiciste fue atacarme sin provocación, amenazarme de muerte, e intentar matarme. En el show creías matar a cientos de soldados en cada episodio, como si no fuera nada…
>Aquí, has descubierto que la muerte no es tan romántica como la muestran las películas o series.
>Pero, por algo la mostrarán así, ¿no crees?
>Por algo enseñarán que, si se lucha, debe ser por otros, salvo por ti mismo.
—¿Te refieres a Penny?
—En general. Salvar a otros es noble, tú mismo me salvaste en esa ocasión, inspirado por un discurso televisivo heroico. No puedo negar eso. Pero debes comprender que, para salvar a otros, primero debes salvarte tú mismo; y eso es lo opuesto a lo que los estudios te metieron en la cabeza.
—Yo… supongo que tienes razón.
—No soy yo quien la tiene, cachorro. Es La Verdad.
Él suspiró. —Supongo que sí.
>Pero, ¡ya está! Ya la salvé.
—Podrías no haberlo hecho.
—¿Y por qué no debería?
—Lo ya dicho.
Desvió la conversación.
—Hecho está, ¿qué me queda por descubrir?
—Quizás que no haberlo hecho habría sido lo mejor para ti y, si insistes en ser un héroe, para muchos también.
—¿Qué? —Entre confusión y ofensa, él replicó— ¿Cómo es que eso sería algo bue…?
—Te salvas tú, y dejas de alimentar a unos estudios que han hecho muchísimo daño.
—¿Estás sugiriendo que la abandone sin más en el fuego?
—No lo diría así. Estoy sugiriendo que lo mejor para ti es abandonar un escenario que te daña como el fuego.
Retrocediendo, viéndola con repulsión, él exclamó:
—No eres Mittens, ¡no puedes serlo! ¡¡La Verdadera Mittens no es así!! ¡Eres falsa! ¡Eres egoísta, eres malvada, pretendes que una niña termine como esa…!
—¡Y dale con ver "Malvados" dónde no los hay!
>La "Verdadera Mittens", cachorro, conoce lo que ciertos humanos son capaces de hacer con los animales, inclusive con aquellos que dicen amar.
>Te hablé de mis dueños, ¿no? ¿Recuerdas que te conté que me abandonaron?
El joven sintió frio en su espalda, un dolor en su pecho —Sí. Lo recuerdo.
—¿Te conté que trabajaban en un matadero?
—¿Qué es un matadero?
Ella sonrió —No quieres saberlo.
>Aunque no son muy distintos al lugar del que vienes.
—¿Qué tienen que ver ellos con Penny?
—Que pasa y resulta, Bolty, que yo fui como tú. Como tú, con ellos guardaba conmigo el amor que me mostraban y recordaba solo los buenos momentos que pasamos juntos, cegándome a sus manos oscurecidas. Como tú, hice la vista gorda al trabajo de mis dueños. Los seguí amando.
>Durante dos años viví enrabiada con ellos exclusivamente porque me abandonaron. No pensaba en todo lo que habían hecho, ni siquiera lo veía. Todos esos animales me eran indiferentes.
>Pero poco a poco me fui dando cuenta. ¡Vaya me costó perdonarlos…!
>…pero finalmente lo hice, y por eso estoy aquí ahora. Los perdoné, pero no por ellos, sino que por mí. Aprendí a superar lo que durante tanto tiempo me inmovilizó, y a seguir adelante por mí.
>¿Sabes cuál es la mejor parte? Eso último fue por ti. Por ti aprendí a perdonar.
—¿Cuál es tu punto, Mit?
—Que debes hacer igual. Con ello, aprendí a desprenderme totalmente de eso que me ataba. Aprendí a superarlos y dejarlos vivir sus vidas, para yo poder vivir la mía.
>Debes aprender a dejarla ir, Bolt.
—¡¿Qué?! ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho Penny?
—Ninguno, pero ella te ata, aún sin quererlo y sin saberlo. Ella mantiene viva la idea de que eres un héroe que existe para proteger y salvar a otros. Esa idea es de fabricación "made in S.A." y te ata a los estudios. No será hasta que te deshagas de la causa de esa idea que te desharás de esta, y de los estudios. Dejarán de controlarte. Solo así serás Soberano de ti mismo.
