FANDOM


Descarga-1434142897

Lo último que oí antes de entrar en el laberinto era una advertencia:

"No te detengas, no pierdas el tiempo y hagas lo que hagas, no sigas los gruñidos."

Debí haberme detenido allí mismo e irme del carnaval con ella. Pero mi novia Amy, estaba muy entusiasta, y quise aventurarme. Creo, debería explicarme; hace un par de días, Amy había ganado dos entradas para el Carnaval local en un concurso. Ella se volvió loca por lo del Carnaval, así que  llegó alrededor de casi una hora antes y me arrastró con ella el día decidió ir.

La cosa era, como quiera que fuera, que yo odiaba los Carnavales, quiero decir, ¡yo no podía soportarlos! Simplemente parecía como si fueran una cámara de tortura disfrazada, con todas esas casas de diversión, laberintos encantados y casetas de tiro, sólo me sentía incómodo caminando alrededor de ellos. Pero Amy quiso ir, no tuve otra opción.

Cuando llegamos por primera vez, yo me las había arreglado para evitar la mayoría de los juegos mecánicos, puestos de comida y casas de diversiones. Todo lo que hicimos fue hacer tiros en las  galerías, diseñadas para drenar las carteras de idiotas obstinados, y comer hot dogs en bollos rancios.

Sí, no fue el mejor día que he tenido, pero recuerda que yo estaba tratando de salir de allí lo más rápido posible. Después de un tiempo, Amy empezó a aburrirse y justo cuando finalmente mis esperanzas de salir de este hoyo de mierda estaban iluminándose, lo vio.

Era una carpa cirquera de tamaño medio con una señal de madera clavada, decía: "¡Monster Maze!" En el centro había un payaso extrañamente vestido gritando con un megáfono: "¡Venga, vengan todos al laberinto MONSTER MAZE! ¡Dentro de esta carpa usted será capaz de poner a prueba su ingenio con un T -REX real! ¡Sólo 10 miserables dólares lo están separando de un momento verdaderamente increíble!".

Incluso en estos momentos, me pregunto qué es lo que me atrajo a este lugar, no me pareció tan diferente del resto de las tiendas cirqueras en mal estado. El discurso del payaso ciertamente no era convincente, pero de un modo u otro, los dos nos quedamos fascinados con la pequeña atracción de la feria, tanto es así que, los dos nos acercamos a él con el dinero en nuestras manos.

Sin embargo, noté una cosa, el payaso se veía extraño, por decir lo menos. Llevaba un sombrero de copa, una chaqueta azul y naranja, tirantes a rayas rojas también. Sus pies estaban ocultos bajo dos grandes zapatos marrones, mientras que su nariz, estaba bajo una bola redonda de color verde. Si,  sé que era normal para los payasos, pero había algo muy fuera de él, como si tuviera una especie de mascara.

Su maquillaje verde no ayudaba exactamente. Parecía tan real, como si fuera en realidad el color de su piel, pero no podía ser cierto, ¿no? Mi novia se acercó y la oí decir: "Entonces, ¿hacemos el laberinto?"

El payaso se rió de una manera bastante fría y con una voz que sonaba como una combinación entre una pobre imitación de Ed Wynn y un gruñido de animal, dijo:

"¡Todo lo que tiene que hacer, señorita, es sobrevivir al laberinto! Si sobrevive a los 100 niveles del laberinto, entonces ganará el gran premio."

Para entonces yo estaba bastante escéptico, pensando en poner mi dinero de vuelta en mi bolsillo, pero Amy simplemente cambió su billete de 10 dólares por un boleto naranja mientras entraba al lugar. Antes de que pudiera decir algo, ella ya había entrado. Sin saber qué hacer, procedí a entrar por mí mismo, antes de que el payaso tratara de persuadirme de nuevo.

"Lo siento señor" dijo el Payaso, "Pero usted tiene que pagar para poder jugar." Terminó la frase con una sonrisa muy espeluznante.

Yo solo gruñí mientras le daba los 10 dólares y cogí el boleto naranja. Entré escuchando la advertencia, "No te detengas, no pierdas tiempo y hagas lo que hagas, no sigas los gruñidos."

