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He de decirte que no serán necesarios nombres. Así que identificaremos a nuestros dos personajes principales como: "él" y "ella"

Un chico, él, iba a la escuela, hacía los deberes y se portaba bien. Él no tenía muchos amigos, la verdad es que era un misántropo. Conoció gente e hizo amigos, pero lo cambiaron de escuela, llevándolo a un lugar desconocido, y fuera de su alcance. Él ya había visto ese lugar, pero nunca habría esperado un cambio tan brusco. Le dejó casi sin amigos y con muy pocos conocidos. Si la situación anterior no era del todo buena, esta era horrorosa, porque la gente se metía con él y le insultaba, y, ya que este sitio nuevo iba demasiado atrasado, él ya no estudiaba. No quería relacionarse con nadie por miedo a que empeorase su situación.

Sus notas bajaron hasta niveles críticos, y, aunque sus relaciones no eran del todo buenas, tenía unos pocos "amigos", que le dejarían lado, empeorando su situación. Hubo hablado con una chica que había conocido, ella, y cambió su vida. Hubo una especie de enfado que hizo que hablasen de otro modo, más, sentimental, sobre sus problemas. Hablar con ella le encantaba. Cuando tenía un problema, se lo contaba. Cuando tenía algo malo o bueno, se lo contaba. Para él, hablar con ella era lo mejor del mundo, todo un gusto. Habían días en los que hablaban por horas.

Pasó el tiempo, y su amistad creció (o, al menos, eso pensaba él). Él sentía una sensación rara, especial, pero desasosegante. Le gustaba, pero le preocupaba. La quería tanto que mataría por ella. Un día, él notó que ella estaba rara. Aunque lo negaba, algo le pasaba. Sabía que había algo, se notaba rara, como si estuviese enfadada y negativa. Él se sentía fatal. Él sentía un odio con el mundo, porque pensaba que la perdía. Sentía que tenía que acabar con todo. Aunque sabía que tenía que hacer algo y sabía qué hacer, no lo hacía por ella, por no decepcionarla, no la quería perder. Él tenía el poder de decir: tú vives, tú no. Se planteó muchas cosas: Suicidarse, pero no ganaba nada con eso; o acabar con todos los que le hicieron sufrir, porque quería acabar con todos, pero la quería a ella. Estuvo reflexionando, tuvo una idea, una indirecta, un modo de decirle a ella lo que sentía, podría haber sido una tontería, un mal día, algo sin importancia, pero a él le afectó, tenía que decírselo.

Ahora hagamos una cosa: Imagínate que yo soy él, y tú eres ella. Acabas de leer esto y sabes cómo me siento. Hay vidas en juego ¿Qué harás? ¿Qué debo hacer yo? Es tu decisión.