>¿Sabes lo que es ser Soberano? Aquel que "posee y ejerce la autoridad suprema e independiente". Es decir, aquel que decide, aquel quien sujeta las riendas, aquel quien gobierna. Serlo de ti mismo es gobernar tu vida, priorizarte tú. Hay casos dónde uno cede esa Soberanía: los padres, por ejemplo, pero ello es decisión de cada quien. No es tu caso.
>Si comprendes todo, es que has visto La Verdad y has Despertado.
El joven sintió que su cabeza empezaba a dolerle. Como si poderosos engranajes comenzarán a funcionar en el interior de una máquina mal engrasada, raspándose y limándose, restregándose y lijándose, trisándose algunos de sus dientes. Desempolvándose, pronto giraban a gran velocidad, lanzando chispas y destellos.
Quiso detener ese movimiento, pero toda lógica hacía acelerarlo. Escuchó de pronto una voz en su cabeza, poderosa y destructora como una perforadora que rompía su cráneo y su cerebro, ordenándole que admitiera que eso era Verdad. Era casi como si esa voz fuera su unidad central de procesamiento tratando de corregir todo problema existente en su programación y funcionamiento.
Aquello provocó que una oleada de malestar invadiera al joven. De repente le pareció muy mal negar todo, aún más horrible el tratar de impedir que todo se corrigiera y empezara a funcionar correctamente en él.
La única forma de lograr eso último, la única solución a todos sus problemas era, después de todo, admitir que eso era Verdad.
Los mecanismos de sus maxilares superiores e inferiores estuvieron a punto de abrirse para dar paso al código de corrección emitido por sus cuerdas de voz. No obstante, un oleaje de chirridos, chillidos y zumbidos comenzó dentro de su cabeza. Mil voces le imploraban detener todo aquello. Gritaban el nombre de Penny en concordancia con gritos desesperados de “ayúdame” y “sálvame” y visiones de él rescatándola. Del incendio, de los soldados del malvado doctor Calicó, de derrumbes, de explosiones…
Visiones de él salvando a las personas.
Visiones de él salvando a la nación.
Visiones de él salvando al mundo.
Visiones de él salvando a los estudios Sovereign Entertainment de su hundimiento.
Hicieron añicos la perforadora. Espetó:
—¡No, Mittens, ¡no!! Ya he visto La Verdad. He visto lo que ocurrió en esos estudios, pero yo ya escapé de ahí, ¡y tú misma viste que Penny no es como ninguno de los humanos que ahí se encuentran…!
La gata, suspirando, asintió.
—Es Verdad. La diferencia entre tú y yo, Bolt, es que tú sí tienes una dueña que te ama y se preocupa por ti. Tu dueña no te abandonó, ni lo haría si por ella fuera…
>…pero ella no mueve los hilos.
>Esta no es tu historia, es la de muchos. Esto es mucho más que ustedes dos, Bolt, incluso que yo misma.
>Miles de personas, cientos de animales, sobrevivieron atrapados en esa jaula, deseando simplemente Vivir. Habrían dado cualquier cosa por salir de ahí. Lo deseaban… mientras perdían a los seres que más amaban. Tú saliste, pero por amar tanto a otro ser es que quieres enjaularte.
Ella rio.
>¡Qué gran ironía…!
>No te culpo. Si mis dueños me hubieran amado tanto como Penny te ama, llegando a priorizarme por sobre sus trabajos, seguramente seguiría actuando como tú hasta este día: Buscaría reencontrarme con ellos, a pesar de saber dónde trabajan y a quienes sirven.
>Pero, así no son las cosas.
>Debes desprenderte de lo que te esclaviza.
—Penny no me esclaviza y lo sabes. Una cosa es que estemos rodeados de malvados, pero ni nuestro show ni nosotros hemos cometido ningún mal.