Tragué saliva y me aventuré en esto. Al hacerlo, tuve que entrar a un pasillo oscuro con una puerta metálica extraña al final. Mientras caminaba, podía oír los gruñidos y rugidos así como unos gritos, preguntándome qué demonios estaba sucediendo dentro de ese lugar.

Cuando me acerqué a la puerta, oí la voz del payaso decir: "Un nuevo jugador ha entrado." Jesús, ¿cuántos jugadores se encuentran aquí? Abrí la puerta y ante mí había varios pasajes. Algunos iban por la izquierda; algunos otros por la derecha y algunos se dirigían hacia adelante, lo único que sabía era que tenía que empezar a moverme. La primera ocasión giré a la izquierda y luego a la derecha, hasta entonces no era tan malo. No había nada que inmediatamente me molestara, solo una pared de adoquines en color azul oscuro con antorchas, ocasionalmente aparecían. Eran cerca de 20 segundos desde que había entrado cuando escuché un leve gruñido.

Al principio no pensé nada sobre él y seguí adelante, pero lo siguiente que oí fue la voz del payaso diciendo: "Rex está al acecho."

Yo no sabía qué pensar, caminaba rápido y más rápido tratando de encontrar la salida y encontrar a Amy. Los pasillos eran cada vez más y más confusos. Cada vez que daba la vuelta, pensaba que ya había estado allí, y cada vez pensé haber escuchado un gruñido seguido del comentario del payaso: "Rex está al acecho".

Estaba comenzando a molestarme, para ser honesto; en realidad me estaba preguntando cuándo éste “rex” finalmente me encontraría. Cuando volví a dar una vuelta, mi deseo se había cumplido, esta vez, el gruñido parecía un poco más fuerte y el payaso decía: "Rex te ha visto."

Aunque yo no estaba exactamente asustado, más bien, algo intimidado. Había asumido que todo eso del comentario de  "te acecha", no era más que un tipo de motivación hacia el jugador para que se pusiera en marcha. A medida que continuaba aventurándome en el laberinto, comencé a escuchar otros ruidos también.

A veces oía un silbido, pero otras veces serían grandes pasos a mi izquierda o un pequeño gruñido a mi derecha. Yo sólo susurraba, diciéndome que sólo eran los efectos de sonido en los altavoces para asustar a la gente.

En un intento bastante tonto, decidí gritar el nombre de Amy en un vano intento de encontrarla, pero por supuesto, no obtuve nada en respuesta. Justo cuando estaba a punto de perder la esperanza, encontré una llave en el suelo. Recogiéndola, enseguida hallé al payaso diciendo:

"¡Enhorabuena, encontraste la llave para salir!" Me sentí revivido de ser el primero en encontrar la llave, sobre todo cuando tuve una visión de mí encontrando la salida, solo para darme cuenta de que necesitaba solo la llave. Sin embargo, esa sensación de alivio se convirtió en horror cuando un rugido terrible viajó a través del laberinto junto con un mensaje inquietante del payaso: "Rex te ha visto."

Rápidamente giré a la derecha y seguí el camino, miré detrás de mí, a la izquierda, mi derecha, orando a Dios que no estuviera cerca. Todo ese pensamiento de que esto era falso se había desvaneciendo con cada rugido mientras deambulaba por todo el laberinto, esperando encontrar una salida.

Al fin, cuando había perdido toda esperanza, una puerta metálica con la palabra “salida” llamó mi atención, una sonrisa se dibujó en mi rostro mientras corría a ella y usaba la llave. Nunca antes el chasquido de una clave abriendo había sonado tan satisfactorio.

Cuando abrí la puerta, la voz del payaso hizo eco en todo el segundo nivel:

"¡Has llegado al siguiente nivel!”

Al enterarme de eso, me sentí bien por mí. Por desgracia, tan pronto como di la vuelta, esa sensación se fue. Sangre untada en una de las paredes junto a una mano mutilada en el suelo, era lo que había encontrado. Ok, esto era real, no era inútil tratar de negarlo, no podía actuar así, ya que de cualquier manera recordé lo que el payaso había dicho acerca de perder el tiempo. Vi que la sangre parecía estar apuntando hacia la izquierda, no era del todo confiable pero no obstante podría ser una señal, así que fui por ahí, sin saber lo que vendría después.

