FANDOM


Ana cumplió 26 años y lleva gran parte de su vida dedicándose a trabajar y ahorrar porque su sueño es conocer Australia, más bien, Melbourne, ciudad de Australia. Su familia, muy humilde, con la que comparte una precaria casa en un barrio de muy bajos recursos intenta convencerla de que olvide ese absurdo sueño ya que podría emplear ese dinero para cosas más indispensables, pero Ana lejos de obedecer deja sus estudios y se dedica de lleno a trabajar 12 horas diarias prácticamente sin descanso alguno.

Capítulo segundo:Editar

Ya tiene su billete de viaje, sólo le queda hablar con su familia para explicarles que sólo será por quince días y que necesita su consentimiento antes de iniciar un viaje tan largo que de nada servirá que le hagan reproches porque sólo lograrían una despedida más difícil. La tarde llega pronto y más pronto la noche, todos se encuentran en casa dispuestos a cenar y es el momento ideal que Ana emplea para informarles y estos luego de ver que no la convencerán de lo contrario le dan finalmente el su aceptación y le ayudan en los preparativos para viajar. Ana vive en Perú y tiene bastante viaje hasta Australia.

Capítulo Tercero:Editar

Ana se encuentra en el avión emprendiendo viaje a Australia y desde ahí cambia su vida. Todo es diferente, hay armonía, el avión es silencioso, las nubes son blanquísimas y algodonadas que parecen tan suaves como dulces. Pronto se encuentra en Melbourne, la gente es muy buena tienen armonía en su mirada y todos parecen comprenderla y ayudarla para que se sienta bien.

Ella emplea sus próximas horas a pasear por la hermosa ciudad y grabar en su memoria todo lo que no quisiera olvidar nunca. Le llama la atención que las casas tienen tonos muy claros y efectos de colores tan suaves que van en degrade desde un rosa a un lila y desde un celeste a un gris y para ser que viajó bastante no se siente cansada, pero, tendida bajo un enorme rosal de flores blancas escribe a sus padres lo siguiente:

"Queridos papá y mamá, este país es hermoso, me siento muy bien aquí; es todo tan suave y terso que diría un mundo de cristal y un clima tan apropiado que no se siente frío, ni sueño, ni cansancio, ni hambre, los saluda Ana…"

Cuarto y último capítulo Editar

Aún no se sabe cómo ni quien envió esa carta, sus padres la recibieron 12 horas después de haber partido Ana, lo raro es que el avión había caído a pocas horas de levantar vuelo y no hubo sobrevivientes según relataron fuentes oficiales.