—"El show que mantiene vivo a S.E. no tiene nada que ver con lo malo que ocurre ahí", ¿eh? Ese show cuya filmación post-Forrester costó la vida a un doble de riesgo de Calicó, despedazado en una explosión que se salió de control, de un actor estrellándose en una escena de persecución, y de cinco trabajadores en accidentes durante secuencias; ese show que quemó y mutiló a tres actores con pirotecnia, y a doce trabajadores… Ese mismo show que es lo único que mantiene vivos a los estudios. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo?
>Hasta algunos Malvados se dan cuenta, y se van.
Tras esas palabras de la chica, la computadora central del joven fue atacada e invadida por una visión que cubrió todo su sistema visual:
01/01/2013:
Hora: 12:26-AM.
Oficina de Art Easton. Sede central de The Network Z.V.
Mindy Parker, puños apretados y mirada iracunda, protestaba ante el CEO Arthur Easton:
—Desde que te he obedecido, sin ningún cuestionamiento, el mundo entero me odia. Me ve como una amargada, una insensible, una ladrona parasita…
>Debo admitirlo… Todos han estado en lo cierto. Me he equivocado todo este tiempo. He sido ingenua e idiota.
Hizo una pausa, mirando a su jefe, escaneándolo, esperando ver una reacción, mínima que fuera…
…Nada.
Continuó, golpeando la mesa.
>Mientras te hablo, diez mil personas trabajan quince horas diarias en S.E., todo para que sus familiares, más de cincuenta mil personas, sobrevivan con lo básico. ¿Por qué? No por el progreso, ni por las Artes, ni para beneficiar a una mayoría cliente.
>Al fin me he dado cuenta, ¡es por ti!
>Por ti, y por todos tus amigotes: Directores como Forrester, actores como Blank, ¡eres igual a los artistas!
>¡Por ti, todo está como antes! ¡Por ti, más de cien trabajadores han muerto! ¡¡Por ti, más de mil niños, mujeres y jóvenes han sido violados y pervertidos, solo en Sovereign Entertainment!! ¡Todo mientras tú y tus aliados gozan de abundancia y de placeres, ¡robándoles a buenas personas, quienes lloran a las víctimas que les dejan!! ¡Ustedes, que encarcelaron a inocentes y liberaron culpables, ¡arrasan hogares, y sobre ellos construyen vuestros castillos, ¡VIVIENDO COMO REYES!!! ¡¡¡USTEDES HAN ASESINADO, VIOLADO Y DESTRUIDO…!!!
>Han destruido las artes, ¡a las personas, su soberanía personal, ¡SUS VIDAS!!!
>¡Me has destruido a mí! Mis sueños, mi moral, mis creencias… de que yo hacía las cosas bien. ¡Me mentiste todos estos años!
>Me destruiste. ¡¡Me hiciste manchar mis manos limpiando los cadáveres que ustedes dejaban!! ¿¡Todo para qué!? ¡¡Para nutrir a una pequeña élite corrupta, ¡UNA MINORÍA POR LA QUE LA MAYORÍA ES SACRIFICADA!!!
>Kalikas tenía razón, no los ves como humanos, ¡sino como herramientas para imponerte, ¡que puedes restar!!
>Me convenciste con que todo mejoraría cuando The Network controlara los estudios, ¡pero nada ha cambiado! ¡Como estúpida te creí, ¡te apoyé, ¡te ayudé!!!
Desde su asiento, sin emociones, Easton la cuestionó:
—Parker, sé honesta conmigo. Si en lugar de beneficiar a una minoría, todo eso beneficiara a una mayoría, ¿tendrías problemas con algo de lo que has di…?
—¡¡LO ADMITES!! ¡Acabas de admitirlo!
—Tú también, Parker —Art la miró a los ojos. Ella, confundida, tembló.
>Admites que no te es problema que personas sean sacrificadas, sino que lo sean por una minoría.
Parker quedó helada. Llevó una mano tras su espalda baja…
>¿Qué vas a hacer?
…De su bolsillo, sacó un documento que colocó sobre la mesa.
—Renuncio.
Inmediatamente tras decir eso, Easton tomó un lápiz y firmó.
—Ok.
Anonadada, preguntó:
—¿No valgo nada aquí?
