Wiki Creepypasta
Advertisement

Hace varios años atrás, cuando tenía 11 años vivía con mi familia en un barrio de Salta Capital (Argentina) llamado Unión. Era un barrio de pocos habitantes, recién se estaba urbanizando y nos conocíamos todos los vecinos.

A 2 cuadras de mi casa vivía una pareja joven con una nena de solo 6 meses, él esposo de esta chica que tenia 20 años era una persona violenta y siempre la golpeaba, en varias ocasiones fue la policía pero nunca tomaron cartas en el asunto. Una tarde mi mamá fue a la carnicería que estaba enfrente de la casa de la pareja y se encontró con muchos vecinos llorando y dos patrulleros en la puerta.

¡Lo que había sucedido era terrible!

El esposo llegó a la noche bastante alcoholizado, tomó el hacha que tenia en el patio y la mató de un solo golpe en la cabeza. Días después organizaron entre todos los vecinos el velatorio, el marido fue detenido y la hija de ellos fue dada a los padres de la chica asesinada. 

Mientras la estaban velando en su casa (en las provincias de Argentina suele velarse a los muertos en sus casas) a altas hora de la madrugada, escuchamos afuera un llanto desgarrador que recorría todas las calles del barrio. Yo aun era una chica pero recuerdo claramente ese llanto aterrador que atravesaba los huesos y te helaba la piel. Todo el barrio estaba conmocionado por lo sucedido y nadie se animaba a salir a la calle.

La misma situación se repitió a la noche siguiente, estábamos durmiendo cuando nos despertó el mismo llanto y se oía tan fuerte que ninguno del barrio pudo dormir en toda la noche. Mis hermanos y yo permanecíamos abrazados temblando de miedo y mi mamá rezaba. 

Al otro día todo el mundo hablaba de lo sucedido y la historia llegó a los barrios aledaños. Vinieron algunos medios locales y un sacerdote para enfrentar al ánima y darle el descanso que nunca tuvo. Esperaron hasta la madrugada… A las 2 de la mañana empezamos a escuchar nuevamente el llanto que recorría las calles del barrio y el sacerdote salió a su encuentro en compañías de dos vecinos.

Cuando volvieron estaban pálidos y aterrorizados; nos dijeron:

El alma de esta pobre mujer ahora descansa en paz.. 

Nunca quisieron contar que habían visto. Pero el alma de esta chica no volvió a escucharse y espero que haya encontrado la paz que nunca tuvo.

Advertisement