Resulta que yo estaba en lo cierto, mi instinto había acertado, esa vuelta me condujo a una escopeta en el suelo. La comprobé, no tenía seguro y tenía 2 balas aún. Una llave también estaba allí con ella, por lo que la puse en mi bolsillo mientras caminaba. El paisaje era prácticamente el mismo, además de las salpicaduras de sangre esparcidas. Los rugidos se hicieron más frecuentes, los pasos eran cada vez más fuertes y los constantes mensajes de "se acerca" y "Rex te ha visto" realmente no ayudaban a mis nervios.

Seguí adelante, giraré a la izquierda y a la derecha e incluso, regresé para ver si me había perdido de algo. Entonces, vi el magnífico brillo de puerta de salida y con un pequeño clic de la llave, abrió la puerta. Me hallé con la esperanza de encontrar a Amy, en su lugar, encontré a un niño pequeño contra la pared; había una mirada de locura en sus ojos mientras acunaba lo que parecía un cuchillo de grandes dimensiones en sus manos.

Pensé en hacerle frente, pero decidí no hacerlo mientras seguía caminando. Conforme me alejaba de él, el chico dijo: "Sabes que no vas a ganar." Me di la vuelta, y pregunté, "¿Qué quieres decir?"

"El laberinto no termina. Es mejor tratar de encontrar la entrada."

"Mira, tengo a una chica a la que debo salvar"

"Probablemente esté muerta, ¿sabes? Siempre están destinados a perder en algún momento."

La ira se levantó en mí y agarré al niño para decirle: "Tú no sabes eso. ¡Ella podría estar matando a la bestia ahora!"

El chico sólo sonrió: "Si realmente creyeras eso, entonces ¿por qué entraste aquí?"

El chico tenía un punto, pero no valía la pena, así que lo dejé y seguí adelante sin importarme si moría o no. A este punto, ya estaba acostumbrado a los gruñidos y pasos, para lo que no estaba preparado era para encontrar un cadáver mutilado.

Hice una breve inspección, era muy real. Afortunadamente, se veía que la víctima era un hombre, así que todavía había una posibilidad de que Amy estuviera viva. Sin embargo, la pequeña sensación de alivio había huido cuando escuché una respiración pesada que estaba a unos 5 pies de distancia.

No di la vuelta, no volví la cabeza, ni siquiera respiré. Me quedé allí, esperando a que no me encontrara. Al principio pensé que no lo haría, las respiraciones consiguieron ser más y más silenciosas, como si la “cosa” se ​​alejara. Cuando corrí, resultó que “eso” sólo estaba fanfarroneando.

Corrí, corrí durante horas, cada vez que pensaba que lo había perdido, aparecía de la nada, listo para comer. Algunas veces tuve la oportunidad de verlo, vería un dedo aquí, un ojo allá, nada que realmente me diera una descripción completa.

Por suerte mientras corría, pude encontrar la llave de la próxima salida. Con un agarre rápido, estaba a mitad de camino a la salida. Yo la vi,  esa increíble puerta encantadora que me iba a comprar más tiempo para vivir, y estaba a solo a una cuadra de distancia. Mientras corría, mi corazón se aceleró como nunca antes, los rugidos de la criatura eran cada vez más frecuentes.

Y luego, con un giro de la llave,  estaba en el siguiente nivel. Desafortunadamente, aquí es donde me di por vencido. Ni siquiera a dos vueltas, fue que finalmente encontré Amy, tendida en el suelo, con una llave en una mano y su otra mano desmembrada. Su rostro fue mutilado, tanto que casi pensé que no era ella, el cabello me desmintió.

Cuando me senté y gentilmente acaricié su cabello, me di cuenta de que el chico tenía razón. Salir de aquí era imposible. Yo apenas había escapado de la muerte en el último cuarto, la única persona que me mantuvo en marcha estaba ahora muerta, y ¿quién podría decir que incluso iba a encontrar la salida está vez? Finalmente me dije: "Al diablo", y me coloqué contra la pared en la espera del final de mis días.

Mi única esperanza es que nadie vuelva a ser engañado para adentrarse al laberinto.