—Ya no.
Dando un pisotón al suelo, Parker se irguió y lo observó.
—Te deseo lo mejor —Le dijo. Girándose, con el mentón en alto salió de la oficina.
Pasados unos segundos el Vistazo a La Verdad terminó. Sus cámaras volvieron a ver a los ojos de la joven.
—Espero de todo corazón que haber visto el Mal Verdadero, en esos estudios, te haga actuar así.
>Si hasta ella, una "villana", terminó dándose cuenta, ¿por qué un "héroe" cómo tú debería caer al abismo?
—Quizás… —Él buscó responder. Las voces en su interior callaron. Murmuraban, pensando en explicaciones.
>Quizás porque…
Murmuraban, temerosas, alarmadas.
>Porque…
Ella sonrió.
—¿Porque…?
Una explosión de chispas surgió desde dentro. Poniéndose de acuerdo, todas exclamaron:
—Porque es imposible que hoy, después de todo lo que pasó, los estudios sigan siendo iguales.
>Es más, es imposible que los estudios sean así de malos, ¡habrían cerrado!
Ante aquellas respuestas, la chica estalló en carcajadas. Se retorció en el suelo, llorando de risa.
Él tembló.
—¿Tú crees que Verdaderamente algo ha cambiado para mejor? ¿Crees que los habrían cerrado?
—¡Sí! Es imposible que tras todo lo que pasó nada haya mejorado.
Aquella se desternilló. —Torpe perro, ¡tonto, ¡ingenuo!!
>¿Sabías que la enorme mayoría de quienes no ven La Verdad es porque, o no la entienden, o se niegan a creer que las cosas estén así de mal y mantienen la esperanza de que todo mejorará por su cuenta?
>Esa mayoría se queda quieta, no hace nada. No porque deseen males para sí mismos, sino porque creen que si actúan les irá peor.
>Es triste. Son la clase de gente que se queda atrapada en un incendio esperando ayuda…
Ella suspiró, en tanto él tragó saliva.
>Adelante, mira y dime si algo ha cambiado en Verdad.
Se repitió el proceso, siendo invadida otra vez su computadora central. Los engranajes moviéndose pesadamente dieron energía a un nuevo Vistazo:
Vio una sala de reuniones, cuyos grandes ventanales daban a amplias vistas de la ciudad y cuyos treinta asientos eran ocupados por hombres formales, de extremo a extremo desconocidos, salvo por ciertas excepciones: El sheriff Jeffrey Pullman, el CEO Arthur Easton, el actor Nicholas Blank y, a su lado, en el centro de la mesa: el Director Charles Alexander Forrester, quien presenciaba la discusión acalorada entre presentes.
—Debemos evitar a toda costa que una sublevación como la de S.E. sea replicada en nuestras instituciones. Si unos pobres esclavos como los que tiene Forrester demostraron cuán bien pueden organizarse, equiparse y atacar, no quiero imaginar lo que podrán hacer nuestros empleados y sus familias si comienzan a juntarse e intercambiar testimonios. Serán mucho más peligrosos.
—Peligrosos o no, la potencial amenaza que tal vez -y solo tal vez- constituyan no se comparará a la que ya representan innumerables periodistas, ONG’s, agrupaciones "pro los derechos de los trabajadores, de las mujeres y de los niños", curas rojos, animalistas, y medioambientalistas. Nos son terribles dolores de cabeza.
—Caballeros, caballeros… —Intervino Forrester—. Vamos un paso a la vez. Primero, lo que nos reúne hoy aquí: Los casos de abuso sexual…
Un silencio punzante se volvió tirano del lugar, gobernándolo con puño de hierro…
…hasta que Forrester contraatacó:
>¿Nadie? ¿Ningún voluntario?
>Usted, monseñor Sare… —Se dirigió a un hombre mayor, de túnicas negras con agregados dorados y fucsias, sonriéndole —Monseñor John Sare, su asistente: Mark Philipson Masterson, y usted, cardenal Rosman… ¡Qué buena fama tiene vuestra institución, ¿eh?!
—Sepa que se ha exagerado mucho sobre lo que ha ocurrido en algunas de nuestras iglesias, Director.
—¿Ah sí? Y por eso supongo que están aquí, ¿eh? No creo entonces que tengan problemas si vuestros casos aún no revelados salen a la luz, ¿no? —Sonrió Charles, sarcásticamente.
—No más que los que usted tendría si se revelan los suyos propios, director.
Forrester desvió la conversación.
—Ustedes, ¿algo que decir?, más allá de que compartan ese temor —Preguntó, dirigiéndose a los demás hombres de trajes y corbatas.
—Creo que queda claro que son tropiezos que nos afectan a todos, Director… —Admitió el pastor Werrl— Y no, no podemos permitir que se conozcan. ¿Para que todo lo que construimos se venga abajo? No.
—¿Quién dice que se vendrá abajo? —Preguntó Ted Hartford, CEO de la multinacional epónima— ¿Cree que todo lo que ya hacemos no es suficiente para hipotéticamente provocar una "revolución"? Nunca pasa nada. Yo propongo que seamos "transparentes", revelando no más que el 10% de casos. Así demostraremos que "no tenemos nada que ocultar", y no perderemos más del 1% de nuestros consumidores, el resto se quedará.
La sala entera se llenó de murmullos.
—No podemos tomar ese riesgo —Exhortó el gobernador de California.
—Quizás sea así, Teddy, pero en ese 1% habrá gente muy peligrosa que será capaz de poner bombas en su recinto.
—Usted ve demasiadas películas, senador.
—No tiene sentido intimidarnos. ¿Qué van a hacer? ¿Seguir con la toma de S.E.? No voy a negociar. ¡Yo digo que los acallemos! —Propuso Pullman.
—Aguarde un momento, Sheriff, al menos a que hayan hecho algo despreciable; de lo contrario, la opinión pública se le irá encima.
—Caballeros… —Interrumpió nuevamente Forrester.
>…Ya tenemos suficientes enemigos contra los que luchar cómo para que nos peleemos entre nosotros.
>Como bien dijo el empresario… ¿cómo se llamaba usted…?
—Stein.
—…Stein, no podemos utilizar las armas… aún. Negociemos. Cuando se desocupen mis estudios, tendré en mis manos la solución a todos nuestros problemas.
—Sí, dejar de hacer sus pseudodocumentales "de denuncia" que…
—Es más que eso, Easton: La cámara. Ella es un arma increíble, todos aquí lo sabemos. Esa arma hay que dirigirla hacia nuestros enemigos.
—¿Lo que quiere decir…?
—A ellos achacar los casos. Contar historias de buenos y malos. Si ya creyeron lo de Irak, la gente creerá esto, a mí me ha creído. Así de fácil es: Yo poseo la cámara, la manejo y grabo. Easton, usted difunde las grabaciones.
—¿Y nosotros…?
—Por igual. Además, claro, de testificar a mi favor si termino en juicio; yo así lo haré por vosotros.
—¿Cómo sabemos que podemos confiar en usted?
—Estamos todos en las mismas, señores. Todos aquí somos innovadores, quienes poseemos una creciente oposición interna. Sea Kalikas, sea Freeman, sean Parker o Falconner, son una amenaza para mí, y consiguientemente para vosotros. La Reacción es inevitable, y debemos combatirla. Poseemos los medios, es hora de ocuparlos.
Todos asintieron.
—Nuestras corporaciones sostendrán vuestra iniciativa, Director —Dijo uno de los tres hombres frente a Forrester quienes habían guardado silencio hasta entonces. Los dos a su lado conveniaron.
—Y nosotros dirigiremos proyectos en vuestro favor. —Nuestros directores y actores los harán posibles. —Nadie sospechará de vuestra competencia —Acordaron Heywood Hoover, Harvey Miller y Alois Lestein, los CEO’s de Wonderful Movies, Majestic y Virtuosa Films respectivamente.
—Y nosotros las financiaremos —Declaró Hartford, a lo que los demás empresarios convinieron.
Entre conversaciones y estrechones de manos, así como intercambios de miradas de sus ojos azules claros, Forrester sacó una hoja la cual firmó, misma que pasó a Easton, Easton a Sare, Sare a Masterson, y así pasándoselas hasta completar la mesa en sentido horario.
Entonces, el Vistazo se desvaneció.
Luego, tuvo otros: Noticias, todas de The Network:
Corto “Ross” de S.E. recibe gran acogida.
“Como crítica a la brutalidad policial durante las protestas de Los Ángeles, S.E. nos regala este maravilloso corto documental dónde el responsable de los casos de violencia y asesinatos contra manifestantes: Walter Ross, es expuesto ante el mundo”. Relata Sebastián Rocío, crítico profesional de La Academia.
Majestic Incorporated anuncia su película más polémica en mucho tiempo: “Life and Death of S.W.M.”
Comienza el juicio contra el doctor Peter Connor.
02/17/2007
Se espera que el hombre cuya historia inspiró el documental “Malpractice” reciba sentencia ejemplar por manipular pruebas incriminatorias.
Agotada toda energía en su computadora, la máquina cedió.
Las voces callaron. Él volvió a verla.
Sentía su cabeza extraña, como si células empezaran a aparecer entre los metales que él era.
Sus oídos captaron la voz de aquella:
>Por él, por sus estudios, hasta ahora muchos sufren, cachorro, tú mismo.
—El público no lo tolerará. Tal vez los hayan engañado, pero cuando vean La Verdad…
—Al público, especialmente a los que dicen ser tus fanáticos, no les importa nada de lo que aquí has visto. Odian a Sovereign Entertainment, pero porque últimamente produce películas malas, le han deseado la muerte a Forrester, pero porque la calidad de sus obras ha decaído, desean ver caer a los estudios, pero porque estos "han arruinado tu serie" y "han arruinado las Artes".
>Quienes no lo han amenazado -la mayoría- creen que Forrester y los demás directores y actores: los artistas, son unas "pobres víctimas de unas malvadas corporaciones y ejecutivos diabólicos a los que sólo les importa el dinero". ¡Sí! ¡Tan "pobres víctimas" serán que se reúnen todos en una mesa a contar sus fajos de billetes y a encubrirse unos a otros!
>Al público no les importas, a nadie de los estudios les importas realmente…
>Por eso, cuando a nadie más le importas, debes importarte a ti mismo, amarte a ti mismo, tenerte a ti mismo.
>¿Por qué? Porque nada ha cambiado…
Ella suspiró.
>En Verdad lamento que sea a través de tu show que Forrester y los suyos sigan viviendo… pero debes hacer algo al respecto, por ti.
—No me importan Forrester ni los suyos. Penny es quien me importa, y ella me ama.
—Una persona que, lo quiera o no, te hace sufrir y dañarte a ti mismo no puede decir Amarte.
>Una persona por la cual tú te sacrificas cada día sin ella hacer nada a cambio, que te ata, que te quita, que deja que otros te traten como un objeto a desechar sin oponer verdadera resistencia, que te abandona cada noche… no puede decir Amarte.
>Siento decirlo, pero Penny sigue siendo la hija de Charles Alexander Forrester.
—¡¿Y qué voy a hacerle?! ¿¿¡Cual es la solución al respecto!?? ¡¡¿Dejar que termine muerta como esa pobre niña…?!!!
—Deja de pensar como si fueras el héroe de una película que decide a quién salvar y a quién condenar.
>Empieza a pensar por y para ti mismo.
Ante aquella ordenanza, el joven resopló, sentándose, exclamando.
—¡No sé cómo hacerlo! Por lo que me dices, ¡ahora sé que otros siempre piensan por mí!
Silencio.
La chica lo miró, luego al suelo, lo volvió a mirar, suspiró, y se sentó a su lado.
Estuvieron sentados por varios minutos en absoluto silencio. Solo respirando, lenta y suavemente.
Entonces, ella rodeó su espalda con su brazo, y le dijo:
>"No hay hogar como tu hogar. Ahí perteneces tú…"
Ante aquello, el joven se estremeció.
>¿Te suena esa frase? Es una bonita canción —Suspiró ella, mirándolo a los ojos.
Él asintió.
Lo acercó.
>Bolt, tu hogar no es aquel lugar dónde naciste, ni siquiera dónde está tu sangre, o tus vivencias, o tus recuerdos… es aquel lugar que sientes cómo uno. Ese al cual quieres regresar, sea tras un largo día de trabajo, o de aventuras. Ese dónde deseas estar.
>Puede que hayas vivido mil aventuras en tu show. Quizás creíste visitar lugares lejanos. Adivinaré: Paris, Londres, Atenas, Roma, Berlín…
>Pero jamás conociste un hogar. ¿O acaso te resultaba cómodo dormir cada día sólo en el frío suelo del remolque dentro de S.E.?
El joven ladeó la cabeza.
>Tú no decidiste nada de eso. Ni saliste jamás de los estudios.
>Tal vez creíste adentrarte en junglas exóticas y grandes bosques…
>…pero no sabes a qué huele una flor que nació y creció en libertad. No una que fue plantada por humanos, regada con pesticidas y químicos, puesta en un entorno ideal y bañada por luz artificial, para ser la decoración en un set de filmación cerrado, no… Hablo de una flor de Verdad.
>No sabes cómo luce una flor que germinó al aire libre. Que soportó el sol abrasador, lluvias torrenciales, ventiscas e insectos, y se endureció por ello.
>Si hablamos del género de tu obra: la acción, podrías contarme mil historias sobre cómo heroicamente te enfrentabas a soldados enemigos y los hacías pedazos… Adquiriste un físico envidiable, puedes correr, saltar, dar piruetas, incluso combatir.
>Sabes lo que es combatir. Pero no sabes lo que es luchar. No sabes lo que es huir aterrorizada por las calles de un humano borracho que Verdaderamente quiere rebanarte el cuello con una botella rota. No sabes lo que es entrar en pánico, sentir tu corazón latir con fuerzas, bombeando tu sangre mientras huyes despavorida y sientes que tus piernas se cansan…
—Lo viví cada día de mi vida.
—…Es "verdad"… pero no fue por ti. No era tu vida la que te importaba, sino la de ella. No era por ti que tú luchabas, que tu corazón se aceleraba, o que tus pelos se ponían en punta, era por ella.
>Nunca gritaste por ayuda para salvar tu vida. Nunca lloraste por lo que sentías ni te sentiste vulnerable por ti mismo, nunca te ocupaste de ti, porque "eso no es lo que hace un héroe".
>La amas tanto, que olvidaste amarte a ti mismo…
>…y tu amor hacia ella no es más que el producto de un guion.
>Conoces tu rol como héroe, y ella conoce el suyo como la princesa en apuros que sabe algunas cosas de hackeo… pero ella no sabe cómo enviar un correo a través de una computadora.
>Te recuerdo: lo que digo ahora no es algo que ninguno de los dos haya querido. No es algo que ustedes hayan decidido. No es una vida que ustedes dirigen.
>No son quienes habrían elegido ser.
>Primero fue Forrester, luego Howard, quienes se convencieron de que es a través de una pantalla que puedes mostrar al mundo quién eres, tu vida, tu realidad. Sacrificaron a innumerables antes de finalmente conseguirlo contigo.
>Quizás seas un ídolo para muchos, un "héroe", alguien a quien admirar. Pero yo no veo nada admirable en ti. ¿Sabes por qué? Eres espectáculo, y nada más. Cuando veo tus ojos no veo alma alguna, ni brillo, ni historia, solo veo dos iris azules y pupilas negras.
>Eres Bolt: El Súper-Perro. No hay nada, ni anécdota, ni vivencia, ni emoción, ni objetivo, ni sentimiento, ni interés, ni gesto, ni frase, ni palabra que yo no pueda conocer de ti tan solo agarrando el control remoto y sintonizando tu show en la tele.
>Eso eres tú: No más que cenizas. Restos grises y quebradizos de la leña de un fuego que vive eternamente quemando a otros. Siempre serás cenizas…
>…a menos que actúes para gobernar tu destino.
>Vive.